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Las 19 joyas de la naturaleza mundial en peligro crítico

El 8% de los lugares Patrimonio Natural de la Humanidad se encuentra en estado grave

Un okapi en la República Democrática del Congo.

El 8% de los paraísos naturales considerados un icono del planeta está en peligro “crítico” y otro 29% se encuentra en un estado de “preocupación significativa”, entre ellos los parques nacionales españoles de Doñana y Garajonay y el conjunto declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad en Ibiza, según un informe publicado hoy por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

La organización destaca la “perspectiva positiva” para las otras dos terceras partes de los lugares considerados Patrimonio Natural de la Humanidad por la Unesco, pero ofrece un panorama negativo sobre los esfuerzos para preservar la biodiversidad del planeta. En todo el mundo hay unas 200.000 áreas protegidas y solo 228 están consideradas Patrimonio Natural.

“Si fracasamos en la conservación de los lugares más icónicos del planeta, fracasaremos con los demás”, ha declarado Cyril Kormos, de la UICN, en la presentación del informe en el Congreso Mundial de Parques, en Sídney (Australia).

Los cultivos de fresa y los planes de almacenamiento de gas, en Doñana; las agresiones a las praderas submarinas de la planta acuática Posidonia oceanica, en Ibiza; y los incendios y el turismo que castigan al Parque Nacional de Garajonay sitúan a estas tres reservas naturales en estado de “preocupación significativa” para la UICN. El Parque Nacional del Teide, sin embargo, es uno de los ejemplos de buena gestión.

Ninguna de las joyas naturales de Europa ha hecho saltar las alarmas de la organización internacional, que ha localizado en otros continentes 19 lugares “con una perspectiva crítica que necesitan intervenciones urgentes y a gran escala para proteger sus valores”. La ecóloga rusa Elena Osipova ha destacado hoy que las principales amenazas a las que se enfrentan estos sitios son las especies invasoras, el turismo, la caza comercial, la pesca, las presas y la tala de árboles, con el cambio climático como amenaza potencial en todas ellas. Estos son los 19 santuarios naturales en peligro extremo:

La reserva de caza de Selous (Tanzania)

La reserva de caza de Selous (Tanzania)

Con 50.000 kilómetros cuadrados, es una de las áreas protegidas más grandes de África. En junio, la Unesco inscribió el lugar en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro “debido a que la caza furtiva a gran escala está diezmando las poblaciones de animales salvajes”. El número de elefantes y rinocerontes ha disminuido casi un 90% desde 1982. 

La Reserva de la Biosfera de Río Plátano (Honduras)

El propio Gobierno de Honduras solicitó en 2011 la inclusión de esta reserva en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro, por su incapacidad para mantener la ley en la zona ante la presencia de narcotraficantes. El lugar, uno de los pocos bosques tropicales lluviosos de América Central, “se encuentra amenazado por la ocupación ilícita de tierras, la pesca y la caza furtiva”, según la Unesco. 

La Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca (México)

La Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca (México)

La mariposa monarca, que vive hasta nueve meses, viaja miles de kilómetros desde los bosques de Canadá y EEUU hasta el estado de Michoacán, en México. Allí, millones se agrupan en los bosques de oyamel, un abeto nativo de las montañas del país. La UICN advierte de que “el excepcional papel de esta reserva en la protección de las mariposas monarca durante el invierno está amenazado por la deforestación y la agricultura”.

Parque Nacional de los Everglades (EEUU)

13 de los 19 lugares en peligro crítico están en África, pero los países ricos no se salvan. El Parque Nacional de los Everglades, en el sur de la península de Florida, es el mayor ecosistema de manglares del hemisferio occidental y el principal lugar de nidificación de aves acuáticas de América del Norte, pero está afectado por el crecimiento urbano y la agricultura. El caudal de agua que entra en el parque se ha reducido un 60% y la contaminación ha deteriorado sus aguas.

Elefantes de Sumatra en la isla indonesia.

Bosques lluviosos tropicales de Sumatra (Indonesia)

Son 2,5 millones de hectáreas de bosques con 10.000 especies vegetales, 580 de aves y 200 de mamíferos, incluyendo el orangután de Sumatra. La UICN, y la propia Unesco, lo consideran en peligro por la caza furtiva, los planes para construir carreteras, la tala ilegal y la expansión de la agricultura.

Reservas naturales del Air y el Teneré (Níger)

Sus 7,7 millones de hectáreas abarcan el macizo volcánico del Air, enclavado en el desierto sahariano del Teneré. El clima singular de esta región permite la existencia de una flora y una fauna excepcionales, ahora amenazadas por la caza furtiva y el pastoreo ilegal.

Parque Nacional de Comoé (Costa de Marfil)

Parque Nacional de Comoé (Costa de Marfil)

Es una de las zonas protegidas de mayor tamaño de África occidental y en su diverso abanico de tipos de vegetación destacan islotes de selva densa húmeda gracias a la presencia del río Comoé. En su superficie viven elefantes, chimpancés y el licaón o perro salvaje africano. La caza furtiva, los asentamientos humanos, la presión agrícola y la falta de planes de gestión adecuados son sus principales amenazas.

Reserva de fauna de Dja (Camerún)

Considerada por la Unesco como uno de los bosques húmedos más vastos y mejor conservados de África, la reserva es hogar de 107 especies de mamíferos, incluidos gorilas, chimpancés y el amenazado elefante de bosque africano. Cuando se declaró Patrimonio Natural de la Humanidad en 1987, el 90% de región estaba intacto. Hoy se ciernen sobre el parque amenazas como la minería.

Complejo forestal de Dong Phayayen-Khao Yai (Tailandia)

Este bosque tropical se extiende prácticamente desde la frontera con Camboya hasta el Parque Nacional de Khao Yai. Custodia 800 especies animales, incluyendo 200 de reptiles y anfibios, algunas de ellas en peligro de extinción. Recibe 700.000 visitantes al año, que acuden a ver especies como el elefante asiático, el oso negro de Asia y el cocodrilo siamés. La región se encuentra en peligro por la falta de gestión y el desarrollo urbano.

Rennell Este (Islas Salomón).

Rennell Este (Islas Salomón)

El atolón de coral elevado más grande del mundo está amenazado por la explotación forestal, permitida por las autoridades de las Islas Salomón. Situado en la punta sur de Rennell, una isla del archipiélago, está cubierto por bosques con árboles de 20 metros de altura.

Parque Nacional de Virunga (República Democrática del Congo)

Con casi 800.000 hectáreas, incluye todo tipo de hábitats, desde las cumbres nevadas de 5.000 metros en el macizo Rwenzori hasta volcanes y ríos en los que viven miles de hipopótamos. También sirve como refugio de invierno a multitud de aves procedentes de Siberia. El Parque Nacional de Virunga es uno de los cinco sitios de República Democrática del Congo incluidos en la lista del Patrimonio Natural en peligro de la UICN, a causa de la caza furtiva multiplicada tras dos décadas de inestabilidad política debido a la presencia de grupos armados.

Parque Nacional de Kahuzi-Biega (República Democrática del Congo)

Bajo dos volcanes extintos, el Kahuzi y el Biega, crece un bosque tropical habitado por gorilas de las planicies orientales, en peligro de extinción.

Reserva de fauna de Okapis (República Democrática del Congo)

En la cuenca del río Congo, antaño albergaba 5.000 de los 30.000 okapis que viven en el mundo. El okapi es un pariente de la jirafa que solo se encuentra en la República Democrática del Congo y su número ha disminuido drásticamente debido a la caza furtiva.

Parque Nacional Salonga (República Democrática del Congo)

También en la cuenca del río Congo, es la mayor reserva de bosque lluvioso tropical de África y acoge especies únicas en peligro de extinción, como el chimpancé enano, el gavial africano o falso cocodrilo y el pavo real del Congo.

Parque Nacional de Garamba (República Democrática del Congo)

Es hogar de los últimos rinocerontes blancos del norte que existen en el planeta, si no se han extinguido ya debido a los cazadores furtivos procedentes de Sudán y a los grupos rebeldes armados que patrullan la zona. Los animales, sobre todo los elefantes, son ametrallados para obtener su marfil, según denuncia desde hace años el biólogo español Luis Arranz, director del parque.

Parques Nacionales del Lago Turkana (Kenia)

Debido a su salinidad, el Lago Turkana constituye un ecosistema singular en el que paran aves acuáticas migratorias y se reproducen especies como el hipopótamo y el cocodrilo del Nilo. El lugar está amenazado por la construcción de una gigantesca presa aguas arriba, en Etiopía.

Parque Nacional del Manovo-Gounda St.Floris (República Centroafricana)

En sus 1,7 millones de hectáreas dominadas por la sabana se dan cita leopardos, elefantes, gacelas frentirrojas y, antaño, una abundante población de rinocerontes negros. El paraje está en peligro por la caza furtiva y el pastoreo ilegal.

Parque Nacional de Niokolo-Koba (Senegal)

La que fue una de las reservas naturales más importantes de África Occidental es hoy un bosque prácticamente vacío debido a la caza furtiva. En 1990 vivían en el lugar unos 25.000 cobos, una especie de antílope de la sabana africana, y quedaron reducidos a tiros a apenas un centenar, como también ocurrió con el ñu rojo. Apenas sobrevivieron los facóqueros, parientes de los cerdos y evitados por los cazadores, musulmanes en su mayoría.

Reserva Natural Integral del Monte Nimba (Costa de Marfil y Guinea)

Rodeado de sabanas, el Monte Nimba se eleva cubierto por un bosque denso en el que viven chimpancés y especies endémicas como el sapo vivíparo. La minería, la deforestación, la caza furtiva y la falta de recursos económicos ahogan la reserva.

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