EDITORIAL

Los nuevos rescates

Los plazos más largos para Grecia y Portugal confirman que debe moderarse la austeridad

La realidad revela los errores de forma más diáfana que la mejor doctrina. Los primeros rescates a los países periféricos de la UE fueron un desastre. La más clara demostración no es que incumplieran el calendario de reducción del déficit público; el de su retorno al acceso a los mercados financieros; el de estabilizar sus finanzas públicas y su crecimiento. No. La prueba del nueve de que la primera generación de rescates no funcionó es que se ha tenido que orquestar una segunda y aun una tercera.

El caso griego es paradigmático —la troika está estudiando una nueva quita de la deuda que afectaría a acreedores públicos—. La UE tuvo que reconsiderar radicalmente en julio de 2011 los plazos de los créditos a Atenas —ampliándolos— y sus tipos de interés reduciéndolos. Ese rescate de segunda generación se está replanteando ahora, mediante la más que probable concesión de un periodo adicional de dos años para el cumplimento del objetivo de déficit. También se ha alargado un año el calendario de Portugal, como se flexibilizó con España —y probablemente deba volver a suceder—, aunque sin estar sometida a un rescate formal.

El doble yerro que está en la base de ese deficiente diseño es relativamente sencillo de describir; sirve, con variantes, tanto para el caso griego como para el portugués o el irlandés. Por un lado, el recorte del gasto público y el resto de medidas de austeridad extrema han demostrado tener un impacto muy limitado en el empeño de reducir el déficit por culpa de la pertinaz recesión, que achica la recaudación impositiva a mayor ritmo que el recorte de los gastos reequilibra el saldo presupuestario. Se necesita más tiempo. Por otro, las reformas estructurales en Estados con carencias de estructuras modernas —inspección de Hacienda, universalidad de los impuestos, moral fiscal, calidad de los registros— necesitan también periodos más largos de despliegue para acreditar su eficacia.

Lo cierto es que se ha perdido un tiempo precioso hasta que algunos países más prósperos, singularmente Alemania, se han autoconvencido de la necesidad de una mayor flexibilidad. Han llegado a ella no tanto por la preocupación generada por la violenta fractura social en países como Grecia, cuanto por los primeros indicios o evidencias de los perjuicios causados a la zona euro y a sus economías líderes. Con la agravante de que van ribeteadas de crisis políticas, y en algunos casos, de violencia, populismo, xenofobia e irrupción de movimientos de extrema derecha.

Pero no es momento de lamentar la leche derramada, sino de abrir compuertas para compensar el rigor indispensable con el estímulo necesario: la discusión presupuestaria de la Unión que ahora empieza para el próximo septenio es una ocasión inmejorable para aprender de los errores pasados. Si se pretende no repetirlos, hay que aumentar la flexibilidad, la generosidad de los programas comunes y las cuantías destinadas específicamente a la cohesión social y territorial.

Otras noticias

Últimas noticias

Ver todo el día

El inexplicable Villar

CSD y Liga esperan que el presidente de la federación aparque las diferencias que les separan y participe desde la reunión de mañana en el plan antiultras del fútbol español

Rescatada del fango de un arroyo una enferma de alzhéimer

EP

La mujer, vecina de Oleiros de 85 años, se desorientó y permaneció caída en el lugar desde la tarde del viernes hasta la madrugada

El alcalde de Rairiz de Veiga irá a juicio por prevaricación en marzo

EP

El caso fue archivado y reabierto dos veces El fiscal pide el sobreseimiento y la acusación particular reclama la inhabilitación del regidor popular durante 10 años

La Lotería apuesta por el folclore

Miguel Córdoba, autor de ‘Anatomía del juego’, analiza la superstición entorno al sorteo

IMPRESCINDIBLES

LA CUARTA PÁGINA

¿Quién tendrá la razón, Obama o Castro?

El presidente de EE UU cree que la apertura internacional facilitará un cambio democrático en la isla. El líder cubano quiere afianzar un socialismo económico “próspero y sostenible”, pero no habla de apertura política

LA CUARTA PÁGINA

Se superan diferencias, sigue el conflicto

Estados Unidos y Cuba dieron ayer un gran paso para imprimir un giro en las relaciones entre ambos países, que se torcieron el 20 de octubre de 1960, cuando prescindieron de canales diplomáticos

Los jeques, en pie de guerra

Arabia Saudí deja el precio del barril de petróleo en manos del mercado

La cigarra española y la hormiguita vasca

La sobrefinanciación explica el progreso de Euskadi mejor que la borrosa “identidad”

Lo más visto en...

» Top 50

Webs de PRISA

cerrar ventana