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Reportaje:Los escándalos urbanísticos

El fútbol español, al pelotazo

Real Madrid, Valencia, Levante, Zaragoza, Sevilla, Betis, Murcia y Valladolid mantienen sus fichajes gracias al ladrillo

Ésta es una recopilación no exhaustiva de las operaciones inmobiliarias de los clubes de fútbol españoles, de la decena que ya se han producido y otras en camino.

REAL MADRID. Las torres galácticas

El perfil de Madrid ha cambiado. Cuatro torres de 250 metros y 50 plantas cada una se alzan al norte dejando pequeña a la torre Picasso. Se llaman Torre Espacio, Repsol, Vallehermoso y Torre de la Mutua, pero podrían llamarse Figo, Zidane, Beckham y Ronaldo. La historia de estas torres es la de una Copa de Europa y dos Ligas que conquistó el Madrid galáctico de Florentino Pérez. Sin ellas, la historia del Madrid sería otra.

En 1960, el Ayuntamiento de Madrid expropió una parcela de 141.961 metros cuadrados para que el Real Madrid tuviera un campo de entrenamiento. El club lo compró por 11.000.970 pesetas. El suelo siguió calificado como deportivo en los planes urbanísticos de 1963, 1985 y 1997. En 1987, Mendoza intentó, sin éxito, una recalificación. En 1997, Lorenzo Sanz volvió a la carga para edificar los terrenos y sólo obtuvo migajas. Tras negarle el permiso, el Ayuntamiento y la comunidad autónoma, ambas del PP, le compraron 30.000 metros por 4.500 millones de pesetas (27 millones de euros) para aliviar las cuentas del club. Aun así, la deuda del Madrid seguía galopando. Cuando en 2000 Florentino Pérez accedió al cargo gracias al fichaje de Figo, la cifró en 46.200 millones de pesetas (277 millones de euros).

Con Pérez al frente todo cambió. Las puertas del Ayuntamiento se abrieron para el Madrid, pese a que el alcalde era el mismo que le había negado la operación a Sanz, José María Álvarez del Manzano. El club consiguió convertir en edificables los terrenos. En el barrio la edificabilidad es de 0,3 metros de pisos por cada metro cuadrado de suelo, pero el Ayuntamiento accedió a que el Madrid edificase 1,7 metros por metro cuadrado. Sólo el PSOE se opuso al acuerdo al considerarlo un pelotazo para el Madrid sin justificación y que la ciudad perdía con el acuerdo. Los socialistas afirman que el Ayuntamiento lleva ya gastados 200 millones en infraestructuras y accesos a las torres. Pero apenas hubo crítica o polémica.

En sus cuentas, el Real Madrid reconoce "un beneficio extraordinario de 501.886.000 euros" por la operación. Aproximadamente lo mismo que se ha gastado en fichajes desde 2000. CiU denunció ante la Comisión Europea que el beneficio, que permitió al Madrid reflotarse, era una ayuda de Estado encubierta, pero la Comisión lo archivó. El convenio está recurrido ante el Tribunal Superior de Madrid.

VALENCIA CLUB DE FÚTBOL. Recalificación a la carta

El presidente del Valencia CF, el promotor inmobiliario Juan Soler, habla sin tapujos. Hace un año anunció que multiplicaría "por 10" el patrimonio de la entidad y que enjugaría su deuda gracias a "cuatro o cinco operaciones urbanísticas". Tres están en marcha y no se descarta una cuarta. Soler ha negociado con el Ayuntamiento de Rita Barberá, del PP, una doble recalificación que permitirá al club demoler el estadio de Mestalla, vender el suelo y construir un nuevo campo en una parcela pública que se privatiza. La tercera operación, que el presidente del Valencia, en su día, no dudó en calificar de "pelotazo", consiste en construir 2.700 viviendas. Y todavía no se sabe qué pasará con la actual ciudad deportiva del Valencia -¿la cuarta?-, situada en una zona muy apetecible para cualquier promotor. Negocios redondos cuyos beneficios no son capaces de concretar sus impulsores, pero que superan ya los 180 millones de euros.

En 2004, el Ayuntamiento y la Generalitat, ambas del PP, concedieron al Valencia CF la recalificación para viviendas y comercios de Mestalla. El acuerdo creaba una empresa mixta para levantar un estadio olímpico en terreno público. Pero era poco para Soler, que consiguió el control total sobre el futuro campo -del que desaparece el anillo olímpico- y la edificabilidad que quería en Mestalla.

Así, el Valencia podrá vender nueve torres de 16 alturas con viviendas para 3.000 personas y una zona comercial con unas ganancias de 300 millones que algún consejero ha elevado por encima de los 500. El nuevo campo se construirá en un suelo para instalaciones públicas, que el consistorio recalifica. El Valencia sacará en limpio al menos 100 millones de euros.

Paralelamente, Soler ha cerrado un plan urbanístico en Riba-roja, donde otro Ayuntamiento del PP le ha aprobado una nueva ciudad deportiva y 2.700 viviendas. Un "pelotazo para el club", admitió Soler, que compró el suelo rústico por 36 millones de euros y ha vendido por 160 a una promotora. Descontados gastos y compensaciones, el beneficio supera los 80 millones de euros. Los socialistas han llevado a los tribunales las dos operaciones, lo que ha desencadenado la ira del club y que el PP les acuse de "antivalencianistas".

LEVANTE. 52 millones y subiendo

El otro equipo de Valencia, el Levante, prepara un negocio similar. El club obtuvo en 2002 la recalificación de parte de la parcela del estadio. Allí levantó un complejo hotelero y una galería comercial, con los que ganó 52 millones.

El presupuesto del club ha pasado de los 12 millones que tenía la pasada temporada en segunda a los 26, ha pagado sus préstamos, invertirá en una nueva ciudad deportiva y ha eliminado el déficit presupuestario de otras temporadas, que corría a cargo de su presidente, Pedro Villarroel. El club pretende ahora la recalificación de la totalidad del estadio, vender el terreno y hacer un campo nuevo, en una operación cuyos beneficios están por calcular.

REAL MURCIA A primera por el ladrillo

Jesús Samper, ex presidente de la Liga de Fútbol Profesional, ha hecho un negocio redondo con el Real Murcia. El empresario madrileño lo compró en 1999 cuando el club estaba en Segunda B y era una ruina. Al poco, adquirió por nueve millones (precio de saldo) dos millones de metros de suelo rústico que parecía imposible de recalificar. Imposible para la cooperativa que los tenía, pero no para el presidente del club. Samper firmó un acuerdo en 2001 con el alcalde, Miguel Ángel Cámara, del PP, para construir allí un nuevo estadio, un enorme centro comercial y un campo de golf con los que ha ganado unos 200 millones.

El pasado 16 de junio el Tribunal Superior de Justicia de Murcia sentenció que el alcalde le había perdonado al club terrenos por valor de 20 millones de euros y que el Murcia tiene que cedérselo a la ciudad. Junto al estadio hay ahora dos centros comerciales, pero el Ayuntamiento no ha mejorado los accesos, lo que provoca atascos kilométricos que llegan a colapsar la autovía del Mediterráneo. Eso sí: el Murcia ha roto el mercado de fichajes de segunda al tirar de talonario para hacer una plantilla de lujo y está en puestos de ascenso.

REAL ZARAGOZA. El club logra su parte

Una cosa buena del fútbol es la franqueza de sus dirigentes. Un ejemplo es el hasta hace meses presidente del Real Zaragoza, Alfonso Soláns, constructor y dueño de Pikolín. El 20 de octubre de 2005 publicó una "carta abierta a los zaragocistas" que da las claves del negocio: "Arrastramos una deuda estructural incrementada temporada a temporada porque los ingresos no cubren más que una mínima parte de los gatos, fundamentalmente el desmesurado coste de la plantilla (...) No podemos competir con los equipos punteros al tener menos armas que ellos, ya que las televisiones autonómicas cubren en buena parte estos desfases de tesorería. En otros casos ayudas directas mediante recalificaciones, o indirectas mediante subvenciones a la carta, han servido y sirven para mantener competitivos a nuestros rivales, que siguen invirtiendo sin presión y encareciendo de forma alocada el mercado de fichajes".

El objetivo de la carta era que el alcalde, Juan Alberto Belloch, del PSOE, le recalificara las oficinas del club, de dos plantas, para construir un edificio de 12 alturas en el que construir 100 viviendas, ninguna de ellas protegida. El Gobierno aragonés y el Ayuntamiento, ambos en manos del PSOE, lo aceptaron. En seis meses estaba aprobado inicialmente y en el próximo pleno municipal tendrá el visto bueno definitivo con los votos favorables de todos los grupos (PSOE, PP, PAR y Chunta Aragonesista). El actual presidente del club fue consejero de Economía del PSOE y el principal accionista es constructor. Sólo IU, que no tiene ni un concejal, critica el proyecto. El club ingresará unos 20 millones con los que mitigar los 50 millones que adeuda.

SEVILLA Y BETIS. "Los votantes son forofos"

El Ayuntamiento de Sevilla, del PSOE, aprobó en noviembre de 2003 recalificar dos terrenos al Betis y al Sevilla de forma que los clubes obtengan beneficios de entre 25 y 30 millones de euros cada uno gracias a convertir en uso comercial parte de sus terrenos. El convenio con el Betis permitirá al club terminar la remodelación de su estadio mediante la construcción de un edificio de 30.000 metros -con oficinas, tiendas y un hotel- sobre una parcela municipal junto al campo.

El acuerdo con el Sevilla le permite construir 20.000 metros para usos comerciales y oficinas en los bajos de su estadio. Durante las obras, el Sevilla jugará en el estadio olímpico de La Cartuja, un coloso con capacidad para 60.000 espectadores que costó más de 139 millones, 25 de los cuales salieron del Ayuntamiento. Precisamente, el estadio de La Cartuja es el más afectado por las recalificaciones de ambos clubes. Su rentabilidad, visto el improbable éxito de la de la candidatura olímpica de Sevilla, pasaba por el uso conjunto de Betis y Sevilla.

La actual coalición gobernante entre PSOE e IU prefirió el populismo a la adecuada explotación de los medios y bienes municipales y dejó de presionar a los clubes ante para que se mudaran a La Cartuja. Con los convenios dejó sin futuro al coloso olímpico. Un alto cargo socialista del Ayuntamiento sintetizaba meses atrás la situación: "El estadio de La Cartuja siempre se verá como un error de los andalucistas. Los ciudadanos son antes forofos que contribuyentes y no les importa lo que se haga con el dinero de sus impuestos, pero sí les molestaría que se hiciera algo que creen perjudicial para su equipo".

Por otro lado, el Sevilla planea construir una ciudad deportiva con hospital, centros de residencia y ocio y hasta helipuerto en una finca de 600.000 metros en el municipio sevillano de Bollullos de la Mitación. Y todo gratis. El plan del Sevilla y del alcalde de Bollullos, Antonio Gallego, del PP, es que el coste del terreno salga de la venta de otro millón y medio de metros cuadrados de suelo rústico que recalificará el Ayuntamiento. Así, los constructores pagarían un sobreprecio por esos terrenos (que luego pagarían el sobrecoste en las 2.300 viviendas), de modo que el Sevilla no pagaría nada.

REAL VALLADOLID. "No podemos competir"

El presidente del Real Valladolid, Carlos Suárez, es claro: "No podemos competir". El club, un histórico de primera, aspira a volver a la máxima categoría, pero le faltan socios y dinero. Arrastra una deuda de 26 millones que quiere saldar mediante la construcción de un gran pabellón deportivo con centro comercial en unos terrenos municipales junto al estadio, cuya gestión adjudicaría a una empresa. Los beneficios, según Suárez, permitirían reflotar el club de fútbol, el de baloncesto y el de balonmano. "La ciudad tendría un gran pabellón que en unos años, acabada la concesión, pasaría a ser público", explica Suárez, que habla de metros cuadrados, usos del suelo y edificabilidades con tanta soltura como de fútbol. Hay acuerdo entre los partidos y Suárez espera que esté aprobado en el Ayuntamiento antes de las elecciones.

El presidente argumenta que Castilla y León no tiene televisión autonómica, que no llevan publicidad institucional y que así es difícil armar una plantilla de altura.

BARÇA, ATLÉTICO, ESPAÑOL... Aluvión de proyectos

En los próximos años, los clubes seguirán intentando recalificaciones. El FC Barcelona pretende ampliar el Camp Nou en 15.000 localidades, derribar el Palau Blaugrana y construir un nuevo pabellón con capacidad para 15.000 espectadores. Para ello, el club pide recalificar el Miniestadi (en el que juega el filial), demolerlo y construir oficinas, viviendas y un hotel. El Espanyol inaugurará su nuevo estadio con centro comercial en Cornellà-El Prat en 2008, que costará unos 60 millones. El club, que mantiene una deuda de 44 millones y pierde cada año unos 3,4, espera ganar más de tres millones al vender el nombre del estadio y entre 10 y 15 millones gracias al centro comercial en su futuro estadio. El Espanyol fue pionero en las recalificaciones. En 1995 vendió Sarrià para construir pisos e ingresó unos 50 millones de euros, pero 10 años después vuelve a arrastrar deudas.

El Hércules de Alicante planea una recalificación para hacer un nuevo estadio. Su presidente, Enrique Ortiz, es un constructor investigado por recibir presunto trato de favor del alcalde, Luis Díaz Alperi, del PP. El Sporting de Gijón está deseando recalificar sus terrenos de Mareo, el Osasuna busca seis millones de euros con la venta de sus campos de entrenamiento y no descarta proyectos similares. El Atlético de Madrid intenta obtener la recalificación de su estadio para construir pisos.

Información de Rafael Méndez, Sara Velert, Juan Morenilla, Tono Calleja, Santiago F. Fuertes y Ezequiel Moltó.

Las otras ayudas públicas

El 22 de diciembre de 2005, el Boletín Oficial de Cantabria publicó una subvención anual de dos millones de euros al Racing de Santander. La ayuda la daba el Gobierno cántabro por la promoción de la comunidad que hace el equipo de fútbol. El 3 de abril de 2006, el Gobierno cántabro compró la marca Racing de Santander por 17 millones de euros. Es sólo un ejemplo de las subvenciones que las comunidades otorgan, directa o indirectamente, al fútbol.

Las televisiones autonómicas como TV3 o Canal 9 pagan a los equipos de sus regiones, pese a que sus partidos ya se emiten por televisiones privadas. Canal 9 da 30 millones al año al Valencia; 25, al Villarreal; y 12, al Levante.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, anunció una oferta de 600 millones de euros a Real Madrid, Atlético de Madrid y Getafe para que Telemadrid ofrezca sus partidos. Telemadrid ha necesitado este año 20 millones más de los previstos en su presupuesto.

El Osasuna refinanció su deuda gracias al Gobierno autónomo, que además le paga 1,5 millones al año por llamar al estadio Reyno de Navarra.

Según fuentes del sector, Canal Sur paga unos 600.000 euros al año a los equipos andaluces de Segunda, muchos de los cuales lucen en sus camisetas publicidad institucional de la Junta de Andalucía para atraer turistas.

El presidente del Xerez, Joaquín Morales, se encerró en noviembre en el Ayuntamiento para reclamar la subvención de dos millones que recibe cada año. El Xerez es líder en segunda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 13 de noviembre de 2006

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