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Tres de los cuatro motores del Boeing de Avianca se pararon antes de estrellarse

El Boeing 707 de la compañía colombiana Avianca que se estrelló en la noche del pasado jueves, cuando iniciaba la aproximación al aeropuerto neoyorquino John F. Kennedy, sufrió una avería que detuvo tres de sus cuatro motores poco antes de producirse la tragedia. Se cree que los motores se pararon por falta de combustible, extremo que aún no se ha podido comprobar. El avión cayó sobre un barrio residencial de la localidad neoyorquina de Cove Neck, en Long Island, a unos 40 kilómetros de la isla de Manhattan.

En el accidente perecieron 72 pasajeros y otros 89 lograron sobrevivir. Las causas del accidente siguen confusas, a pesar de que las primeras hipótesis apuntan a que el Boeing 707 cayó a tierra poco después de quedarse sin combustible, motivo por el que se cree que tres de sus cuatro motores dejaron de funcionar.En las primeras investigaciones se: han descubierto, sin embargo, más de 4.920 litros de combustible en los depósitos del aparato. Los técnicos tratan ahora de saber si esa cantidad era suficiente para poder alcanzar la pista 22-L del aeropuerto. Los investigadores tampoco se explican la tardanza de la tripulación del avión colombiano en comunicar a la torre de control que sus problemas eran graves."Sube, sube, nos caemos"

El avión, que cubría el trayecto Bogotá-Nueva York, vía Medellín, realizó una maniobra errónea de aproximación al Kennedy a las 21.24 horas. La torre de control obligó al 707 a realizar una nueva entrada. En aquel momento el piloto no comentó que su depósito estaba casi vacío. Veinte minutos después, en una comunicación urgente, el comandante del avión, Laureano Caviedes, ele 52 años y con 28 años de experiencia aérea, explicó sus problemas. Pero ya era demasiado tarde. Uno de los motores se había parado y poco después sucedió lo mismo con los otros dos.

El avión perdió altura inmediatamente y cayó sobre un bosque repleto de casas, a las que el fuselaje, milagrosamente, no afectó. Entre los 89 supervivientes hay 24 niños, cinco de los cuales llegaban a Estados Unidos para ser adoptados, según ha explicado la portavoz de la Embajada colombiana en Washington. En las dos horas anteriores al accidente 13 aviones fueron obligados a retrasar sus aterrizajes por congestión en el aeropuerto. Algunos de esos aparatos, según la Administración Aérea Federal (FAA), permanecieron dando vueltas en el aire durante 89 minutos, con un retraso muy prolongado según las estadísticas.

En el caso del vuelo 502 de Avianca, el aterrizaje estaba previsto para las ocho de la tarde. Las cintas de radar, las radiofónicas, la caja negra y los restos del aparato están siendo revisados por la FAA, cuyos técnicos deberán emitir un informe final sobre las causas del accidente. En una de las cintas se puede oír al comandante Caviedes gritando en español: "Sube, sube. Nos caemos, nos caemos". Poco después, el silencio en la cinta indica el momento de la tragedia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 28 de enero de 1990

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