EL ACENTO

El Partenón, último consuelo

El robo en el museo arqueológico de la Antigua Olimpia, un golpe desmoralizador para una Grecia castigada

MARCOS BALFAGÓN

Acosados por la crisis, los griegos suelen decir que, ante tanto recorte, lo último que les queda es el Partenón. Los ladrones de arte han comenzado a amenazar este consuelo. El pasado  9 de enero unos encapuchados sustrajeron en pleno centro de Atenas un cuadro de Picasso y otro de Mondrian. Ahora le ha tocado el turno al museo arqueológico de la Antigua Olimpia, en el Peloponeso. Los ladrones, encapuchados y armados de fusiles Kaláshnikov, se hicieron con varias decenas de estatuillas de bronce tras maniatar a la única vigilante del centro. La forma de extraer las piezas no fue más sofisticada: bastó un martillo para romper las vitrinas y, es de suponer, un saco de plástico donde meter el botín. El ministro de Cultura presentó su dimisión cuando los servicios del museo aún trataban de establecer el balance del robo.

La dimisión es un gesto digno de tener en cuenta, pero no es seguro que el ministro de Cultura sea el único que deba presentarla. Pese al valor de las obras expuestas, el museo contaba con un único vigilante en el momento de producirse el robo. Si antes de la crisis había más, la responsabilidad sobrevolaría como un pájaro negro la cabeza del miembro del Gabinete que decidió reducir su número hasta dejarlo en uno solo.

Puesto que lo más seguro es que ese miembro del Gabinete no decidiera voluntariamente reducir la seguridad del museo, sino acuciado por la política económica de extrema austeridad impuesta a Grecia, la conclusión es que los recortes no solo afectan al consumo como aseguran los  economistas, sino también al arte clásico.

Por el momento, no se sabe cuántos guardias de seguridad vigilan el Partenón. Pero, si la política económica impuesta a Grecia no lo impide, más valdría que se incrementara su número, no vaya a ser que al despertarse una mañana los griegos se encuentren con que ha desaparecido.

Los efectos económicos de la pérdida serían difíciles de calcular, pero el daño sobre la moral de los griegos sería devastador. No solo por verse privados de la belleza del Partenón coronando Atenas, sino también por perder el último consuelo con el que se enfrentan a la crisis.

Otras noticias

IMPRESCINDIBLES

LA CUARTA PÁGINA

No todo vale en las balanzas fiscales

Para conocer la diferencia entre lo que los ciudadanos de una comunidad aportan y lo que reciben hay que calcular el saldo por el método carga-beneficio; confunde quien, como la Generalitat, utiliza el flujo monetario

LA CUARTA PÁGINA

“¿Y Dilma, qué ha conseguido?”

Aunque hay deseo de cambio en la población, la polarización política hace difícil que la oposición gane las elecciones en Brasil. Pero el país está maduro para la alternancia y necesita volver a crecer

LA CUARTA PÁGINA

Las trampas de la consulta

Aunque sabe que la independencia no es mayoritaria en Cataluña, el nacionalismo se empeña en votar sus preguntas para que el mero hecho de hacerlo sea el reconocimiento institucional de su carácter de nación

LA CUARTA PÁGINA

Nostalgia de París

PIEDRA DE TOQUE. A finales de los años cincuenta vivían todavía Sartre, Mauriac, Camus, Breton... Mi más vivo recuerdo son los discursos de André Malraux, grandísimo escritor y un orador fuera de serie

El ébola en Estados Unidos

El actor más poderoso está obligado a intervenir para tratar de atajar la epidemia

Un país que hace su futuro

Es necesario un salto modernizador similar al que dimos en los años ochenta

La política del escándalo

Hacer favores privados con recursos públicos es la esencia de la corrupción

El déficit o cómo asfixiar a las autonomías

La crisis financiera de las comunidades solo se resolverá con una reforma fiscal

Lo que Gibraltar esconde

Reino Unido tiene en el Peñón una gran base militar naval, aérea y de inteligencia

El sistema

Con un pacto entre CC OO y el PP se inició la disparatada gestión de Caja Madrid

Lo más visto en...

» Top 50

Webs de PRISA

cerrar ventana