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El Ejecutivo balear pide disculpas por el 'caso Rasputín'

El Gobierno de Baleares, que preside Jaume Matas, del PP, solicitó ayer formalmente disculpas en el Parlamento autonómico por el escándalo suscitado por el denominado caso Rasputín. Un alto cargo del Ejecutivo cargó a las arcas públicas de la comunidad como gasto oficial seis entradas al club erótico del Teatro Rasputín de Moscú, en el curso de un viaje oficial de promoción turística realizado en febrero.

El escándalo se conoció en junio y costó el cargo al director del Instituto de Promoción Turística, Juan Carlos Alía, que acudió al Rasputín y presentó la liquidación con los recibos. Durante semanas la oposición reclamó la comparecencia urgente en el Parlamento de Matas o del consejero de Turismo, Juan Flaquer, quien finalmente se ha presentado ante la Cámara tres meses después. La Fiscalía de Baleares descartó formular una demanda por malversación de caudales públicos, como solicitó una asociación de mujeres.

El consejero Flaquer, al tiempo que presentó disculpas, acusó a la oposición de recurrir a la difamación y se negó a detallar quiénes eran los integrantes del grupo que acudió al club de alterne, al señalar que se trataba de un episodio privado y de la vida íntima de los ciudadanos. La delegación oficial de Baleares a Moscú estuvo encabezada por el presidente Matas, junto al alcalde y concejales del ayuntamiento de Calvià. Matas y Flaquer negaron desde un principio haber acudido a este local.

Por parte de la oposición, los diputados Antonio Diéguez, del PSOE; Pere Sampol, del nacionalista PSM, y Miquel Rosselló, de EU, mostraron su disconformidad por la falta de respuestas del Gobierno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 17 de septiembre de 2004