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MADRID ESTRENA CIUDAD AEROPORTUARIA

El 'gran Barajas' que se inaugura hoy aumenta en un 50% la capacidad aeroportuaria de Madrid

El primer avión en despegar de la nueva terminal de Barajas (T4) saldrá mañana rumbo a Barcelona dos años después de que el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, inaugurase las pistas. Cuando la T4 funcione a pleno rendimiento en 2010, según las previsiones de los arquitectos, pasarán por Barajas 70 millones de pasajeros al año, el doble que ahora. La "faraónica" obra, como la llamó la actual ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, ha costado 6.200 millones de euros, cinco veces más de lo previsto por AENA hace siete años.

En la terminal que hoy se inaugura se ha puesto dos veces la primera piedra por parte de los políticos. La nueva ciudad aeroportuaria de Barajas fue ideada por primera vez en 1992. El aeropuerto se quedaba pequeño y el Gobierno de entonces, presidido por Felipe González, se planteó tres opciones: cerrarlo y crear un aeropuerto nuevo en un municipio lejano, levantar otro junto al actual y mantener ambos o, ampliarlo todo lo que se pudiese. Finalmente, el Consejo de Ministros prefirió la última opción. Desde entonces han pasado 14 años. Las obras empiezan y terminan con los socialistas en el poder; pero en el medio hubo dos legislaturas del Partido Popular, cuyo Gobierno da el empujón definitivo al proyecto y convoca el concurso de las obras.

El presupuesto inicial de la obra de ampliación, que ha costado 6.200 millones de euros, fue de 1.033 millones

El ex presidente del Gobierno José María Aznar 'inauguró' la terminal hace dos años. El primer avión saldrá mañana

Cada día pasarán por los pasillos del nuevo aeropuerto 89.400 personas, el equivalente a la población de Cáceres

El PP acusa al Gobierno de retrasar "caprichosamente" la inauguración

Lo que sigue, resume la cronología de la construcción del Gran Barajas.

- El proyecto. La idea de un Barajas grande empieza a tomar forma en abril de 1996. Once empresas participan en un "concurso de ideas" para el diseño de la nueva terminal. El proyecto se divide en cuatro grandes pilares: la construcción de una tercera pista, una terminal para darle servicio, un tren eléctrico que una las terminales y la construcción de dos carreteras entre Madrid y Barajas.

- El diseño. El proyecto presentado por los estudios de arquitectura del español Antonio Lamela y el británico Richard Rogers gana el concurso en octubre de 1997 de la nueva terminal de Barajas, imponiéndose a otros diez trabajos. Anuncian que las obras costarán entre 30.000 y 40.000 millones de pesetas (entre 180 y 240 millones de euros) y se prolongarán durante 36 meses.

- La tercera pista. La Unión Temporal de Empresas (UTE) formada por Dragados, FCC y Necso inicia la construcción de la tercera pista, con 60 metros de ancho y un presupuesto de 33.840 millones de pesetas (203 millones de euros) y una nueva torre de control con un coste de 3.154 millones de pesetas (19 millones de euros). Ambas construcciones finalizan en el tiempo previsto: a finales de 1998. El aeropuerto madrileño pasa de 50 a 77 operaciones (despegues y aterrizajes) a la hora. Rafael Arias Salgado, entonces ministro de Fomento, asegura que Barajas ha conseguido llegar a "la plena puntualidad europea".

- La nueva terminal. La nueva pista se trazó a cinco kilómetros de distancia de las dos existentes, lo que hizo necesario idear una nueva terminal para que los pasajeros no tengan que recorrer el aeropuerto en autobús para tomar el avión desde la tercera pista. El proyecto de la terminal de pasajeros, que a partir de este momento se conocerá como NAT (Nueva Área Terminal) parte con un presupuesto inicial de 30.000 millones de pesetas (180 millones de euros) y un plazo previsto de ejecución de cinco años, según Carlos Lamela, arquitecto del equipo de Estudio Lamela y Richard Rogers Partnership.

- Plan Director de Madrid- Barajas. El Gobierno que preside José María Aznar aprueba el 19 de noviembre de 1999 el nuevo Plan Director de Madrid Barajas, que define un campo de vuelo de cuatro pistas con capacidad para unas 500.000 operaciones (despegues y aterrizajes) al año y que debe estar concluido a finales de 2003. Se trata de cinco proyectos distintos: la construcción de la nueva área terminal, 9.000 nuevas plazas de aparcamiento y accesos, un sistema de automatización y traslado de equipajes (SATE), el desvío y soterramiento de la M-111 para que no interfiera con uno de los edificios o pistas de la nueva terminal y, por último, la construcción de la lanzadera que comunicará las dos terminales del aeropuerto. Presupuesto total: 172.000 millones de pesetas (1.033 millones de euros), la mayor inversión sacada nunca a concurso por AENA, organismo dependiente del Ministerio de Fomento.

- El presupuesto se dispara. Los costes de la nueva terminal aumentan antes incluso de que empiecen las obras. AENA adjudica a ACS (propiedad de Florentino Pérez) y FCC (de Esther Koplowitz) el concurso, por 90.150 millones de pesetas (541 millones de euros), el triple de lo previsto. Francisco Cal Pardo, director general de AENA, justifica la subida por la ampliación de la superficie de la nueva terminal hasta los 470.000 metros cuadrados. El presupuesto total, que incluye otras obras, crece cada año. Cuando Magdalena Álvarez llega a la cartera de Fomento en abril de 2004, ya alcanza los 4.500 millones.

- Fotos de inauguración. La primera primera piedra del nuevo edificio la coloca el ministro de Fomento Francisco Álvarez Cascos el 20 de junio de 2000: "Hace cuatro años Arias Salgado ya se dio cuenta de que Barajas necesitaba una ampliación; por eso podemos decir que la verdadera colocación de la primera piedra la hizo él".

Dos años más tarde, el 18 de septiembre de 2002, el entonces presidente del Gobierno, José María Aznar, visita las obras para poner la segunda primera piedra. Aznar destaca la "magnitud extraordinaria de las obras" y se refiere a la nueva terminal como "el plan más ambicioso puesto nunca en marcha en España".

La cercanía de las elecciones hace que el 13 de febrero de 2004 Aznar inaugure la nueva terminal y el edificio satélite, aunque aún no entran en servicio. Un día después, todavía hay trabajadores rematando los edificios, las pistas están sin calibrar, los permisos internacionales aún no han sido conseguidos, las compañías aéreas estudian cómo trasladarse a la terminal y los gestores del aeropuerto concluyen que necesitan un año más para ponerlo en funcionamiento.

- Puesta en marcha. Dos compañías, Iberia y Vueling, pugnaban ayer por ser las primeras en despegar desde la nueva terminal mañana. Iberia, la más madrugadora, había previsto su vuelo a Barcelona a las 5.50 de la mañana, pero Vueling, que tenía previsto hacerlo a las 6.00, adelantó su vuelo a las 5.45 para robarle el primer puesto.

Iberia es la única compañía española que operará en la T4, aunque no lo hará sola, tal y como había solicitado AENA en un primer momento para evitar que la terminal se colapsara en apenas cinco años. La normativa europea impide la utilización de las instalaciones por una sola aerolínea, por lo que finalmente acompañarán a la española 32 compañías extranjeras, sus aliadas de Oneworld.

- Críticas y aplausos. El portavoz de Fomento del Grupo Popular, Andrés Ayala, acusó ayer al Gobierno socialista de "retrasar caprichosamente la inauguración de la terminal 4 de Barajas (...) por motivos partidistas y para que la ministra pueda decir que la obra es del Gobierno socialista".

Carlos Lamela, uno de los arquitectos que ha participado en el proyecto, no está de acuerdo: "No hay nadie sensato que diga que el retraso es fruto del capricho. Estamos en un país de profesionales", y añadió que "es una obra muy compleja, que se ha terminado en un plazo récord y a los mejores precios por metro cuadrado de Europa".

Desde Cataluña también han criticado el proyecto. El diputado de CiU, Jordi Jané, recrimina al Gobierno que no haya sido capaz de utilizar un gasto tan grande para mejorar el servicio, informa Carlos E. Cué. "Cuando alguien realiza una obra de 6.000 millones de euros, el ciudadano espera que sea para mejorar. Pero lo cierto es que, al menos de momento, los usuarios del puente aéreo con Barcelona, por ejemplo, van a tener peores prestaciones. El metro no va a llegar, se gastará más en taxi, y además los accesos son de peaje. No parece asumible que esta obra, a la que no nos oponemos, suponga mayor incomodidad al usuario", señala el diputado catalán. Jané no quiere entrar a comparar las inversiones en Barajas y en el principal aeropuerto de Barcelona, El Prat. "No queremos ir a una guerra de cifras; simplemente, lamentamos que la obra suponga un coste muy superior al previsto y encima con mayores inconvenientes, por ejemplo, para los catalanes, que no son pocos, que tienen que venir a Madrid a hacer una gestión. Nuestros planes para El Prat incluyen una parada para el AVE. Ya hablaremos de eso en su momento".

- Accesos a la nueva terminal. Desde T3, T2, T1: cada tres minutos saldrá un autobús lanzadera que conecta las cuatro terminales de Barajas. El tiempo aproximado de trayecto es de 10 minutos. Metro: estación de Barajas (Línea 8) con servicio especial de autobús a T4. La semana próxima se adjudicará la concesión de la construcción del tramo de metro que llegará a la T4. Se prevé que estará en funcionamiento en la primavera de 2007, según la Consejería de Transporte e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid. Autobuses: Línea 204 desde Avda. de América a T4. Servicio especial de autobús desde Metro Barajas a T4. Por carretera: para acceder a la nueva área terminal se han construido las carreteras M-12 (eje norte-sur) y el enlace de la M-14 con la M-13 (eje este-oeste) Estos nuevos accesos conectan directamente con las dársenas de salidas y llegadas de la nueva terminal del aeropuerto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de febrero de 2006