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Industria cifra el ahorro de bajar la velocidad en 1.400 millones al año

La medida aprobada ayer para reducir de manera temporal el límite a 110 km/h reducirá el consumo de gasolina en un 15% y del diésel en el 11%.- Los trenes de cercanías y media distancia serán un 5% más baratos

El Consejo de Ministros aprobó ayer un plan de choque preventivo para ahorrar energía ante la crisis en Libia. A partir del 7 de marzo, en los 8.800 kilómetros de autovías y autopistas estatales el límite de velocidad bajará de 120 a 110 kilómetros por hora. La medida será transitoria para amortiguar la subida del precio del barril de petróleo, que ayer rondaba los 111 dólares, cuando 10 días antes estaba en 100 y hace un año en 80. La decisión, que obligará a cambiar 6.000 señales de tráfico en toda España y el sistema de multas, no tiene precedentes desde la crisis del petróleo de los setenta.

España depende en más de un 80% de la energía del exterior. En 2010 importó petróleo por 25.512 millones, 10.300 millones más que el año anterior (un aumento del 40%, antes incluso de la crisis libia). Para dar una idea de la factura, las primas a las renovables el año pasado fueron de 6.000 millones y el suprimido cheque-bebé suponía 1.250 millones anuales. El Ejecutivo calcula que, al precio actual, la reducción de la velocidad evitaría importaciones por 1.400 millones en un año (un 5,4% sobre la cifra del año pasado). Si dura tres meses, el ahorro será de 350 millones. Si sube el barril, el ahorro será mayor.

"No existe riesgo de suministro, pero tenemos una factura que está subiendo por la crisis en el norte de África pero no solo en Libia, también en Egipto", anunció el vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, que compareció tras el Consejo de Ministros sin el titular de Industria, Miguel Sebastián, que había suspendido un viaje oficial para trabajar en el plan.

La crisis en Libia afecta especialmente a España, ya que el 13% del crudo procede de ese país. Libia es la segunda fuente solo por detrás de Irán. La realidad ha dejado muy cortas las previsiones del Ejecutivo, que en los Presupuestos vaticinó para 2011 un barril a 81 dólares de media.

Industria había preparado una tormenta de ideas sobre medidas de ahorro. Como el sector eléctrico tiene potencia de sobra instalada y está más diversificado (no precisa tanto gas actualmente), las medidas se centraron en el transporte. Rubalcaba añadió que la semana que viene habrá más medidas, tras discutirlas con la Federación de Municipios, en edificación e iluminación.

Rubalcaba justificó la reducción de la velocidad: "Lo hacemos para ahorrar petróleo, un 15% en gasolina y 11% en gasóleo". La medida obliga a cambiar el sistema de multas, pero no el carné por puntos. No tiene fecha de finalización. Además, los trenes de cercanías y de media distancia bajarán un 5% y el Gobierno elevará del 5,8% al 7% la mezcla de biodiésel en los carburantes, lo que permitirá reducir las importaciones en 160 millones de euros al año.

Duras críticas

El PP descalificó este recorte de la velocidad como una decisión "soviética". Las asociaciones de conductores también fueron duras con el Gobierno, pero no así las de víctimas de accidentes.

El óptimo consumo de un coche se produce a 90 por hora (la velocidad que recomienda la Agencia Internacional de la Energía en su informe How to save oil in a hurry), pero entre 120 y 110 hay una reducción significativa. Pedro Linares, profesor de Organización Industrial de la Universidad Pontificia Comillas, explica que será difícil evaluar el ahorro. "La gasolina está en máximos y eso reduce el consumo. Así que no podremos saber cuánto baja por las medidas y cuánto por la evolución de la demanda".

Los planes de ahorro solo llegan en momentos de crisis. En 1974, durante las restricciones de la OPEP, España impuso una velocidad máxima de 130 kilómetros por hora. En 1976, otra subida llevó a reducir el límite a 100 kilómetros por hora, que duró hasta 1981. El petróleo estuvo en niveles más altos que los actuales en verano de 2008, y el Ejecutivo no tomó medidas tan drásticas. Sebastián se quitó la corbata en el Congreso para alertar del despilfarro en aire acondicionado.

El cambio dólar/euro hace que el impacto para España sea similar aunque el precio del barril en dólares sea menor que hace tres años. Entonces surgieron normas como un decreto que limita la temperatura en locales comerciales, cines y edificios públicos para evitar el derroche. En teoría, desde diciembre, estos están obligados a mostrar en una pantalla la temperatura y la humedad y a tener las puertas cerradas. El incumplimiento es sistemático.