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La OMS niega presiones de los laboratorios sobre la gripe A

El Consejo de Europa rebaja el nivel de su investigación

"Las políticas ante la pandemia de nueva gripe no han sido influidas de manera inadecuada por la industria farmacéutica". Así de tajante concluye el primer párrafo del manifiesto que ha hecho la Organización Mundial de la Salud (OMS) antes de someterse, hoy, al primer escrutinio de un organismo ajeno -el Consejo de Europa- por su actuación en el manejo de la pandemia de nueva gripe.

El texto permite adelantar las que serán líneas maestras de la defensa que el número dos de la OMS, Keiji Fukuda, va a exponer ante la subcomisión de Sanidad del consejo: primero, que se trata de un virus "muy distinto de otros de la gripe"; segundo, que la información ofrecida por México, EE UU y Canadá, los primeros países afectados, demostraba que se transmitía fácilmente entre personas; tercero, que la información clínica que había al principio (la infección empezó en México en abril de 2009) indicaba que el H1N1 podía causar una "enfermedad grave y mortal"; cuarto, que se detectaron casos de una neumonía peligrosa "que no corresponde con el modelo de evolución de la gripe", y que, aunque infrecuente, suponía una "pesada carga" para los sistemas sanitarios; y, quinto, que el virus se propagaba muy rápidamente: de nueve casos localizados el 29 de abril, a 120 países afectados el 1 de julio.

La moción que habla de "falsa pandemia" no se verá en el pleno

Por todo ello, la OMS concluye que denominarla "falsa pandemia", como figura en la moción aprobada por el Consejo de Europa, es "erróneo e irresponsable". Además, insiste en que todos sus asesores firman una declaración en la que niegan cualquier tipo de intereses en el sector farmacéutico.

El texto es claramente una respuesta a la moción del Consejo de Europa promovida por el ex parlamentario alemán Wolfgang Wodarg, en la que se afirma directamente que "la industria farmacéutica ha influido en los científicos y en las agencias oficiales para alarmar a los gobiernos de todo el mundo".

Esta acusación, que fue aprobada en noviembre pasado y que ha originado la comparecencia de hoy, ha perdido fuerza con el tiempo. Varios de los firmantes, como los parlamentarios españoles Fátima Aburto (PSOE) y Agustín Conde (PP), han mostrado su desacuerdo con la dureza de la moción y se desmarcaron de sus acusaciones. Y, además, ayer se decidió rebajar el nivel de la investigación. No habrá doble sesión (una en comisión y otra en el pleno), sino que sólo se realizará la primera. En ella intervendrán la OMS, portavoces de los laboratorios, los parlamentarios de la Asamblea del Consejo y Wodarg, que deberá acudir como experto porque ha perdido su escaño.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 26 de enero de 2010