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P. D. James: "Hijos de hombres' puede considerarse una novela religiosa"

La escritora inglesa abandona el género policiaco para escribir una historia futurista

Los aficionados ingleses al género policiaco preguntaban hace 15 años en las librerías si había salido la última novela de P. D. James. Con el tiempo, pedían directamente si ya estaba a la venta "la última de Adam Dalgliesh", su famoso detective poeta. Los que hayan ido a comprar la nueva novela de la escritora británica, Hijos de hombres (Ediciones B), se habrán llevado una sorpresa mayúscula. Definida por la editorial como "un thriller del futuro", no es una novela policiaca, ni un thriller, ni tampoco ciencia-ficción. Es una historia futurista sobre el posible fin de la raza humana. P. D. James (Oxford, 1920) asegura que, en cierto sentido, "puede considerarse una novela religiosa".

Estamos en el año 2021. Desde 1995 no nace ningún ser humano en el mundo. La raza humana está condenada a la extinción. En Inglaterra, donde transcurre la acción de Hijos de hombres, gobierna un dictador, el Guardián, la población disminuye, los ancianos son obligados a suicidarse.... Doshombres y cinco mujeres deciden enfrentarse a la situación con la ayuda de Theo Faron, el protagonista, un profesor de 50 años. Sólo el amor permite que una de las mujeres, Julian, quede embarazada. Dará a luz en un cobertizo. Junto a ella, Theo Faron, que no ha engendrado al niño. ¿Les recuerda algo?"Cuando la empecé no me propuse escribir una novela específicamente cristiana, pero muchos lectores la han visto así, porque transmite el mensaje de que sólo el amor nos puede llevar a la redención personal, y el mensaje central de la religión cristiana es el amor. En ese sentido, puede considerarse como una novela religiosa, a pesar de que yo no tuviera un propósito moralista", contó ayer P. D. James en Madrid.

La escritora es una adorable abuela inglesa, que habla con fascinación de la muerte violenta. Ríe continuamente y disimula el cansancio que le producen las entrevistas en serie. "Esta novela ha provocado muy distintas respuestas de los lectores. Me han dicho, por ejemplo, que trata de la oposición entre el bien y el mal, pero también de la responsabilidad y de las tentaciones del poder, del equilibrio entre la libertad y el orden social, entre las lealtades personales y la responsabilidad social". Y de todo eso hay, evidentemente, en Hijos de hombres. Pero, ¿cómo se le ocurrió escribir esta novela a la escritora policiaca más famosa del mundo?

"Leí en un periódico dominical una noticia sobre el dramático descenso de la cantidad de producción de esperma en el hombre occidental, algo así como un 40% en 30 años. En el mismo periódico aparecía una crítica sobre un libro científico en el que se citaba los millones de especies animales que han desparecido a lo largo de la historia. Entonces me pregunté qué pasaría si el hombre entrara en ese proceso de desaparición de la especie y qué pasaría si dejara radicalmente de reproducirse. ¿Cómo sería el mundo? Era una idea muy poderosa y, me puse a trabajar sobre el tema".

Supuso todo un reto y una ruptura radical con sus 11 novelas anteriores. Un rotundo cambio temático y también técnico. "Mis historias detectivescas son muy complejas, porque utilizo un reparto de personajes muy amplio. Siempre hay por lo menos cinco sospechosos, además del asesino verdadero. Hay que aportar pistas, no sólo las auténticas, sino también falsas; llegar a una conclusión clara. Y además, las novelas policiacas me obligan a cambiar continuamente el punto de vista para que se entienda la historia globalmente. Mientras que Hijos de hombres es un libro mucho más directo. Es la primera vez que utilizo la primera persona. Es una historia lineal sin complejidad".

¿Es imaginable una dictadura, como la del Guardián en el Reino Unido o en cualquier otro país europeo? "Sí, si se diera una situación como la que plantea el libro. Entonces sería casi inevitable una dictadura.Las épocas de gran agitación social suelen acabar llamando a la aparición de dictaduras. Hitler fue el resultado de la Guerra Mundial y de su paz vindicativa, además de unas determinadas condiciones económicas y sociales. Como norma se puede decir que ante las situaciones de inestabilidad se busca siempre soluciones de ese tipo".

Los fieles lectores de la autora de novelas como Sabor a muerte, Intrigas y deseos o Mortaja para un ruiseñor no deben preocuparse. P.D. James no abandona el género policiaco. Trabaja ya en la trama de su próxima novela y confía en empezar a escribirla a finales de año. Su protagonista será el comandante Adam Dalgliesh. Y para cuando la acabe ya tiene previsto otro libro, que recuperará a su guerrera detective Cordelia Gray, la protagonista de No apto para mujeres.

Doctora en Literatura

P. D. James será nombrada el próximo noviembre doctora en Literatura por la Universidad de Londres por su "contribución a las obras de ficción escritas en Inglaterra". "Es un reconocimiento al género policiaco. No quiero parecer engreída, pero sí creo que he proporcionado cierta respetabilidad a la novela inglesa de misterio", dice la escritora, que se reconoce fuertemente influida por autores como Evelyn Waugh o Graham Greene y que rechaza rotundamente cualquier influencia o parecido con Agatha Christie.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 5 de febrero de 1993