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CARTAS AL DIRECTOR

De los piratas y la 'ley Sinde'

Estando en general de acuerdo con lo que plantea Guelbenzu en EL PAÍS del 22 de diciembre, en su artículo Piratas -es inmoral e ilegal que haya quien se apropie gratis de lo ajeno-, creo que es oportuno recordar que los primeros que solicitaron y obtuvieron el carné de víctimas fueron los artistas.

Con el pretexto legítimo de proteger sus derechos implantaron un canon que no duda en atropellar los derechos de los demás. Hoy hay mucha gente que considera que dada la astronómica recaudación de dicho canon (que nos ha brindado, dicho sea de paso, episodios grotescos), amén de las ayudas públicas, los artistas ya obtienen suficiente compensación por la piratería.- P. Antonio Pérez. Guadalajara.

Duele ver a gente seria, como Javier Marías o Fernando Savater, sosteniendo en su periódico posiciones a todas luces insostenibles y tachando a los usuarios que comparten archivos ni más ni menos que de delincuentes. Lo que no entienden ni Javier Marías ni Fernando Savater ni muchos otros es que la única forma de actuar contra el intercambio de archivos es interceptando las comunicaciones de los usuarios para conocer qué descargan y qué no, lo que supone vulnerar su derecho a la intimidad y al secreto de las comunicaciones.

Duele ver cómo personas por lo general tan comprometidas con los derechos humanos como Goytisolo o Agustín Almodóvar cambian de bando por un puñado de dólares y prefieren vivir en un Estado en el que la industria del cable se convierte en policía y donde los ciudadanos pueden ser espiados sin orden judicial previa como si de un Estado fascista se tratase.

Yo soy escritor. Pienso seguir siéndolo. Pero no me veo representado en absoluto por los artistas que han salido en su periódico a defender la cultura ¿Me gustaría vender más libros y vivir de ello? Sí. Pero, ¿me gustaría hacerlo a costa de vivir en un país en el que los derechos fundamentales son sometidos a los intereses de la industria cultural? No. Alberto Gómez Vaquero . Madrid.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 27 de diciembre de 2010