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Entrevista:JOSÉ MANUEL VELA | Consejero de Hacienda

"Sin la ayuda del Estado no podré pagar nunca"

Valencia
José Manuel Vela (Valencia, 1962) es consejero de Hacienda y Administración Pública después de ejercer durante 10 años como secretario autonómico y responsable de los presupuestos de la Generalitat. La crisis le obliga a sacar la tijera y reducir el gasto.

José Manuel Vela desgrana con admirable parsimonia la tremenda situación financiera que atraviesa la Generalitat. Y reclama al Estado que arbitre un mecanismo para colocar deuda de las comunidades autónomas. Si no logra renovar y colocar 3.500 millones de euros antes de fin de año, dice, "no podré pagar nunca a los proveedores".

Pregunta. ¿Es cierto que a final de junio el déficit ya era el 1,9% del PIB regional cuando el objetivo para todo el año era del 1,3%?

Respuesta. Sí, pero no es un mal dato. Nuestros datos de ejecución a 30 de junio reflejan un déficit del 1,92%. El 28 de julio anuncié un plan para recortar 680 millones de euros, un recorte de gasto equivalente a siete décimas del PIB, de modo que ahora estamos en el 1,22%. Eso sin contar el efecto del acuerdo de limitación de obligaciones que adoptó el Consell y cuyo efecto se refleja en el último trimestre del año y que rondará los 400 millones de ahorro, de modo que estaríamos en apenas ocho décimas del PIB de déficit.

"Vamos a exigir un cambio inmediato del modelo de financiación"

"Calculo que debemos unos 2.400 millones a los proveedores"

"El mercado de deuda para las autonomías está muerto"

P. ¿Cobrará los 600 millones del fondo de competitividad que presupuestó como ingresos?

R. No todo es tan bonito, porque yo ya sé que esos 600 millones son déficit en vena. Y también sé que tengo 400 millones del presupuesto de ingresos que no se van a ejecutar porque están consignados por venta de patrimonio, que tal como está el mercado más vale no salir ahora. O sea que cumpliremos muy difícilmente.

P. ¿De dónde ha recortado 680 millones de euros del presupuesto de este año?

R. La amortización de vacantes y la supresión de los liberados son 25 y ocho millones respectivamente. Los nuevos reglamentos orgánicos de las consejerías han suprimido direcciones generales y, por lo tanto, áreas y servicios, que nos ahorran nueve millones. La desaparición de altos cargos representa un ahorro de 2,6 millones. Estamos hablando de 44,6 millones de ahorro en el capítulo I, en la nómina.

Y otros 69 millones en Sanidad, que detallará Luis Rosado en su comparecencia.

Hay otras medidas que solo van a ser de ahorro este año, como en farmacia, a través de catálogos y puede que se les demore el pago de alguna mensualidad. Ahí estimamos un ahorro entre 215 y 260 millones de euros.

En Educación hemos recortado 19 millones con recortes de ayudas y supresión de profesores de apoyo.

Con las universidades hemos pactado diferir el pago de 132 millones de euros que están en el presupuesto. Hay 67 millones de este año que no les vamos a pagar y ya lo saben.

El año que viene empezarán con la subvención corriente, pero cuando liquidemos el ejercicio les exigiremos el mismo recorte en gasto corriente que seamos capaces de asumir nosotros. Si mi capítulo II de gasto corriente baja tanto, el suyo también.

También prevemos ahorrar tres millones de euros en ahorro energético y calculamos que podemos ahorrar otros cinco millones a través de la creación de la central de compras. En Sanidad, Educación y capítulo I ahorraremos 680 millones.

P. ¿Y el resto de departamentos?

R. Falta Justicia, Turismo o Agricultura, pero ahí no creo que el ahorro pueda ser superior a 10 millones de euros.

P. ¿Qué cantidad supone el plan de reequilibrio que presentó al Estado?

R. Un total de 1.800 millones de euros. Los 680 que acabo de detallar, otros 600 que ya estaban en los presupuestos para 2010 y el resto de ahorro procederá de las medidas de adelgazamiento del sector público que está preparando Enrique Verdeguer, consejero de Economía.

P. ¿O sea que va a recortar 520 millones del sector público?

R. Mínimo, 400. Pero será bastante más, más de 500.

P. ¿Cómo se va a hacer?

R. Verdeguer va a sacar un decreto, que lo más probable es que se apruebe el viernes que viene. Él me habla de una horquilla de ahorro de entre 400 y 700 millones de euros. ¡Ojo!, en esa horquilla no está incluido Canal 9 ni CACSA ni la Agencia Valenciana de Turismo, que dependen de Presidencia, Cultura y Turismo.

P. En Canal 9 se podría ahorrar mucho...

R. Mucho, mucho, pero tendrá un plan aparte.

P. ¿Cuál es su objetivo para la legislatura?

R. Acabar con un presupuesto en que los gastos se ajusten a los ingresos, un presupuesto sin deuda. Se hará en varios años porque el año que viene tengo autorizado un déficit del 1,3% y el siguiente, 1,1%. Pero hay que tender a equilibrar los gastos con los ingresos paulatinamente.

P. El presupuesto de 2010 se liquidó con un déficit del 3,5%. ¿Debe compensarse este año?

R. El déficit está ahí y lo lógico sería que nos autorizaran a endeudarnos por esa cantidad, como en 2009. Pero no, este año no nos van a autorizar deuda por ese concepto.

P. ¿Por qué se emitieron los bonos patrióticos?

R. Teníamos autorizada una emisión de deuda que los mercados no quisieron comprar y por eso recurrimos a los bonos patrióticos. Lo hizo Cataluña en noviembre y nosotros en diciembre. Baleares hizo algo también y Andalucía está en ello ahora mismo.

P. ¿Eran para pagar a proveedores?

P. La Generalitat no paga a proveedores porque la liquidez de la que disponemos va destinada a amortizar vencimientos de deuda que no se renuevan. Antes se renovaban automáticamente. Ahora no. En julio vencían casi 400 millones y se renovaron 380, me fui de vacaciones muy contento. Pero en agosto vencían 420 y se renovaron 18, imposible cumplir ningún plan de pagos. Y este mes, la cosa va mal. Nuestro problema es financiero, es que los mercados están muertos.

P. ¿Qué se puede hacer?

R. En julio ya dije, como ahora el consejero catalán, que tenemos que implantar los hispanobonos, que el Estado debe arbitrar algún sistema para que las comunidades autónomas puedan colocar o renovar su deuda. Si no, el sistema se ha acabado. Es una cuestión de meses.

P. ¿Qué cantidad ha tenido que amortizar este año?

R. Hasta agosto, unos 200 millones de euros al mes. En septiembre no vence mucho, pero en diciembre tenemos el vencimiento de los bonos patrióticos.

P. ¿Podrá pagarlos?

R. Estoy convencido que sí.

P. ¿Cómo funcionarían los hispanobonos?

R. Se lo hemos dicho por activa y por pasiva al ministerio. Se lo dije a la ministra Salgado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera de julio: 'Que más da que emita usted o que emita yo. Luego, me la apunta. Usted coloca fácil'. En nuestro caso estamos hablando de 3.500 millones la cantidad que tenemos que renovar y emitir. En Cataluña serán unos 6.000 y Andalucía, tendrá como nosotros. Con 12.000 o 13.000 millones está solucionado el problema. Y cobraría todo el mundo, ¡todo el mundo!

P. ¿Qué dice el ministerio?

R. La ministra dice que si emitiera esa cantidad bajaría la calificación de España. Y nosotros le decimos que más vale que España baje un escaloncito que de repente haya una comunidad autónoma que no atienda un vencimiento y entonces se ha acabado. Se ha acabado España, se han acabado las comunidades y se ha acabado todo. Estoy convencido de que el Estado hará algo porque Cataluña está al límite y Castilla-La Mancha está al límite aunque no tiene vencimientos de deuda tan gordos. Pero esto es insostenible. Es insostenible no pagar a los proveedores, porque son empresas que se hunden, pero sin la ayuda del Estado, no podré pagar nunca.

P. No podrá pagar, ¿¡nunca!?

R. Todos los meses ingreso 700 millones de euros del modelo de financiación. La nómina son casi 300, universidades son 100 y farmacia son 220, ya tengo repartidos fijos 620 millones. Si lo que yo debería tener para pagar cosas, lo tengo que destinar a amortizar deuda no me queda nada. Y eso está pasando desde hace 15 meses. Cuando empezó lo de Grecia todavía se renovaba el 70%, pero luego vino Portugal y con los líos de este verano, ya no se renueva nada de nada. El propio Estado tuvo que recurrir al Banco Central Europeo para colocar deuda y la moneda de cambio fue la modificación de la Constitución.

P. Los valencianos, además, tenemos el mayor porcentaje de deuda con relación al PIB regional.

R. Eso da igual. A mí lo que me interesa es renovar lo que tengo y emitir lo que tengo autorizado. Qué sentido tiene que el ministerio me autorice a emitir 1.300 millones que tengo en los presupuestos de 2011 si luego no puedo emitirlos. Y aún tengo del año pasado, que no se pudo emitir.

P. No la compra nadie.

R. Es que el mercado de deuda de las comunidades autónomas no existe. Apenas se cierran operaciones privadas con bancos por 80, 100 millones.

P. La solución es que la deuda la emita el Estado.

R. Exactamente, el Estado se endeuda, nos ingresa y, al final, es deuda igual. Deuda de la Comunidad Valenciana pero la ha colocado el Estado.

P. ¿Cómo llegamos a acumular tanta deuda pública en los años de bonanza?

R. Si no hubiera sido por la deuda no habría habido inversión. No tendrías los campus de las universidades, no tendrías hospitales, no tendrías colegios, no tendrías la Ciudad de las Artes y las Ciencias, no tendrías el aeropuerto de Castellón. En los años de gobierno del PSOE se hizo la mitad del Palau de la Música y el Gulliver, y nada más. Si no hubiera llegado la crisis financiera no habría pasado nada. Tendríamos costes financieros, pero con un mercado detrás. Pero cuando ese mercado falla, se ha acabado.

P. Imposible estimular la economía de ninguna manera.

R. Estimular la economía es, primero, pagar, que la gente cobre. La segunda condición es que se mueva la demanda interna con inversión o aumentando la renta disponible bajando impuestos, pero no está la cosa como para bajar impuestos. El problema es que a los bancos les pasa lo mismo, no tienen liquidez porque tienen que devolver al Banco Central Europeo lo que tienen que devolver.

P. Es todo una cadena...

R. Primero se resintieron las familias, luego las empresas, luego las Administraciones y, ahora, los bancos. Sólo queda el Banco Central Europeo, después de eso ya no hay nada [risas].

P. ¿Se le ha pasado por la cabeza subir impuestos?

R. Ahora no. Dentro de dos años, si creciéramos a un ritmo del 2% o del 2,5%, entonces sí hay algún impuesto que yo tocaría. Pero ahora no, ahora sería horroroso.

P. ¿Qué piensa del copago?

R. Tendría que ser a través de un acuerdo de Estado. Si Andalucía pone el copago, los de Almería irían a operarse a Alicante. Tiene que ser un acuerdo global. Existe en universidades, en dependencia, en los medicamentos, pero un copago progresivo acorde al nivel de renta... El copago para recaudar no creo que haga falta, solo si fracasan las políticas de recorte. Pero un copago disuasorio, sí. No para recaudar pero sí para bajar el gasto, ese sí que lo veo.

P. ¿Subiría las tasas universitarias?

R. El Estado fija una horquilla para revisar las tasas y nosotros hemos ido al máximo. Al 7,4%. Estudiar Derecho cuesta 700 euros al año, unos 60 euros al mes, dos cartones de tabaco. No puede ser. La segunda matrícula, el 50% más cara. La tercera, más. Cuando las cosas van bien, bien, pero con la crisis que tenemos... y hemos aumentado 15 cigarrillos el coste de la matrícula. Si en lugar 600 costara 1.000, a mí me parecería bien.

P. El presupuesto de 2010 se liquidó con 2.000 millones pendientes de pago.

R. Una burrada. Eso es lo que debía a los proveedores al cierre del presupuesto. Algo pagué. Ahora calculo que debo unos 2.400 millones a proveedores. Lo normal es tener en torno al 10% del presupuesto pendiente de pago en tesorería, pero ahora tengo el doble.

P. ¿Están los sindicatos de funcionarios en pie de guerra?

R. No. Los sindicatos entienden la anulación de los liberados y se quejan de la supresión de puestos vacantes, pero son puestos que no son de atención al público, que llevaban más de un año vacantes y que hemos decidido amortizar, eso es adelgazar. La única forma de reducir el capítulo I es tirar gente o bajar las nóminas.

P. ¿Cómo se ha ejecutado el recorte en el aparato administrativo?

R. Se han reducido 23 altos cargos, un ahorro de 2,6 millones de euros. Jefes de área y de servicio afectados hay 119. Se refunden en una tres direcciones generales, normalmente disponen de dos áreas y cuatro servicios. De modo que te has cargado cuatro áreas y ocho servicios. Y eso supone un ahorro de 9,3 millones de euros.

P. ¿A qué se debió el cese fulminante de Ana Brusola, la secretaria autonómica de Administración Pública?

R. No fue fulminante, estaba pactado antes del verano. No tengo nada contra ella, pero para hacer lo que hay que hacer ahora yo quería otro perfil. He nombrado a Pedro García Ribot porque hace falta gente a la que le rompan la cara y que se la deje romper y que, a su vez, tenga mano izquierda para sonreír. Es una cuestión de confianza y de carácter.

P. ¿Cómo viene el presupuesto de 2012?

R. El momento de hacer el ajuste es ahora. Va a haber un cambio de color político del Gobierno del Estado casi con toda seguridad. Y la Comunidad Valenciana lo primero que va a exigir es un cambio inmediato del modelo de financiación autonómica. No me trago estar a la cola en financiación per cápita y que me pongan un techo de gasto. No empiezo la carrera saliendo diez metros por detrás de la línea.

P. ¿Tiene fundamento la reclamación de 7.400 millones al Estado?

R. No es una deuda histórica porque no hay ningún papel que la soporte, pero es una estimación del equipo de expertos en financiación autonómica que nombraron las Cortes: Francisco Pérez, Rafael Beneyto y José Antonio Pérez, tres profesores universitarios. Es un trabajo que nos da fuerza para reclamar la merma de ingresos que hemos sufrido durante los últimos ocho años.

P. ¿Qué déficit real estima para el presente ejercicio?

R. La cosa variará si nos ingresan el fondo de competitividad, pero estará muy cerca del 3,5% del año pasado. Los recortes se notarán al cierre de 2012.

P. ¿Por qué se presupuesta siempre un gasto en farmacia que es ficticio?

R. No es ficticio, es que tiene que bajar. El gasto en farmacia, tal y como está, es insostenible. Hay que meter genéricos a lo bestia, llegar a la unidosis, hacer lo que sea.

P. ¿Quién lo tiene que hacer?

R. El Estado.

P. ¿Echa de menos a Bancaja y a la CAM?

R. El dinero tiene que llegar a los ciudadanos y a la Administración, quién lo reparta, me da igual, pero tiene que llegar.

P. El año pasado compraron mil millones de deuda pública.

R. No, cuatrocientos. Doscientos y doscientos. Si te hablo de 3.500 entre renovaciones y colocaciones, 200 no es gran cosa. La gente piensa que yo cogía el teléfono y: 'Olivas, 200 millones'. Pero no era tan fácil. Es más fácil llamar a José Luis Olivas que a Botín, pero nadie te regala el dinero.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 11 de septiembre de 2011