EDITORIAL

La normalización

El Constitucional avala el matrimonio gay, un avance que los ciudadanos ya habían hecho suyo

El Tribunal Constitucional (TC) ha dado su visto bueno a la ley de matrimonio entre personas del mismo sexo al considerar que es acorde con la Constitución y que no vulnera ninguno de sus artículos. La sentencia aporta sosiego y normalidad en momentos en los que, a la crisis económica que se abate sobre la sociedad, se superponen iniciativas legales de motivación más bien ideológica en materias percibidas por una poderosa mayoría de la sociedad como una ampliación de derechos que debe estar al margen de intolerancias.

El fallo ha obtenido una mayoría clara, lo que da a entender que en su motivación han prevalecido los argumentos jurídicos sobre los de otro tipo. Hay que resaltar como jurídica y éticamente coherente la abstención del magistrado Francisco J. Hernando por haber avalado un informe contrario al entonces proyecto de ley de matrimonios homosexuales del gobierno de Zapatero cuando era presidente del Consejo General del Poder Judicial.

Además de sus efectos jurídicos, el fallo ha tenido una incidencia social inmediata de primer orden: ha acabado con la incertidumbre que planeaba sobre los casi 22.500 matrimonios entre personas del mismo sexo celebrados desde la entrada en vigor de la ley, en junio de 2005. Tres meses después, el PP presentó su recurso, intranquilizando a quienes se acogían a la nueva ley, una situación que el Constitucional ha prolongado en exceso con un inexplicable retraso incluso para los tiempos judiciales a los que acostumbra.

Huelga decir que el Gobierno y el PP aceptarán y acatarán el fallo. Habrá, además, quienes se sentirán satisfechos, como Esperanza Aguirre, que se mostró desde el principio a favor de la iniciativa sobre la total equiparación legal —incluido el matrimonio— entre parejas homo y heterosexuales, y el actual ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, que siempre mantuvo la constitucionalidad de la ley. Efectivamente, el Constitucional ha estimado que la ley encaja en el artículo 32 de la Constitución que ampara el derecho del hombre y la mujer a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica, dejando a una ley orgánica la regulación de las distintas formas del matrimonio. Rechaza, pues, un concepto de matrimonio en exceso tributario de su origen histórico, atribuyéndole una finalidad exclusivamente procreadora.

Como toda institución jurídica, la del matrimonio también está sujeta a la evolución del tiempo: su forma puede cambiar sin que pierda su rango más esencial: la unión libre de dos personas en un proyecto de vida en común que, cualquiera que sea su sexo, merece la máxima protección legal del Estado. Contra los agoreros que tras la entrada en vigor de la ley de matrimonio homosexual anunciaron todos los males posibles sobre la familia, esta sigue siendo en sus diversas formas y encajes jurídicos lo que ha sido hasta ahora: un espacio de relación personal y de convivencia, a veces no exenta de tensiones, entre personas unidas por el afecto.

Otras noticias

Últimas noticias

Ver todo el día

La muerte de Chespirito en la prensa internacional

Los principales medios internacionales informan sobre el deceso del actor que dio vida al Chavo del 8

Calor en un paisaje robótico

La estimulante Annie Clark sigue escribiendo música absorbente e inteligente

Licenciado en producto y estética

El nombre de este chef mallorquín es sinónimo de atractivo concepto gastronómico

La hora de los hayedos

Hayas, pero también aves, puentes medievales y “reciclaje musical” componen la oferta del fin de semana

IMPRESCINDIBLES

La debilidad del Estado en México

La crisis de corrupción e impunidad que atraviesa el país tiene su explicación en cuatro causas que van desde la fragilidad institucional a la economía sumergida pasando por el narcotráfico y la nula fiscalidad

Contra el veneno

Cuando en un país son legales partidos cuyo objetivo es la destrucción de ese país o nación, está claro que el Estado está mal constituido. El nacionalismo aspira a crear una sociedad moldeable, sin discrepancias

Los naranjos del lago Balaton

Lo peor de un programa político no es que no pueda cumplirse, sino que el empeño en aplicarlo tenga efectos perversos sin conseguir sus objetivos. Las buenas intenciones pueden afectar a nuestro bienestar material

LA CUARTA PÁGINA

Novela, música y poesía

Las notas que a lo largo del tiempo ha ido escribiendo el último premio Cervantes han servido para alimentar una obra en la que ha manifestado interés por las más distintas formas de expresión y por el pensamiento

Renovar el pacto ciudadano

Necesitamos un cambio radical que garantice a todos una vida digna

Cataluña: ¿nación o Estado?

La única legalidad posible será la que surja de refundar la Constitución de 1978

Sonido y ruido

Hoy: distinciones, confusiones y al final, como siempre, el estilo

Epidemiología de la corrupción

Si el mal se propaga entre los funcionarios, el sistema entrará en colapso

¿Por qué una solución federal?

Es la culminación natural y lógica del Estado de las autonomías

Corrupción, urbanismo y opacidad

Tanto las reclasificaciones como las recalificaciones de suelo han llegado a superar el 1.000 % el valor anterior

Una pésima decisión contra el SIDA

El Decreto de Troncalidad impulsado por el Ministerio de Sanidad es un paso atrás en la lucha contra la enfermedad

Lo más visto en...

» Top 50

Webs de PRISA

cerrar ventana