Asesinato en el margen
- Marshall Jevons
Narrativa. Literatos de éxito, como Clarín, Echegaray, Pessoa o actualmente José Luis Sampedro, han desarrollado previamente una extensa carrera como economistas académicos o profesionales. También se ha dado el caso de que algunos economistas se han dedicado esporádicamente a la literatura como Marshall Jevons. Detrás de este seudónimo se esconden dos economistas estadounidenses que publicaron su novela por primera vez en 1978. El seudónimo, que rinde homenaje a dos clásicos de la literatura económica, Alfred Marshall (1842-1924) y William S. Jevons (1835-1882), desvela que los neófitos novelistas han empleado los principios contenidos en un elemental manual de teoría económica para construir la trama. La novela es policiaca: un hotel de lujo en el Caribe, clientes ricos y caprichosos, varios asesinatos y sospechosos por todas partes. La diferencia radica en que el protagonista es un economista cuyas ideas y descripción física coinciden con el premio Nobel Milton Friedman. En el texto se hace referencia a la ley de la oferta y de la demanda, a la elección entre trabajo y ocio, a la maximización de beneficios, al funcionamiento del mercado y a la inviolabilidad de las leyes económicas. Se cita a economistas de la talla de Smith, Mill, Bentham, Say, Marx y Marshall. Los personajes siempre se quedan perplejos ante los razonamientos del protagonista, Henry Spearman. Los narradores, que logran mantener en tensión al lector, intentan transmitir a través del bajito y calvo profesor de Harvard unos conceptos económicos básicos y cómo el empleo de los mismos le lleva a descubrir a los criminales. Spearman -guiado en todo momento por la idea de que los seres humanos, ante la elección entre dos formas de conseguir un objetivo, siempre optan por la forma que cueste menos- parece un chiflado en algunas ocasiones, pero al final tiene un cierto parecido con el meticuloso gentelman Sherlock Holmes. Hay una segunda entrega de las peripecias del economista metido a detective publicada con el título The Fatal Equilibrium en 1985.