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El Ayuntamiento empieza a alertar de los altos niveles de contaminación

Los paneles de la M-30 piden no coger el coche tras una semana de 'boina' - La estación de Ramón y Cajal ha superado ya 18 veces los límites de NO2

La contaminación terminó ayer de ennegrecer el cielo de Madrid. El anticiclón que cubre la Península impide que se disperse la polución. Ante la situación, que no se daba en invierno de forma tan prolongada desde hace años, el Ayuntamiento comenzó a tomar alguna medida. Por la tarde, los paneles de la M-30 (que utilizan 180.000 conductores al día) empezaron a dar una "previsión de alta contaminación" en la que se pedía a los ciudadanos que utilizaran el "transporte público".

El aviso a la población llegó solo días después de que el Ayuntamiento de Madrid, del popular Alberto Ruiz-Gallardón, dijera que todo obedecía a "una campaña" electoral del Gobierno central contra el Consistorio.

El Ayuntamiento insistió en que los umbrales a partir de los cuales debe avisar a la población no se habían superado. Una portavoz municipal precisó: "Lo hemos decidido como prevención y para pedir a la gente que colabore usando el transporte público".

La web del Ayuntamiento de Madrid señaló durante casi todo el día que la calidad del aire era "buena", pero a las nueve de la noche, la concentración de dióxido de nitrógeno (NO2

un gas irritante producto del tráfico) media en las 24 estaciones de la red era de 184 microgramos por metro cúbico. El máximo era de 293 microgramos en la plaza de Fernández Ladreda.

La norma fija que el nivel de 200 microgramos no se puede superar más de 18 veces al año, pero algunas estaciones están a punto de sobrepasarlo apenas mes y medio después de empezar 2011. Ramón y Cajal (Chamartín), por ejemplo, ya lo hizo ayer.Ayer bastaba con dar una vuelta para ver que la sierra era apenas visible desde el centro o buscar un lugar alto para observar la nube negra que envuelve la ciudad. Paco Segura, de Ecologistas en Acción, la ONG que más audita la actuación del Ayuntamiento, declaró: "Avisar a la población es un paso. Un paso mínimo pero un paso. Aunque la ley obliga al Ayuntamiento a tomar medidas".

Los ecologistas critican que el protocolo establecido por el Consistorio impide que se superen los niveles de alerta a la población. Se alcanza ese nivel cuando "todas las estaciones de una zona [la capital está dividida en seis zonas] alcanzan niveles superiores a 400 microgramos de NO2 por metro cúbico durante al menos tres horas consecutivas". Segura opina que "es imposible que todas las estaciones superen ese nivel; siempre habrá alguna por debajo".

Ángel Rivera, de la Agencia Estatal de Meteorología, explicó que la situación seguirá así casi hasta el fin de semana. El año pasado, que fue muy lluvioso, no se dio ningún anticiclón invernal tan prolongado. Los tres primeros meses del año pasado fueron el tercer trimestre más lluvioso desde 1947, lo que explica en parte el descenso de contaminación que esgrime el Ayuntamiento.

Sin embargo, el Consistorio tuvo que activar el aviso a la población en octubre pasado, cuando otro anticiclón provocó concentraciones muy altas de NO2. Era la primera vez que lo hacía y, a diferencia de esta, además de los paneles de la M-30 se incluyeron en la página web de calidad del aire avisos que recomendaban a niños, ancianos y personas con afecciones respiratorias que no pasaran mucho tiempo en la calle.

La polución se está convirtiendo es un problema político en Madrid y amenaza con ser uno de los temas más debatidos en la campaña electoral. El candidato socialista a la alcaldía de Madrid, Jaime Lissavetzky, exigió ayer a Gallardón que tome "medidas inmediatas" para "neutralizar de forma duradera" los niveles de contaminación de la ciudad y "no se limite a actuar solo cuando los índices de polución del aire superan los límites legales".

Gallardón anunció en 2006 que a partir de 2008 impediría la entrada al centro a los coches más contaminantes. Cuando llegó la fecha de poner en marcha la medida, el Ayuntamiento dijo que lo retrasaba dos años. Sin embargo, en 2010 tampoco lo aplicó. En noviembre pasado, Gallardón volvió sobre su plan al afirmar en una entrevista a este diario: "En el próximo mandato restringiré el uso del coche en el centro histórico".

El asunto de la contaminación ha saltado a la prensa internacional. El pasado sábado, el influyente diario Financial Times publicó una información en la que señalaba que la reducción de la contaminación anunciada por Gallardón es "una ilusión" y lo achacó al cambio de estaciones de medición, un sistema que ha criticado el fiscal coordinador de Medio Ambiente, Antonio Vercher.

La concejal de Medio Ambiente de Madrid, Ana Botella, declaró el pasado 25 de enero que la contaminación en la ciudad "no es nociva para la salud de los ciudadanos".

La prueba de la crudeza del episodio de polución es que el domingo, un día con mucho menos tráfico y que debería tener menor concentración de contaminantes, la web municipal que informa de la calidad del aire calificaba de "muy mala" la situación en la zona de la plaza de Fernández Ladreda. Más tarde era la avenida de Ramón y Cajal la que se marcaba en rojo. La calidad del aire era "mala" en plaza de Castilla, Méndez Álvaro, Cuatro Caminos, Arturo Soria y Escuelas Aguirre. Todas ellas registraron a última hora de la tarde unos niveles de dióxido de nitrógeno de más de 200 microgramos por metro cúbico. Fernández Ladreda superó los 300 y Ramón y Cajal rozó los 400.

El protocolo

- El umbral de aviso no es una exigencia europea. El Ayuntamiento lo adoptó voluntariamente. Es cuando dos estaciones de la misma zona superan los 250 microgramos por metro cúbico dos horas seguidas.

- El umbral de alerta: superar los 400 mg/m3 durante tres horas consecutivas en todas las estaciones de la zona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 8 de febrero de 2011

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