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La Guardia Urbana de Barcelona multa a un ciclista por circular ebrio

Los agentes le sancionan también por no respetar un semáforo en rojo y le quitan cuatro puntos de un carnet de conducir que no tiene

Federico Frangi no olvidará nunca la noche del pasado 3 de noviembre cuando la Guardia Urbana de Barcelona le multó por ir bebido mientras manejaba su bicicleta y saltarse un semáforo y que además -por error, dice el Ayuntamiento de la capital catalana- le quitaron cuatro puntos de un carnet de conducir que no tiene.

Los hechos ocurrieron sobre las 03.00 de la madrugada, cuando Frangi, que iba con un amigo, no se detuvo con su bicicleta ante un semáforo en rojo en el cruce de La Rambla con la calle del Carme. Aunque, según la versión de Frangi, él iba con la bicicleta entre las piernas, sin pedalear y solo cruzó al comprobar que no venía ningún vehículo, dos agentes que iban tras ellos en un coche patrulla, se dirigieron a él, y tras hacerle la prueba de alcoholemia, le multaron con 200 euros por no respetar el semáforo y otros 500 euros por circular bajo los efectos del alcohol, así como la retirada de cuatro puntos de carnet.

"No me salté el rojo porque no estaba sobre la bicicleta" y además, se defiende el ciclista, "tan solo había bebido dos cervezas, pero como soy asmático acababa de utilizar un inhalador de Ventolín", lo que a su juicio alteró el resultado de la prueba. De hecho, explica este argentino que lleva siete años en Barcelona, los agentes le realizaron la prueba en varias ocasiones y en cada una de ellas los resultados fueron diferentes (entre 0,50 y 0,54, el doble de la tasa permitida).

"No estaba ebrio, ni mucho menos, y además los agentes se mostraron muy agresivos", denuncia el ciclista, que en aquel momento no se enteró que la denuncia le quitaba cuatro puntos de un carnet de conducir inexistene. "Me sentí con un grado de indefensión total, sobre todo porque puedo decir que soy un ciclista responsable, me paro en los semáforos, dejo paso, no voy por la acera, pero de repente me cayó todo junto: 700 euros de multa".

Aunque, Frangi ha abonado ya 350 euros de multa -la mitad por pronto pago- ha puesto el caso en manos de una asociación de defensa de los derechos de los ciclistas, no solo para que se aclare el asunto de la retirada de los puntos, sino también para recurrir las causas de la multa y el importe. "Cuando me tenga que sacar el permiso de conducir me lo darán con la mitad de puntos", asegura este diseñador gráfico con un tono de rabia y que explica que tuvo que pedir dinero a un amigo para poder pagar por adelantado las sanciones.

Por su parte, el Ayuntamiento de Barcelona ha explicado que la propuesta de sanción para la pérdida de los cuatro puntos se debió a un error informático a la hora de tramitar la multa desde la PDA que llevan los agentes de la Guardia Urbana, ya que el agente apretó un botón del código general de circulación y no el específico para bicicletas.

"Animo a los ciclistas a quienes les ocurran situaciones similares a que se pongan en manos de la asociación de defensa de la bicicleta y que no se conformen frente a estas injusticias", ha manifestado Frangi.