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Washington vuelve a dividir a Europa

Estados Unidos consiguió dividir el pasado día 18 a la Unión Europea a propósito de Kosovo y ahora ha vuelto a repetir faena al suscribir un acuerdo bilateral con Praga que rompe la disciplina comunitaria y exime a los checos de visado para viajar al otro lado del Atlántico. Colocados ante los hechos consumados, la Comisión y los Veintisiete acordaron ayer salvar la maltrecha cara comunitaria con un plan que defina cuáles son las atribuciones de la Unión y cuáles las de los países a la hora de suscribir tratados bilaterales sobre visados con Washington.

Los 12 países que entraron en la UE a partir de 2004, excepción hecha de Eslovenia, no están cubiertos por la exención de visado de que gozan los antiguos Quince, salvo Grecia. Cansados de esperar a un acuerdo para todos que debía negociar Bruselas, los checos han roto la baraja y pactado unilateralmente el privilegio en Washington. El acuerdo establece condiciones de intercambio de información que no son tan exigentes como las que demandaba Estados Unidos, ansioso por conseguir datos confidenciales que son propiedad exclusiva de las autoridades comunitarias, pero constituye una burla del sistema institucional comunitario.

El ministro checo del Interior recurrió ayer a un dicho popular de su país para explicarse y defenderse ante sus colegas comunitarios: "Un hombre que no está hambriento no entiende al hambriento". Para intentar contener una avalancha de acuerdos bilaterales, los ministros decidieron ayer que la Comisión elabore un estudio sobre las atribuciones comunitarias y nacionales a la hora de pactar detalles de los convenios con Washington.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 29 de febrero de 2008