Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

La Audiencia condena a Manglano y Perote por las escuchas del Cesid

El teniente general Emilio Alonso Manglano, ex jefe del Centro Superior de Información de la Defensa (Cesid), y el ex coronel Juan Alberto Perote, que dirigió una importante unidad de ese centro, han sido condenados a seis meses de arresto y a ocho años de inhabilitación como responsables de un "delito continuado de interceptación ilegal de las comunicaciones telefónicas". Cinco agentes de los servicios de espionaje también han sido condenados a cuatro meses de arresto y a seis años de inhabilitación.

MÁS INFORMACIÓN

El caso de las escuchas del Cesid fue uno de los que mayor polémica levantaron en los últimos años de Gobierno del PSOE y provocó, en 1995, la dimisión del entonces vicepresidente del Gobierno, Narcís Serra, y del ministro de Defensa, Julián García Vargas. La sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid declara probado que los agentes del Cesid se introducían en las bandas de telefonía móvil y escuchaban las conversaciones interceptadas, que se grababan de forma automática. Esa actividad, "aunque no constante, sí era habitual". Las conversaciones, algunas de las cuales tenían carácter puramente sentimental, se conservaron archivadas durante años. Entre las personas que sufrieron las escuchas estaba el Rey y numeros empresarios, políticos y periodistas. El tribunal condena a Emilio Alonso Manglano porque de su decisión dependió que se dieran las condiciones precisas para que los agentes del Cesid realizasen las escuchas. A Manglano le considera responsable de todas las acciones del centro porque controló todos los elementos del proceso de decisión, conoció todos los resultados y los asumió, "puesto que formaban parte de una política de mal entendida seguridad nacional de su diseño". La dirección del Cesid difundió ayer una nota interna de apoyo a los cinco funcionarios condenados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 27 de mayo de 1999

Más información

  • Las interceptaciones eran práctica "habitual"