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miércoles, 28 de octubre de 1998
Reportaje:El regreso de un pez prehistórico

Fósiles vivientes en los océanos

El hallazgo en Indonesia de una población de celacantos, peces que se consideraban extinguidos hasta 1938 y localizados desde entonces sólo en las islas Comoras, levanta entre los expertos la esperanza de que pueda encontrarse este pez prehistórico en otros mares, incluido el Mediterráneo. Y tal vez otras especies consideradas muertas para siempre viven aún en el océano. El celacanto surgió en la ecolución hace 360 millones de años y se creyó extinguido desde hace 70 millones de años. Este fósil viviente puede medir hasta 1,90 metros y pesar 90 kilos. El hallazgo de la población de Indonesia se ha presentado en la revista Nature (24 de septiembre)

., Antes de que se descubriese el Latimeria chalumnae en 1938, la gente creía que los celacantos se habían extinguido hacía 70 u 80 millones de años. Tras la sorpresa de su descubrimiento, surgió el desconcierto ante el hecho de que nadie hubiera encontrado un solo fósil de celacanto desde entonces. Sin embargo, los celacantos debieron de haber existido durante todo ese tiempo.¿Por qué? La razón, en parte, es que los peces que viven en profundidades medianas, como el celacanto moderno, no tienden a conservarse como fósiles. Los peces que viven en agua dulce, en arrecifes, en aguas costeras o en cornisas continentales, tienen bastantes probabilidades de quedar sepultados en sedimentos antes de que sus restos sean devorados o queden esparcidos. Lo mismo ocurre con los peces que viven a grandes profundidades marinas. Pero los cuerpos de los llamados peces pelágicos viven a profundidades medianas, o en alta mar, tienen un amplio camino por recorrer hasta llegar al fondo y, en el intento, es probable que sus cuerpos sean devorados por otros habitantes del mar.

Peter Forey, del Museo de Historia Natural de Londres, dice que la cantidad registrada de fósiles de peces de alta mar es por lo general reducida. Muchas especies características de las profundidades, como las monstruosas anguilas devoradoras, tienen unos huesos muy frágiles, con pocas probabilidades de conservación. Por lo general, los paleontólogos tienen que contentarse con dientes aislados que, a menudo, son imposibles de clasificar.

Pero si la cantidad registrada de fósiles de criaturas que habitan en profundidades medianas y grandes es reducida, también lo es nuestro conocimiento de la fauna pelágica actual. Las profundidades medianas son las más difíciles de explorar, pero abarcan un gran volumen de agua que contiene muchos animales interesantes y poco conocidos, muchos de ellos -como el celacanto- son muy grandes.

Hans Fricke cita al calamar gigante, que no se ve casi nunca. Hay especies de ballenas de alta mar que -supuestamente- emergen en contadas ocasiones o muy lejos de la orilla y que sólo se conocen por los cadáveres que quedan varados en las playas. Esto deja sin respuesta la cuestión de qué otros animales, convencionalmente considerados extinguidos, podrían surcar las profundidades del océano.

En las redes

Pedí a tres paleontólogos expertos en fósiles que imaginasen qué fósiles vivientes les gustaría ver aparecer en las redes de los pescadores. Los picnodontes obtuvieron el voto de Per Erik Ahlberg, del Museo de Historia Natural de Londres. Estos peces, contemporáneos de los dinosaurios, vivían en los arrecifes, donde utilizaban sus mandíbulas para romper objetos duros como las almejas. Su papel fue usurpado por el actual pez tigre pero, ¿habrán sobrevivido quizá unos cuantos picnodontos desterrados a las profundidades? No son imaginaciones, ya que hay pruebas fósiles de oleadas de evolución y colonización de aguas poco profundas que tuvieron como resultado la expulsión de antiguos linajes a aguas profundas.Forey sueña con peces más grandes, como los ictiodectiformes, depredadores gigantes como el Xiphactinus de cuatro metros -una caballa gigantesca que se tragaba entera a su presa - y con paquicórmidos como el Leedsichthys, un pez de terrible apetito, 15 metros de longitud, gran bocaza y enormes aletas con forma de guadaña. Ambos grupos se extinguieron hace tiempo, pero... ¿quién sabe?

Ahlberg también cita a un misterioso grupo de peces llamados onicodontes, opción que apoya Philippe Janvier, del Museo de Historia Natural de París. Por lo general, se considera que estos peces son miembros de los sarcopterygii, los peces de aletas con forma de lóbulo entre los que se encuentran los celacantos, los peces pulmonados y los antepasados de los terápodos, vertebrados terrestres como ustedes y como yo. Pero la verdad es que son bastante poco conocidos: sus afinidades pueden remontarse a etapas tempranas de la dispersión evolutiva de los peces.

Otros grupos de peces aún más raros han aparecido y desaparecido, peces que tuvieron su apogeo en el devónico -la llamada edad de los peces- y que ahora están extinguidos.

Los fósiles vivientes no se limitan a los peces. El más llamativo quizá sea la Neopilina, un miembro de los monoplacóforos, un grupo de moluscos muy primitivo que se suponía extinguido hace 350 millones de años, hasta que en 1952 se sacó uno de las profundidades. En vista de este hecho, no sería una gran sorpresa que se descubriera cualquier otro grupo que, de no ser por eso, consideraríamos extinguido. Fricke recibiría con agrado la supervivencia de los trilobites, ese gran grupo de artrópodos marinos que surcaban los mares hace de 500 a 250 millones de años.

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