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Andalucía aprueba el Estatuto con la participación más baja de su historia

Un 87,45% del electorado respalda la reforma del Estatuto andaluz y sólo un 9,48% la rechaza.-El Gobierno andaluz afirma que la baja participación "ni mucho menos" debilita el texto

La participación en el referéndum celebrado este domingo sobre la reforma del Estatuto Andaluz se ha situado en el 36,28% del censo, un índice de afluencia a las urnas muy por debajo del deseado por la clase política y que marca un récord de abstención (63,72%) en esa comunidad autónoma. Con todo, el apoyo a la reforma estatutaria de los que han ido a votar ha sido, como se esperaba, abrumador: el 87,45% ha respaldado con su voto la reforma. El 'no' sólo ha cosechado el 9,48% de apoyo. Ha habido un 3,07% de votos en blanco.

Todas las anteriores consultas celebradas en democracia han tenido un mayor respaldo en las urnas. Empezando por la celebrada en 1981 para la aprobación del Estatuto todavía vigente. En ese momento votó el 53,68% de andaluces. Más respaldo aún tuvo el primer referéndum celebrado en democracia, el de la Ley para la Reforma Política del 15 de diciembre de 1976, en el que hubo una abstención mínima del 22,6%.

A los dos años se votó la Constitución Española y entonces la abstención en Andalucía fue superior, del 30%. La permanencia de España en la OTAN se aprobó en referéndum en marzo de 1986. Un 38% de electores andaluces no acudió a votar. La última consulta se celebró en febrero de 2005 para aprobar la Constitución Europea que aún no ha entrado en vigor por el bloqueo de otros países de la UE. Entonces la abstención fue muy abultada, pero no superó el 60% (59,7%). Este domingo se ha situado en el 63,72%, su nivel más alto.

"Total legitimidad"

El consejero de la Presidencia, Gaspar Zarrías, ha indicado que la baja participación "ni mucho menos" debilita el texto al haberlo apoyado "cerca de 9 de cada 10 electores", por lo que tiene "la total legitimidad desde todos los puntos de vista". Los tres partidos que propugnaban el voto a favor del nuevo texto (PSOE, PP e IU) han reconocido su insatisfacción con el índice de participación, mientras que el Partido Andalucista, que pedía el voto negativo, ha celebrado el alto índice de abstención y ha pedido la dimisión del presidente de la Junta, Manuel Chaves.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha llamado por teléfono a Chaves para felicitar a los ciudadanos andaluces por el nuevo Estatuto y ha expresado su satisfacción por "el civismo y la normalidad democrática" con que se ha desarrollado la jornada.

La reforma ha llegado a las urnas respaldada por todas las formaciones del Parlamento regional -PSOE, PP e IU-, salvo el Partido Andalucista (PA), por lo que la abstención era en este domingo el único enemigo del Estatuto andaluz, como ya habían advertido las encuestas estos últimos días, que vaticinaban que la mitad del electorado se quedaría en casa. Contra la pasividad de los votantes se han conjurado todos los líderes políticos a la hora de ejercer su derecho al voto, ya que el triunfo del se daba por descontado. Pero, a juzgar por los datos, los llamamientos no han tenido el efecto deseado. Los dirigentes de las distintas formaciones habían fijado como mínimo una participación como la registrada hace ahora 26 años, cuando el Estatuto obtuvo el respaldo mayoritario del 90% del censo.

Las claves del nuevo Estatuto

El nuevo Estatuto contiene 250 artículos frente a los 75 del todavía vigente y, entre otras novedades, incluye una cláusula que garantiza un porcentaje de inversiones del Estado equiparable a lo que representa la población andaluza (casi un 18%) durante los próximos siete años.También recoge una referencia en el preámbulo a la "realidad nacional" de Andalucía y la definición de la comunidad autónoma como "nacionalidad histórica" en el artículo 1, así como numerosas alusiones a la "unidad indisoluble de España" y a la Constitución.Además, establece un mandato -con plazos concretos- para cuantificar y liquidar la deuda histórica, con lo que se pretende poner fin a uno de los contenciosos más polémicos desde que Andalucía accedió a la autonomía y, de hecho, figura en una de las disposiciones adicionales del vigente Estatuto.

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