Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los guardias civiles procesados por presuntas torturas niegan en el juicio su participación

Los cinco miembros de la Guardia Civil procesados como supuestos autores de torturas en la persona de Juana Goikoetxea negaron, en el transcurso de la primera sesión del juicio que se celebra en la Audiencia Provincial de San Sebastián, su participación en tales hechos, mientras que la testigo principal de la cansa reconoció a las cinco personas que se sentaban en el banquillo por su participación en los interrogatorios, así como en las supuestas torturas.

Juana Goikoetxea dijo en un momento de su declaración: "La pena es que al mayor torturador no lo veo aquí", refiriéndose a aquéllos que se encontraban sentados en el banquillo tras ella.Juana Goikoetxea, a preguntas del fiscal que la interrogó durante una hora y 20 minutos, relató pormenorizadamente todo lo relativo a su detención en las inmediaciones de su domiclio en la localidad guipuzcoana de Getaria, así como los hechos ocurridos durante su permanencia tanto en la comandancia de la Guardia Civil de San Sebastián como en su posterior traslado a Madrid.

En el momento que fueron a detenerla, según manifestó Juana Goikoetxea, forcejeó con los guardias, "me agarré a una piedra", señaló, "porque no quena que me llevasen hasta que no supiera dónde iba a ir."

Juana Goikoetxea indicó que desde el primer momento de ser trasladada a las dependencias policiales se inició el interrogatorio, versión que se contradice con la ofrecida por los miembros de la Guardia Civil ante la sala, que señalaron que hasta después de haber sido reconocida por el médico forense, dos días después de la detención, no se iniciaron los interrogatorios, espaciados y de escasa duración para éstos y sin parar durante todo el día para la testigo.

Declaración

"Me hicieron los electrodos", señaló Juana Goikoetxea, "me pusieron la capucha en varias ocasiones, me golpeaban en la cabeza y zarandeaban y me echaban agua cuando perdía el conocimiento". La testigo declaró en euskera a pesar de constar en acta la protesta de Jorge Argote, defensor de los guardias civiles, que pidió que testificase en castellano. La declaración de Juana Goikoetxea fue grabada en cintas magnetofónicas.A preguntas del fiscal Javier Zaragoza, de cuáles habían sido los hechos cometidos por cada uno de los procesados, Juana Goikoetxea tras volver se lentamente hacia el banquillo, hecho que no había realizado hasta ese momento, fue indicando la participación de cada uno de los guardias civiles en los momentos que estuvieron con ella. Los procesa dos negaron haber cometido tales hechos.

El fiscal jefe de la Audiencia Provincial de San Sebastián solicita en sus conclusiones provisionales 22 años y tres meses de prisión y seis años de inhabilitación para cada uno de los guardia civiles y dos millones de pesetas de indemnización, el letrado de la acusación particular Íñigo Iruín pide seis años de prisión y 22 años de inhabilitación para cada uno de los procesados y diez millonesde pesetas de indemnización.

Por su parte, la defensa solicita la absolución de sus patrocinados por considerar que no son autores de los hechos que se les imputa.

El juicio contra los cinco guardia civiles proseguirá hoy con las pruebas periciales médicas. En éstas prestarán declaración ocho especialistas en la materia.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de junio de 1987

Más información

  • Juana Goikoetxea dijo que su principal agresor no se encontraba en la sala