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Un acuerdo entre Pla, Lerma y Ciscar deja fuera de la ejecutiva del PSPV a Asunción El congreso extraordinario consumió toda la jornada en intensas negociaciones

Un acuerdo entre los seguidores de Joan Ignasi Pla, Joan Lerma y Ciprià Ciscar, terminó ayer por dejar fuera de la nueva ejecutiva del PSPV al portavoz parlamentario, Antoni Asunción. El acuerdo alcanzado sobre las 23.30 horas de ayer en el congreso extraordinario celebrado en Valencia, acabó por dar la secretaría general a Pla y la presidencia a Lerma. El acuerdo a tres bandas fue considerado por asuncionistas e Izquierda Socialista como un veto a Antoni Asunción en sus intenciones de ocupar la secretaría general. El resultado tendrá, seguramente, repercusiones en el grupo parlamentario.

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Al cierre de esta edición, no se habían realizado las votaciones, aunque el acuerdo se daba por seguro. El portavoz parlamentario en las Cortes Valencianas, Antoni Asunción, abandonó su despacho desde el que había llevado las negociaciones durante casi 14 horas en el Palacio de Congresos de Valencia, constatando así que él y sus partidarios renunciaban a estar en la nueva dirección. Antoni Asunción rechazó una oferta de última hora para entrar en la ejecutiva del PSPV con un cargo honorífico. La exclusión de asuncionistas e Izquierda Socialista provocó un profundo malestar en este sector, que durante varias horas vieron cómo la candidatura de su jefe de filas, con el apoyo de los renovadores de Joan Ignasi Pla era la única lista con visos de obtener una mayoría corta pero suficiente para resultar elegida. El secretario de Organización, Ciprià Ciscar, y el secretario federal de Empleo, Joan Lerma, intentaron romper primero este acuerdo impulsando una lista alternativa. A tal efecto iniciaron una recogida de firmas para obtener el aval de los delegados y conocer sus posibilidades. Sin embargo, esta iniciativa no tuvo éxito, fundamentalmente, porque un numeroso grupo de lermistas estaba dispuesto a mantener el apoyo a Pla, y obligó a Lerma y a Ciscar a cambiar su estrategia. Joan Lerma propuso a partir de las 22.15 horas restablecer la negociación con Pla y convenció a Ciscar de la necesidad de apoyarlo como representante de la minoría mayoritaria. A partir de ese momento, Joan Ignasi Pla, diputado nacional y ex secretario de Organización con Joan Romero, anterior secretario general, abrió una negociación a dos bandas. Una, con Lerma y Ciscar, y otra con Asunción. La negociación se saldaría finalmente con la renuncia del portavoz socialista en las Cortes Valencianas a formar parte de la nueva dirección política. A las 0.10 horas de hoy, seguían las reuniones entre Joan Ignaci Pla, Joan Lerma y Ciprià Ciscar para completar la candidatura a la ejecutiva del PSPV y las listas a los restantes órganos de dirección, fundamentalmente el comité nacional -máximo órgano entre congresos- y miembros al comité federal del PSOE. El estado de ánimo entre los delegados al congreso socialista que aún resistían a la espera de que se sometiesen las anunciadas candidaturas a votación, estaba muy alejada del entusiasmo. Desde las diez de la mañana del sábado en que fueron acreditados 394 delegados de los 397 que integran la magna asamblea del PSPV-PSOE, la inmensa mayoría de los asistentes se limitó a deambular por los pasillos del Palacio de Congresos de Valencia durante más de 14 horas. Sólo los paréntesis abiertos por las reuniones de delegaciones comarcales y sus respectivos jefes de fila sirvieron para entretener a los compromisarios. Si al mediodía los delegados pidieron con gritos de "unidad, unidad" el consenso entre las distintas familias y forzaron la presentación de una lista única a la mesa del congreso, por la tarde-noche se dedicaron a abuchear los anuncios de nuevas prórrogas en espera de unas candidaturas que no llegaban. Pasada la medianoche, se desconocía cuántos delegados seguirían en sus butacas para votar las candidaturas, ya que algunos de ellos no pudieron resistir más y se marcharon a sus casas tras resistir durante horas en un congreso que sólo llegó a un resultado tras arduas e intensas negociaciones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 19 de septiembre de 1999