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Análisis:EL ACENTO

Las chicas bonitas

Las elecciones al Parlamento Europeo no despiertan entre la ciudadanía el menor interés. Así que Silvio Berlusconi tuvo la iniciativa de preparar a 25 chicas bonitas (modelos, vedettes y ex aspirantes a Miss Italia) para las listas de su partido, el Pueblo de la Libertad para, cuando menos, alegrar la vista a cierto tipo de ciudadano más atento a la belleza femenina que a los programas políticos. Su esposa, y primera dama de Italia, Verónica Lario, lo ha tachado de machista. Il Cavaliere, que ha reconocido que sólo pretendía evitarle a Europa la presencia de "personajes malolientes y mal vestidos", se ha encontrado con que su propia esposa lo trataba de "emperador" y decía de sus candidatas que estarían ahí sólo para entretenerlo. Así que no ha tenido más remedio que dar un paso atrás.

Es innegable que Berlusconi sabe dar espectáculo y que es capaz incluso de hacerse la competencia a sí mismo: mientras procuraba que a esas chicas bonitas les fueran dando algunas nociones de política europea en las sedes del PDL, él recorría cientos de kilómetros y atravesaba la peor carretera de Campania para llevarle un regalo de cumpleaños (un collar de oro y brillantes) a otra muchacha, de 18 años, y que lo recibió con un jubiloso "¡Ciao, papi!".

Hace unos días Il Cavaliere se transformó en ángel, por el cuadro que de él hizo (desnudo junto a su desnuda ministra Mara Carfagna) el pintor palermitano Filippo Panseca. Esta vez se ha convertido en un generoso papi. Mientras tanto, un sector de la prensa berlusconiana ha hecho de su esposa un verdadero demonio. Ingrata, excéntrica, extravagante, peligrosa... Le han dicho de todo. Y algún periódico digital ha recuperado una imagen, de la época en que sedujo a Berlusconi, en la que exhibe sus pechos al aire.

El denostado demonio ha derrotado al incomprendido ángel en la primera vuelta de esta batalla. Papi, mientras tanto, en su dura cruzada a favor de la belleza, va a nombrar como ministra de Turismo a Vittoria Brambilla, una pelirroja que fue finalista de Miss Italia en 1986. Y, en cuanto a Europa, de las 25 ha conservado a una: Barbara Matera, que ha bailado en plan seductor en televisión y ha participado en concursos de belleza. Pero, señores y señoras, ¡es licenciada en Magisterio por Roma! ¿Hay alguien, ahora, que tenga algo que decir?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 3 de mayo de 2009