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Blázquez cuestiona a Santamaría como pregonera por su boda civil

El arzobispo de Valladolid alude a su "situación matrimonial" para reprobar que encabece un acto religioso - El obispo de Tarragona carga contra los gais

Primeros roces entre la Iglesia católica y altos cargos del Gobierno popular, en un día de gruesas polémicas en torno a los dirigentes episcopales. La vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, recibió ayer reproches por parte del arzobispo de Valladolid, Ricardo Blázquez, por estar casada por lo civil, algo que, según sugirió el prelado, la inhabilita para leer el pregón de la Semana Santa en Valladolid. La vicepresidenta está casada por lo civil aunque el pasado 22 de diciembre, al tomar posesión como vicepresidenta del Gobierno, juró el cargo ante la Biblia y el crucifijo en el palacio de La Zarzuela.

Santamaría fue elegida pregionera el 16 de enero por el Ayuntamiento de la ciudad, en la que nació en 1971, al que le corresponde la decisión. En una conversación con los medios de comunicación, Blázquez aludió a la "situación matrimonial" y dijo que le hubiera gustado que se le consultara sobre la designación de Sáenz de Santamaría. Blázquez, que fue presidente de la Conferencia Episcopal, recordó que el pregón forma parte de una ceremonia religiosa que se celebra en la catedral y ante el arzobispo.

"Mi apreciación no va más allá de lo que va el Código de Derecho Canónico", precisó Blázquez, quien dejó claro que asistirá al acto, programado para el 23 de marzo, por tratarse "de un género literario, más que una homilía o un sermón", informa Efe.

El arzobispo ha afirmado que a partir de ahora pedirá al Ayuntamiento que le presente una terna de candidatos, a pesar de que la designación unilateral del pregonero corre a cargo del Ayuntamiento desde hace más de 15 años. Un portavoz de la vicepresidencia del Gobierno declinó hacer ningún comentario sobre lo dicho por Blázquez.

Los reproches de Blázquez a la situación matrimonial de Santamaría tienen algunos precedentes. Cuando Dolores de Cospedal fue elegida para liderar el PP castellano-manchego, el entonces arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares, expresó su malestar dado su perfil de madre soltera mediante reproducción asistida. La hoy presidenta regional desplegó una estrategia para salvar esta desconfianza de la Iglesia, lo que incluyó asistir a procesiones religiosas y a la manifestación contra la ley del aborto de 2009 a la que evitaron acudir Rajoy o Santamaría.

Además de Blázquez, otro arzobispo fue ayer noticia por sus declaraciones polémicas. El prelado de Tarragona, Jaume Pujol Balcells, cargó contra los homosexuales al afirmar que su "comportamiento no es adecuado ni para ellos ni para la sociedad". "Yo quiero a todo el mundo, pero distingo muy bien entre lo que son las personas y sus comportamientos. Como personas, todos somos hijos de Dios, debemos respetarnos y todos merecemos la máxima consideración; pero hay comportamientos que no son buenos", declaró el arzobispo en una entrevista en Els matins de TV-3.

Al ser preguntado de nuevo sobre su posición, Pujol Balcells añadió: "Cada uno tiene que pensar muy bien la responsabilidad que quiere tener frente a la sociedad. La Iglesia puede hablar, pero después no obligamos a nada porque no tenemos Mossos d'Esquadra ni prisiones. Más que nunca, ahora la iglesia tiene que decir lo que está bien y mal, y nos lo tenemos que decir también los unos a los otros", reiteró.

Sobre el matrimonio, Pujol Balcells afirmó: "A las mujeres de mi iglesia siempre les digo lo mismo: 'A quien tienes que cuidar más es a tu marido, él es el hijo más pequeño de la casa'. Ya sabéis por qué lo digo. Lo tienen que cuidar, no se pueden descuidar". En su discurso, el arzobispo de Tarragona no se olvidó del papel de la mujer en la sociedad. "Una mujer no puede oficiar

porque cada uno tenemos nuestra función. Yo tampoco puedo hacer algunas funciones que hacen las mujeres. No puedo traer hijos al mundo". Sobre el aborto, afirmó que "no puede ser que la vida sea tratada de esta manera".

Pujol Balcells, de 67 años, es arzobispo de Tarragona desde 2004 y en sus memorias, Records i esperances, explica su periplo vital. Es el quinto de 11 hermanos y no pensaba dedicarse al sacerdocio, pero su opinión cambió tras conocer la doctrina del Opus Dei a los 17 años en Barcelona. En Roma convivió durante 11 años con el fundador del Opus, Josemaria Escrivá de Balaguer

Con información de Mercé Pérez Pons.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 24 de enero de 2012