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Mueren 35 niños en el incendio de una guardería en México

El edificio carecía de salidas de emergencia y extintores

Murieron 35 niños de entre seis meses y cinco años. Otros 42 resultaron heridos. Pero nadie escuchó un llanto. La guardería donde descansaban junto a otro centenar de críos en Hermosillo, la capital del norteño estado de Sonora, se convirtió en una trampa de humo y fuego. Una antigua nave industrial, rodeada de una gasolinera y varias fábricas, sin extintores ni salidas de emergencia, era a todas luces el peor lugar para acoger a los niños, pero nadie quiso verlo hasta que un garaje contiguo estalló y se desató la tragedia.

Sucedió la tarde del viernes (madrugada del sábado en España). Un vehículo explotó en un garaje, dedicado al almacenaje y reparación de neumáticos, y el fuego alcanzó de inmediato a la guardería ABC. "Pudimos entrar", dijo uno de los testigos, "gracias a que un muchacho que conducía una camioneta Cheyenne empotró el vehículo contra el muro de la guardería y abrió un gran boquete. Por allí empezó a salir el humo y nosotros pudimos meternos". Otro de los vecinos que acudieron al rescate de las criaturas declaró entre lágrimas: "Cuando entré, no se escuchaba llanto alguno. Había mucho humo y no se veía nada. Al ir andando, te ibas tropezando con sus cuerpecitos. Te agachabas y los recogías. Unos tenían quemaduras y sus ropas estaban chamuscadas. Otros no tenían señal alguna de fuego: sólo estaban inconscientes".

La lista de los heridos es sobrecogedora. Porque a medida que pasan las horas se hace más corta para alargar la lista de muertos. Por las edades de los críos -Jimena, de 10 meses; Germán, de tres años- y porque todavía hay muchos de ellos sin identificar, lo que significa que a las puertas de los hospitales de Hermosillo aún hay madres que no saben si tener esperanza o no. "Yo ahorita no sé dónde está mi hijo", se desespera una de ellas, "nadie me da razón de por dónde tengo que buscarlo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de junio de 2009