Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Un gestor de sanidad privada, al frente de los hospitales públicos

Antonio Burgueño ideó el polémico centro de Alzira, en Valencia

El nuevo responsable de los hospitales públicos de la región será un hombre con amplia experiencia en la gestión de centros sanitarios privados. Es médico, se llama Antonio Burgueño Carbonell, ha tomado posesión hoy como director general de Hospitales y ha sido el creador del nuevo centro de Valdemoro (gestionado por la multinacional Capio desde su inauguración, en noviembre de 2007), según fuentes de la Consejería de Sanidad.

Burgueño fue director médico de la aseguradora privada Adeslas (1990-2001) e ideó el proyecto del polémico hospital La Ribera de Alzira (Valencia), el modelo más avanzado en privatización sanitaria. En él se cede a las empresas adjudicatarias la gestión de los centros de salud que dependen de Hospitales. La Ribera, inaugurado en 1999, resultó deficitario y la Generalitat valenciana tuvo que rescindir la concesión, que ganó de nuevo (con condiciones mejoradas) la misma UTE, en la que estaba Adeslas. Ahora obtiene beneficios pero está marcado por la alta ocupación y las quejas de sobreesfuerzo del personal.

Madrid, por tanto, quiere seguir a fondo ese modelo de privatización, ya que los cuatro nuevos hospitales que la Comunidad construirá esta legislatura (en Carabanchel, Collado Villalba, Torrejón de Ardoz y Móstoles, que atenderán a unos 800.000 vecinos) obedecerán a esa forma de gestión. El de Valdemoro, cuyo proyecto fue dirigido por Burgueño, pertenece a una empresa, Capio Sanidad, a la que la consejería que dirige Juan José Güemes paga 330 euros en el primer año por cada uno de los 150.000 habitantes de la zona. Burgueño participó en la creación del hospital privado Madrid-Sanchinarro y es concejal del PP en Mora (Toledo, 10.000 habitantes).

* Este articulo apareció en la edición impresa del Martes, 10 de junio de 2008