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sábado, 18 de septiembre de 2010

Una instalación de 700 millones de inversión que creará 300 empleos

Con una inversión prevista superior a los 700 millones de euros, el Almacén Temporal Centralizado (ATC) es una estructura clave para el futuro energético de España, según el Gobierno.

- ¿Qué es y por qué hace falta el ATC? El Almacén Temporal Centralizado (ATC) de residuos radiactivos debe albergar los residuos gastados de las siete centrales nucleares españolas, así como los productos de su desmantelamiento. En total, unas 6.700 toneladas de uranio, plutonio y otros desechos, activos durante miles de años. Se dice "temporal" porque está previsto que acoja los residuos durante 60 años.

- ¿Cuál será la inversión y qué supondrá en términos de empleo? El proyecto contará con una inversión de 700 millones de euros, generará 300 puestos de trabajo, promete compensaciones millonarias para el Ayuntamiento que lo acoja e irá acompañado de un parque tecnológico dedicado a la investigación. En el centro tecnológico buscará soluciones para poder reciclar los desechos radiactivos, actualmente sin una solución definitiva.

Si no se hiciera el ATC habría que alzar un almacén en cada central

- ¿Cómo se almacenaban los residuos hasta ahora? Cada central guarda sus propios residuos de alta actividad -las barras de uranio, activas durante decenas de miles de años- en piscinas donde se enfriaban. Los residuos de Vandellós I se almacenan en Francia desde 1989 y Reino Unido guarda los producidos en Garoña cuando abrió. Trillo y Zorita tienen almacenes en superficie.

- ¿Por qué hace falta un único almacén? Las piscinas están próximas a saturarse -la de Ascó lo hará en 2014- y los residuos almacenados en Francia deben volver, según el acuerdo firmado en 2011.

- ¿Qué pasa si el ATC no se construye? Habría que hacer un almacén en cada central, opción que, según el Gobierno, resultaría más cara y peligrosa.

- ¿Cómo será y qué se hará en el ATC? El ATC será una estructura de 283 metros de largo, 78 de ancho y 26 de alto donde se recibirá, acondicionará y almacenará el combustible gastado. Tendrá una zona de recepción del combustible irradiado; un edificio donde ese combustible se insertará en unas capsulas para después ser almacenado y otro edificio dedicado a servicios y sistemas auxiliares. Los módulos donde se almacenarán las cápsulas de combustible irradiado constarán de dos bóvedas con entradas y salidas de aire independientes. Habrá además una nave de almacenamiento de bultos, para otros residuos de alta actividad. Asociado al ATC irá un centro de investigación y un parque empresarial.

- ¿Qué hacen otros países? Otros países han puesto en marcha proyectos de este tipo. Es el caso de La Hague y Marcoule (Francia), Sellafield (Reino Unido), Paks (Hungría), Fort St. Vrain (Estados Unidos) o Habog (Holanda).

El modelo de referencia para el almacén español es el Habog, en Holanda, aunque es mucho más pequeño del que proyecta el Ejecutivo español, porque guarda menos residuos.

Se encuentra en un complejo industrial de la pequeña localidad de Borssele -22.000 habitantes- donde está también la única central nuclear operativa del país. "El almacenamiento de residuos radiactivos es una actividad industrial como otra cualquiera", afirmaba Hans Code, director de COVRA, la empresa estatal que se encarga de gestionar los residuos radiactivos que se producen en Holanda, durante una visita para periodistas organizada por el Ministerio de Industria el pasado febrero. Code insistía entonces en que el ATC "es probablemente el lugar más seguro de Holanda".

El proyecto español del ATC toma como referencia el almacén temporal de residuos nucleares de Habog, en Borssele (Holanda). / EFE

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