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Incertidumbre tras las elecciones en México

La autoridad electoral mexicana admite que faltan tres millones de votos sin contar

El candidato de la izquierda ya había denunciado que había sufragios "extraviados"

El ganador de las presidenciales de México está en el aire. Tras la difusión de los resultados preliminares, el conservador Felipe Calderón tiene una ventaja de poco más de 400.000 votos con el 98,45% escrutado. En total, han acudido a las urnas 42,6 millones de mexicanos, el 60% del censo. La autoridad electoral inicia hoy el recuento de las actas que permitirá conocer el resultado definitivo de los comicios. El presidente del Instituto Federal Electoral (IFE), Luis Carlos Ugalde, admitió que el cómputo incluirá tres millones de votos que no se contabilizaron en el recuento previo por errores en las actas.

Nadie puede cantar victoria a pesar de que los dos principales aspirantes a la Presidencia ya se han proclamado vencedores desde la misma noche de las elecciones.

Andrés Manuel López Obrador, candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD), de izquierda, echó el lunes más leña al fuego al declarar que hubo manipulación del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), que calcula el cómputo inicial de votos, y denunciar que había tres millones de sufragios "extraviados". El aspirante anunció que exigiría un recuento de votos, mesa por mesa y acta por acta.

El presidente del máximo órgano electoral salió a la palestra para responder a las acusaciones de López Obrador. Aseguró que el referido programa informático ofrecía todas las garantías y que fue revisado en las últimas semanas por representantes de los partidos políticos, científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México y otras universidades de prestigio.

Pero reconoció que unos tres millones de votos registrados por el PREP no se contabilizaron por no cumplir con los requisitos del relleno de las actas, al ser ilegibles o tener fallos como tachaduras. Ello no significa que sean inválidos, sino que a partir de hoy se revisará acta por acta en el recuento oficial que se llevará a cabo en los 300 consejos de distrito del país. Cada acta contiene los votos recogidos en cada mesa electoral.

Ugalde señaló que el IFE no ha dado conclusiones con base al programa de resultados preliminares, y precisó que la base legal para declarar ganador a un candidato es el escrutinio que comienza hoy, que precisamente se realiza para revisar aquellas actas donde puede haber alguna duda. "El sistema de información del PREP muestra con mucha claridad los resultados de casi todas las casillas

del país", añadió.

Según el PRD, los tres millones de votos en cuestión corresponden a miles de actas electorales. Las autoridades electorales piden tranquilidad a los candidatos y que esperen la publicación de los resultados oficiales. Tanto Calderón como López Obrador expresan, de palabra, su respeto al IFE, pero el candidato del PAN tiene prisa e insiste en que ha ganado las elecciones, mientras que el candidato del PRD siembra suspicacias sobre el sistema de recuento.

Raúl Ávila, catedrático de Derecho Constitucional, recuerda que el PREP "es un instrumento preliminar", que no puede dar ganadores definitivos, a menos que hubiera una diferencia amplia entre los contendientes. No es el caso. El final de dicho recuento da el 36,38% de los votos a Calderón, el 35,34% a López Obrador, y el 21,57% a Roberto Madrazo, del Partido Revolucionario Institucional (PRI). Es decir, la diferencia entre los primeros es de 402.708 votos, cifra inferior a lo que el PREP considera una diferencia significativa. Diversos expertos subrayan que es un programa para dar transparencia a los resultados, complementario del recuento rápido que se realizó el día de las elecciones y que no se difundió debido al escaso margen entre los dos candidatos más votados.

Los próximos días serán decisivos. Los representantes de los partidos mirarán con lupa la revisión de las actas, y el PRD está dispuesto a exigir, si lo cree necesario, que se cuente voto a voto, e incluso a convocar protestas en la calle, según altos cargos citados por Reuters. México nunca había vivido una elección tan reñida, por lo que no hay antecedentes de que los resultados anunciados por el PREP fueran revertidos posteriormente en el recuento oficial y definitivo.

En esta ocasión es diferente, advierte Raúl Ávila, que recuerda que tres millones de votos equivalen a ocho puntos porcentuales y miles de actas. La diferencia entre Calderón y López Obrador es en estos momentos de 400.000 votos o el 1,08%. El escrutinio en los 300 distritos es esencial para despejar dudas y para mostrar cuáles son las actas con errores.

El riesgo de que el proceso se prolongue, como ocurrió en Costa Rica, Italia o EE UU, planea hoy en México. Está en juego no sólo el vencedor de las elecciones, sino la legitimidad de la figura presidencial en un país que ha quedado políticamente partido en dos después de los comicios del domingo.

EL GANADOR DE LOS COMICIOS SIGUE EN EL AIRE

- México nunca ha vivido unas elecciones presidenciales tan reñidas

- Nadie puede cantar victoria a pesar de que los dos principales aspirantes a la Presidencia ya se han proclamado vencedores desde la noche electoral

- Los resultados preliminares dan una ventaja de 400.000 votos al candidato conservador

- Los representantes de los partidos políticos mirarán con lupa la revisión de las actas

- El PRD está dispuesto a exigir, si lo considera necesario, que se llegue a contar voto a voto

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de julio de 2006

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