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Entrevista:GUSTAVO BUENO | Filósofo

"En esta guerra, la extrema izquierda es el Papa"

Pregunta. ¿Qué le parece la invasión de Irak?

R. A medida que se prolonga, cada vez peor. Si en cinco días, como pensaban, hubieran liquidado estratégicamente, con algún daño colateral que otro, creo que prácticamente todos los que están en contra se hubieran puesto a favor.

P. ¿Usted lo está?

R. De ninguna manera, por favor. Lo que intento es entender qué es esta guerra desde una perspectiva antropológica. La verdad está en el resultado.

P. ¿Está en contra de los que están en contra?

R. Los que están en contra son muchos y muy diversos. El primero es el Papa. En esta guerra, la extrema izquierda es el Papa. Y yo estoy en contra del Papa y de todas las monjitas y obispos que le rodean.

P. Dice en su nuevo libro, El mito de la izquierda, que hay una derecha y muchas izquierdas. ¿No queda derecha carpetovetónica?

R. Eso ya ha pasado. Es lo que llamaban la derechona. Quedan algunos testimonios, pero no tiene vigencia política.

P. ¿Aznar es de la misma derecha que todo el mundo de derechas?

R. Aznar lee a Cicerón. En mi presencia ha estado leyendo a Cicerón. Y sabiendo lo que lee: comentando La República. Zapatero no sé lo que lee. Y Llamazares, algo sé de lo que lee.

P. Cita una "izquierda extravagante": déme nombres.

R. El principal extravagante es el Papa. Y los teólogos de la Liberación. Y las ONG del socialismo, de cristianos por el socialismo. Extravagantes quiere decir unas corrientes de izquierda que no están definidas en función del Estado.

P. No llego a entender si cree usted que Zapatero no tiene remedio.

R. Hombre, remedio sí. Yo lo veo como hombre que lee poco. Hay que leer más, y, sobre todo, más a los clásicos. La izquierda en general ha dejado de leer.

P. ¿Usted es de alguna izquierda?

R. No he militado, pero he sido compañero de viaje del PCE en los años heroicos. Nunca quise el carné, porque me hubiesen echado al día siguiente.

P. "Soy católico ateo". ¿A qué juega?

R. Juego a la pura verdad. Dios no existe, pero me interesó mucho la Escolástica, y todavía leo a santo Tomás. Soy un músico fracasado, y me gusta mucho ir a la iglesia a escuchar el órgano. Soy católico por gustos.

P. ¿El movimiento antiglobalización tiene que ver con alguna de sus clasificaciones de la izquierda?

R. Creo que está más cerca del anarquismo, de un libertarismo indefinido.

P. ¿Y el socialismo libertario de Zapatero?

R. Pues ahí está: que piense dos veces lo que dice. Libertario es una tradición que viene de Bakunin.

P. ¿Por qué pretende estar siempre fuera de juego?

R. Yo no pretendo. Yo digo, y luego estoy o no estoy, depende de los demás. Yo lo que digo en público lo he pensado mucho.

P. Los hay tan malos que le acusan de tener algo de impostor que busca notoriedad.

R. Psicología barata de la que tanto abunda en el país, que atribuye intenciones gratuitas. Ruego a quienes lo digan que lean alguna argumentación mía.

P. Reconozca que le encanta escandalizar.

R. En absoluto. Lo que me importa es demostrar a un pedante que es un majadero.

P. ¿Hay mucho majadero suelto en España?

R. Algo increíble. Y su número ha ido creciendo con esto de la tolerancia [ríe].

P. Su provocación llega a la loa de la televisión basura.

R. Yo no soy un provocador. Y distingo entre basura revelada, que defiendo, y es la que muestra la televisión, pero no la ha fabricado ella, como la retransmisión de las sesiones del Parlamento, y basura fabricada, que es la que se hace en un plató para provocar morbo o para llamar la atención.

P. Es un horror que defienda la pena de muerte.

R. Que es un horror lo dirá usted. La pena de muerte no existe. Yo la llamo ejecución capital.

P. ¿Por qué la defiende para un ser humano?

R. Hombre, porque no la voy a defender para un animal, ¿no? Si se mantiene la tesis de la reinserción social es como decir que, si no hay Dios, todo está permitido. Y hay que demostrar que hay barreras que la sociedad no puede tolerar que se traspasen.

P. ¿Con estas ideas no le han llamado de Estados Unidos como filósofo de cabecera?

R. Pues no. Y es una pena.

P. De muerte. ¿Usted filosofa siempre?

R. Como todo el mundo. Yo soy un filósofo igual que usted. Póngame un subtítulo.

P. Póngaselo usted.

R. Filósofo estoico, por decir algo.

PERFIL

Con 79 años y cinco hijos, este polémico 'enfant térrible' de la filosofía, catedrático de Oviedo, se enorgullece de sus raíces: "Soy riojano, pero no lo digo por modestia". Sigue tocando el piano muy de vez en cuando, se dice amante del vino -"mucho"- y de conducir (reconoce que a veces se le va el pie), y afirma que es imposible hablar en español sin ser filósofo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de abril de 2003

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