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Entrevista:ANTÓNIO GUTERRES | Máximo responsable de ACNUR

"El auge del populismo restringe el espacio de asilo"

Cuando fue nombrado Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), António Guterres (Lisboa, 1949) dijo que su prioridad sería garantizar que la protección de los refugiados no se viese perjudicada por las políticas de seguridad o migratorias. Cinco años después, de visita en Madrid en el marco de la presidencia española de la UE, su opinión sobre la situación de los refugiados deja poco espacio para el optimismo.

Pregunta. ¿Cuál es el balance de su gestión?

Respuesta. En estos años se ha creado un clima en el que el populismo se ha multiplicado y el espacio de asilo se ha restringido. También ha cambiado la naturaleza de los conflictos y, para algunos, los trabajadores humanitarios se han convertido en un objetivo. Por otro lado, asistimos a un fortalecimiento de la soberanía nacional frente a los derechos humanos. Hay Gobiernos que expulsan a las ONG o dificultan la acción de las agencias de la ONU.

"Hace falta un sistema europeo de acogida. Ahora cada país tiene el suyo"

P. ¿Se refiere a Israel?

R. Lo que pasó en Gaza, como lo que pasó en Darfur o en Myanmar, son ejemplos de cómo los Estados limitan la acción humanitaria. Cuando hay un conflicto entre la soberanía nacional y los derechos humanos, la primera tiende a triunfar. Lo que en los años noventa la comunidad internacional hizo en Timor Este hoy no sería posible.

P. ¿Qué le ha pedido al ministro de Exteriores Moratinos en su encuentro en Madrid?

R. Hace falta un sistema europeo de asilo. Ahora cada país tiene el suyo y las tasas de reconocimiento de refugiados varían mucho. Es una situación totalmente disfuncional. Un país como Malta tiene una capacidad de absorción mucho menor que un gran Estado continental, pero sufre una enorme presión. La Comisión ha propuesto mejoras para la directiva sobre asilo, pero hay resistencia por parte de los Estados.

P. ¿Qué respuesta ha recibido del Gobierno italiano sobre la devolución indiscriminada a Libia de inmigrantes interceptados en alta mar?

R. Hay una divergencia de puntos de vista entre ACNUR y el Gobierno italiano. Los Estados están en su derecho de definir sus políticas migratorias, pero tienen que garantizar que aquellos que necesitan protección internacional puedan acceder al territorio.

P. El caso de Aminetu Haidar ha vuelto a subir la tensión en el Sáhara Occidental. ¿Cree que hay margen para un avance de las negociaciones?

R. No veo solución política a corto plazo.

P. El Gobierno marroquí denuncia violaciones de derechos humanos en los campamentos saharauis de Tinduf, en Argelia. Usted ha estado allí hace poco. ¿Cuál es la situación?

R. Es muy difícil analizarlo en una visita muy corta. Pero en el diálogo que tenemos con Argelia y el Frente Polisario insistimos en la protección de los derechos humanos como lo hacemos con las autoridades marroquíes.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 10 de febrero de 2010