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Juzgados cinco guardias civiles en Bilbao por presuntas torturas y prevaricación

La Audiencia de Bilbao dejó ayer visto para sentencia el juicio contra cinco guardias civiles presuntamente implicados, tres de ellos, en un delito de torturas a un detenido, y los dos restantes, en uno de prevarición. El ministerio fiscal solicitó, entre otras penas, la inhabilitación especial por seis años para los tres principales encausados, para los que la acusación particular pidió 18 años de prisión.

Entre los procesados figura Juan Carlos Calleja Elías, un guardia civil acusado de deserción y que actualmente está casado con una bilbaína simpatizante de HB.Según el relato del fiscal jefe de la Audiencia de Bilbao, Fermín Hernández, el suceso ocurrió el 12 de noviembre de 1982 en Bilbao, cuando los guardias civiles José Manuel Sánchez Ruiz, Francisco Hernández Blanco y Juan Calleja Elías detuvieron a. Juan Francisco Rodríguez de la Viuda, al que atribuían su participación en diversos atracos. Rodríguez de la Viudá fue absuelto de los cargos que le imputaron los guardias civiles procesados, aunque permaneció tinos meses en la prisión de Basauri (Vizcaya).

Los cuatro médicos forenses que reconocieron a Juan Francisco de la Viuda le aprecieron diversos hematomas en gran parte del cuerpo, así como, varias calvas en la cabeza, al parecer, de origen traumático. Tanto el médico forense del juzgado como los facultativos que lo examinaron en la prisión de Basauri dieron cuenta de estas lesiones en el curso del juicio. Según los partes médicos recogidos por el informe del fiscal, las lesiones tardaron 251 días en curar. Este mismo informe relata la existencia de vejaciones y malos tratos de palabra y obra.

Por su parte, los tres guardias civiles acusados de torturas declararon en la sala que los daños del detenido fueron consecuencia del "forcejeo" a que fue sometido para reducirle. Sobre otros detalles requeridos por el fiscal y la, acusación, los acusados alegaron falta de memoria debido a que los hechos ocurrieron hace cuatro años.

Juan Francisco Rodríguez de la Viuda, de 26 años, relató en el juicio cómo los tres principales procesados le habían torturado y amenazado de muerte cuando fue detenido y durante los interrogatorios en el cuartel. De otro lado, Rodríguez de la Viuda también relató que Juan Carlos Calleja Elías le ofreció un cristal con el que se autolesionó, después de que expresara su deseo de suicidarse.

Los guardias acusados de prevaricación, Alfonso Buceta y Dorindo Pérez Bermúdez, se acogieron al derecho a no declarar.

Para los dos procesados por prevaricación el fiscal pide la absolución, por no estar acreditada su participación en los malos tratos. Esta misma petición fue solicitada por el abogado de los guardias civiles, para todos ellos, por falta de pruebas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 26 de junio de 1986