El PSOE se agarra a un decálogo para no patinar en Twitter

El comité electoral del partido anima a no discutir con 'trolls' y a utilizar chistes para animar a los seguidores

Los políticos cada vez conceden más importancia a las redes sociales. Para adecuarse a los imperativos de la mercadotecnia electoral cualquier candidato que se precie debe tener su cuenta en Twitter o Facebook (y en su día incluso en la defenestrada Second Life). El problema es que no todos parecen entender cómo relacionarse con las comunidades virtuales. Son comunes las noticias sobre políticos que no actualizan sus cuentas, que cometen deslices en ellas o incluso que contratan negros para que se las tengan al día.

Para evitar pasar malos ratos, el comité electoral del PSOE ha distribuido entre sus militantes con responsabilidades una guía sobre cómo alimentar Twitter. El partido asegura que solo tienen que seguir estas recomendaciones en las cuentas oficiales de federaciones y agrupaciones. Entre los 10 consejos que ofrece destaca la invitación a no ofrecer informaciones personales, no discutir con los seguidores detectados como dañinos o soltar un chiste de vez en cuando. Puede que siguiendo estas recomendaciones el Twitter del candidato no quede así demasiado espontáneo, pero se ahorrarán problemas.

Aquí reproducimos el decálogo:

1. Los usuarios que tratan de llamar la atención mediante insultos e impertinencias son conocidos como trolls. Jamás hay que hacerles caso o se corre el peligro de conversar únicamente con ellos. Ante la duda de si un usuario es un troll o no, consultar al Observatorio en Red. Tenemos fichados a la mayoría. Don't feed the troll.

2. Hay que emitir mensajes en positivo en la medida de lo posible. La gente en Twitter tiene la percepción de que PP y PSOE solo arman ruido entre ellos y no hablan de temas interesantes, ni cercanos.

3. Observar cómo escriben los demás antes de escribir. Familiarizarse con el comportamiento de los demás es fundamental; así como observar cómo escriben y de qué manera se comportan entre ellos.

4. Respeto fanático a la ortografía. Aunque solo se disponga de 140 caracteres, escribir como en un SMS equipara a los HOYGAN; los analfabetos de Internet.

5. Hay que expresarse de modo personal, pero jamás deslizar opiniones personales. A la gente le atrae saber qué opina o cómo piensa un partido político que utilice sus propias palabras. Para la comunidad de Twitter, Twitter es algo muy personal. No hay que tuitear usando jerga política, pero tampoco expresar las propias opiniones. Jamás hay que ir más allá de lo expresado por nuestros portavoces, argumentarios o notas de prensa.

6. Hacer bromas y chistes. Humanizan y acerca a los demás. Sobre todo si, además, se hacen contestando a alguien que los haga amistosamente.

7. Responder a todas las menciones posibles y reconocer desconocimiento en su caso. Un Twitter del PSOE no es oráculo, pero sí dispone de mucha información que se puede proporcionar después. La sinceridad es una garantía de aceptación y un seguro contra titulares hostiles.

8. No somos el Gobierno, ni la Administración. Pueden hacerse acuses de recibo de los problemas que nos expresen los demás, pero no solucionamos problemas personales, ni actuamos como una ventanilla pública.

9. Poner fotos y enlaces externos de nuestros militantes y simpatizantes. A la gente le encanta que citemos a blogs o noticias en lugar de a nuestros argumentarios y notas de prensa. A veces, los demás se expresan mejor que el Aparato.

10. Preguntar todas las dudas. Siempre. Hay un equipo a tiempo completo para la Red. En el Observatorio en Red conocemos muy bien Twitter y sus usuarios. No dudes en trasladarnos tus dudas. Cualquier día a cualquier hora, en cualquier momento. Los patinazos en Internet no se olvidarían, ni desaparecen, aun borrando el tuit. Estamos para que eso no ocurra.