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La mayor crisis del Gobierno de Zapatero

Rubalcaba: "Si la política no se explica a la sociedad no funciona"

El nuevo vicepresidente anuncia más trabajo en equipo y mejor comunicación

Los contenidos serán los mismos, pero las formas van a cambiar. Es la conclusión principal que se desprende de la primera declaración pública del nuevo vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, en su toma de posesión ayer en La Moncloa. Rodeado de casi todo el Gobierno, de numerosos militantes socialistas, jóvenes y veteranos, y de funcionarios de La Moncloa, con un retrato suyo al fondo de su etapa anterior como ministro de la Presidencia y portavoz en el final de la época de Felipe González, el superministro Pérez Rubalcaba reivindicó la puesta en marcha desde ya de un equipo cohesionado y con una mejor comunicación.

Lo hizo ante su antecesora, María Teresa Fernández de la Vega, a la que sí garantizó la continuidad de las metas femeninas alcanzadas. Pero también resaltó que al Gobierno, que le "quedan muchos días" para afrontar la recuperación económica y el empleo, lo que se le exige, además de aprobar reformas, es que éstas se expliquen "para que sean asumidas por la sociedad, porque si no, no funcionan".

El vicepresidente hará la coordinación política y Jáuregui la legislativa

"Aquí llega un equipo como garantía para el futuro", subrayó a continuación Rubalcaba, como unos momentos antes también lo hizo el nuevo ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui.

El núcleo duro de Zapatero en La Moncloa lo van a componer en esta nueva etapa el vicepresidente Pérez Rubalcaba, el ministro de la Presidencia, Jáuregui, que tomó posesión con Rubalcaba, y el actual jefe de Gabinete del presidente, José Enrique Serrano, tres viejos conocidos desde los gobiernos de Felipe González. Ese objetivo de cooperación no es casual. Lo subrayaron ayer con la pretensión de transmitir una mayor complicidad que la que muchos y relevantes dirigentes socialistas echaban en falta ahora. Serrano y Rubalcaba coincidieron entre 1993 y 1996 en La Moncloa, cuando Jáuregui era vicepresidente del Gobierno vasco.

Ese equipo, que ayer inició sus contactos, ya ha empezado el reparto de funciones. Rubalcaba acumula su cargo de ministro del Interior junto con el de vicepresidente del Gobierno y portavoz. Estas dos últimas funciones las hereda de Fernández de la Vega. La tercera, el Ministerio de la Presidencia, lo dirigirá Jáuregui.

En el nuevo reparto de funciones, Rubalcaba presidirá la comisión de subsecretarios, preparatoria de los Consejos de Ministros de los viernes. Pero el trabajo legislativo correrá a cargo del ministro de la Presidencia. "Rubalcaba se ocupará de la coordinación política y Jáuregui de la coordinación legislativa", señalan fuentes de La Moncloa. Jáuregui se encargará, también, de las relaciones con las Cortes.

Las funciones de portavoz del Ejecutivo, que ejercía los viernes Fernández de la Vega, quedarán a cargo de Rubalcaba. Pero Jáuregui, cuya capacidad de comunicación volvió a ponerse de manifiesto ayer, en su toma de posesión en La Moncloa, también ejercerá, al menos una vez por semana, como portavoz bis del Gobierno.

Otra cuestión que el presidente del Gobierno tendrá que decidir es quién de los dos coordina la comisión de seguimiento del pacto del PSOE con el PNV y CC, a la que La Moncloa concede gran importancia porque garantiza la estabilidad del Gobierno hasta el final de la legislatura.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de octubre de 2010