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El presidente norteamericano destituye al director del FBI por corrupto

Apenas una hora después de haber resuelto el caso de los homosexuales en el Ejército, el presidente norteamericano, Bill Clinton, súbitamente revivido de su crisis de liderazgo, decidió nada menos que destituir al director de la Oficina Federal de Investigación (FBI), William Sessions, envuelto en escándalos de corrupción.Clinton precisó que tras "una investigación en profundidad" del Departamento de Justicia, llegó a la conclusión de que Sessions "no podía dirigir por más tiempo" la seguridad federal estadounidense. "Le acabo de informar al director Sessions hace unos minutos que estaba inmediatamente destituido", anunció el presidente Clinton en una conferencia de prensa en la que estuvo acompañado de la fiscal general, Janet Reno, quien anunció que el actual vicedirector del FBI, Floyd Clarke, será el director en funciones hasta que sea anunciado el relevo definitivo. Clinton dijo que espera hacer público hoy mismo el nombre de la persona que será sometida al juicio del Congreso para ese cargo.

El nombre que más suena es el del juez de Nueva York Louis Freeh, de 43 años, antiguo agente federal, y que la semana pasada mantuvo una entrevista con Clinton. Reno había ofrecido el sábado pasado a Sessions la posibilidad de presentar su renuncia, pero el director del FBI se negó a hacerlo "por razones de principios".

El presidente Clinton informó que la destitución de Sessions, nombrado por Ronald Reagan, no había sido una venganza por su conocida oposición a la presidencia demócrata, sino porque existen "serias dudas" sobre su ética. "No podíamos tener un liderazgo vacío en un puesto tan importante para Estados Unidos", declaró.

La sospechas sobre Sessions, quien en los últimos meses fue protagonista en los casos del ataque en Waco y el de la investigación del atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York, comenzaron a finales de la pasada Administración, cuando se abrió una investigación sobre Sessions por haberse construido un carísimo sistema de seguridad en su casa con dinero de la agencia que presidía. Asimismo, en enero pasado el Departamento de Justicia le acusó de aprovecharse de su cargo al utilizar el avión oficial para viajes privados.

Sessions, de 63 años, había sido nombrado al frente del FBI por el presidente Ronald Reagan en julio de 1987, y ha sido la cuarta persona que ha dirigido la Policía federal desde su creación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de julio de 1993