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Reportaje:

Nace el 'botellódromo'

El Ayuntamiento de Granada construye un espacio a las afueras de la ciudad para que 20.000 jóvenes puedan beber sin molestar

Casi 9.500 metros para hacer deporte, asistir a actuaciones en directo, ver alguna que otra proyección en una pantalla gigante y, sobre todo, hacer botellón sin molestar a los vecinos. Ése es el objetivo que debe cumplir el "espacio para el ocio" que está construyendo el Ayuntamiento de Granada en un solar a las afueras de la ciudad y que entrará en funcionamiento en enero. Será el primer gran botellódromo construido al amparo de la ley antibotellón andaluza, que entró ayer en vigor.

La norma, aprobada en octubre por el Parlamento de Andalucía, obliga a los alcaldes a sancionar hasta con 600 euros al que coma o beba (no sólo alcohol) en concentraciones en la calle. Pero la ley andaluza incluye una novedad respecto a otras normas autonómicas aprobadas hasta ahora para atajar el botellón: los municipios pueden designar uno o varios espacios para convertirlos en botellódromos, un término que no gusta a las administraciones pero que se ha consolidado como sinónimo de espacio alejado de viviendas en el que los jóvenes podrán divertirse (y beber) sin molestar. Todas las capitales andaluzas prevén contar con al menos uno de aquí a unos meses, pero sólo Granada (gobernada por el PP) ha iniciado las obras para habilitar el suyo.

Entra en vigor la ley andaluza que prohíbe concentrarse para tomar alcohol y comer

El lugar elegido para derivar a los miles de jóvenes que cada fin de semana toman calles y plazas del centro de la capital granadina es un solar de casi 9.500 metros cuadrados y capacidad para 20.000 personas ubicado sobre la cubierta de un aparcamiento subterráneo junto a la zona conocida como Huerta del Rasillo. La mayor parte de este espacio se convertirá en una plaza diáfana que será ocupada por los jóvenes y sus botellas. Según el proyecto municipal, el mobiliario urbano se limitará a poco más que unos cuantos bancos y varias pérgolas para resguardarse del frío y la lluvia.

El resto del solar lo ocuparán dos pistas polideportivas que también podrán usarse de día, un escenario de alrededor de 20 metros de largo para conciertos, una zona de camerinos y almacenes, una gran pantalla para proyecciones (sobre todo para cine y música) y varios baños públicos permanentes. Este espacio estará listo en enero, según las previsiones municipales. Hasta entonces, según confirmó ayer el gobierno municipal, la Policía Local no multará a los jóvenes que hagan botellón en otros sitios.

A pesar de que la ley andaluza ya está en vigor, la mayoría de las capitales han previsto un periodo de transición de alrededor de un mes, durante el cual evitarán las sanciones e intentarán informar a los jóvenes. Aunque algunos Ayuntamientos como los de Huelva y Sevilla anuncian mano dura desde el próximo fin de semana.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Martes, 28 de noviembre de 2006