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La desigualdad fractura Barcelona

Los ingresos familiares se hunden en los barrios pobres mientras crecen en los más ricos - La renta cae un 18% en Can Peguera y sube un 3,7% en Tres Torres

Ricos cada vez más ricos y pobres cada vez más pobres. Esta es la fotografía que arrojan las estadísticas de renta familiar en Barcelona. Hay zonas de la capital catalana donde los hogares se apañan con menos de la mitad de lo que dispone una familia media barcelonesa. Es el caso de Can Peguera, en el distrito de Nou Barris, donde para colmo en 2009 las familias eran en 2009 el 18% más pobres que el año anterior. En otros rincones de la ciudad, en cambio, la crisis ha pasado de largo. Tres Torres, dentro de Sarrià-Sant Gervasi, es el lugar con más renta de la capital. Y los ingresos de sus ciudadanos han seguido subiendo. Las fincas tienen entrada de servicio. Y jardinero.

No son pobres, subrayan los habitantes de Can Peguera. Son humildes. Humildad, en este caso, se traduce en vida. La vida y el jaleo que aparece en cada esquina del barrio: los niños juegan a la pelota, los mayores a cartas. Y los centros cívicos bullen. Pero por cada 100 euros por familia que tiene un barcelonés medio, un habitante de Can Peguera cuenta tan solo con 43, según el mapa de renta familiar que dibujan las estadísticas del Ayuntamiento de Barcelona.

En Tres Torres se busca trabajo de jardinero o para pasear los perros

La directora del casal de Can Peguera: "El asociacionismo es el eje unificador"

Son los que menos renta tienen, pero no los únicos en los que la mayoría de las familias quedan por debajo de la media barcelonesa. Ocurre en 53 de los 73 barrios que tiene la ciudad. La mayoría pertenecen a los distritos de Nou Barris, Ciutat Vella y Sant Andreu. En la otra cara de la moneda están los barrios ricos, en los que las rentas incluso duplican las de las familias medias. Son, sobre todo, hogares de Sarrià-Sant Gervasi, Les Corts y el Eixample.

A Can Peguera, el barrio de las casas baratas, como se conocen allí, se llega después de subir las pronunciadas cuestas del Turó de la Peira. Y, de repente, aparece. Como un pueblecito. Paquita Bergara, que charla animadamente con sus amigas, cuenta a sus 87 años que 80 los ha pasado en este lugar. Por eso, lo conoce bien. "Mis padres emigraron aquí en la década de 1930 desde Murcia", explica. La frase se repite entre las señoras que la acompañan: "Los míos también"; "Mis padres vinieron en la Guerra Civil".

Esa es la seña de identidad: el origen humilde de sus habitantes. Es el barrio obrero más antiguo de Nou Barris. Se construyó en 1929 para acoger a los trabajadores de la Exposición Universal que habitaban en barracas. No fue el único lugar así, ya que también se levantaron viviendas parecidas en otras zonas. Pero estas son las únicas que no han sido sustituidas por enormes fincas. Ahora, a lo largo de sus calles pequeñas y rectas aún se mantienen en pie las viviendas unifamiliares de una sola planta de entre 43 y 59 metros cuadrados.

A través de las ventanas abiertas se puede observar la vida de sus moradores: niños que ven la televisión y otros que ponen la mesa. A la hora de cenar, los olores salen de los pucheros y se entremezclan en la calle.En Can Peguera no solo se entremezclan los olores, también las nacionalidades. En el recibidor del casal de barrio Cosa Nostra, el centro neurálgico que ofrece actividades para todos los vecinos, hay niños peruanos, marroquíes y catalanes. A su lado, personas mayores con marcado acento de Barcelona juegan a cartas mientras jóvenes dominicanos y bolivianos se pasan una pelota de baloncesto con música rap de fondo. La directora de Cosa Nostra, Sandra Martínez, destaca la unión vecinal de Can Peguera. "La gestión cívica nació a partir de la lucha vecinal; el eje unificador de aquí es el asociacionismo", sostiene. La convivencia, subrayan los vecinos, exige su esfuerzo. No siempre es pacífica. Pero acaban encajando. No les queda otra.

A la concejal del distrito de Nou Barris, Carme Andrés, no le extraña que este barrio tenga la renta más baja de la ciudad. "Las viviendas son todas propiedad del Patronato de la Vivienda. En ellas viven de alquiler, con rentas muy bajas, personas mayores que las han usado toda la vida, y según se quedan vacías, se usan para realojos, como viviendas sociales", explica. Se trata de familias que, por diversas razones, no pueden hacer frente a un alquiler y les facilitan una de estas casas centenarias. El barrio, recuerda Andrés, tiene 2.210 habitantes y más del 70% de sus habitantes han nacido en Cataluña.

A sólo 13 kilómetros de Can Peguera, otro planeta. El de Les Tres Torres. El barrio con la mayor renta de Barcelona. Por cada 100 euros que tiene una familia media de la ciudad, un habitante de este exquisito barrio residencial, en el distrito de Sarrià-Sant Gervasi, dispone de 222 euros. "Aquí lo que paga esta gente es la tranquilidad", cuenta con desparpajo la portera de una de las fincas del cogollo del barrio, en la calle que le da nombre, la de Les Tres Torres. Barre con mucho ahínco el portal de la finca, de cuatro plantas y con jardín, como todas en la zona. "Aquí tienen dinero. Si quiere le acompaño dos calles más adelante y verá la finca donde vive el Thyssen", se ofrece. Borja Thyssen, hijo de la baronesa Thyssen y una de las celebridades del barrio. Culpable de que, de vez en cuando, algunas cámaras de televisión rompan la quietud de sus calles.

"Se vive bien. Como si estuvieras en una urbanización, pero a 20 minutos del centro. Y aunque en estas calles no hay casi tiendas, sales a Via Augusta o General Mitre y tienes de todo", cuenta Eduardo, abogado y vecino de la zona. En los bajos de la mayoría de los edificios, despachos de abogados, consultoras o dentistas. A la una de la tarde, los tópicos se hacen realidad. Niños de uniforme recorren las calles. Una chica joven pasea varios perros, porque ese es su oficio: pasear perros de los vecinos. En las farolas de Les Tres Torres, como en las de todos los barrios, hay carteles pegados. Un chico se ofrece como jardinero. Una señora como interna, para atender la casa y a los niños a tiempo completo. Hace falta servicio. Por allí la crisis parece que ha pasado un poco de largo. Según el Ayuntamiento, en 2009 sus habitantes eran el 3,7% más ricos que 12 meses antes. En prácticamente todos los barrios de ese distrito la renta ha subido. Sin embargo, en todos los barrios de Nou Barris ha caído, excepto en Torre Baró. La diferencia entre el barrio más rico y el más pobre crece y es de hasta el 416%, es decir, la media de ingresos de las familias que viven en el primero es más de cinco veces superior a las que viven en el otro.

Can Peguera es el barrio más empobrecido. Asegura la concejal que pelean para ofrecer más ayuda a los vecinos. Más equipamientos públicos. Can Peguera, dice, tiene que resistir. El Ayuntamiento, recuerda, está peleando para que se declare el barrio patrimonio de la ciudad. Porque son las últimas casas baratas que quedan. Y son parte de la historia de la Barcelona.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 25 de octubre de 2010