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Felipe González afirma que la reconversión industrial "es fundamental para nuestra puesta al día" con Europa

"Me gustaría que todos los españoles hicieran un esfuerzo de comprensión para darse cuenta de la necesidad de proceder a una reconversión industrial, que es fundamental para nuestra puesta al día europea, entremos o no en el Mercado Común", declaró ayer Felipe González a lo largo de casi una hora de coloquio con un grupo reducido de periodistas. El presidente del Gobierno recibió ayer un regalo de Alemania occidental, en el primer aniversario de su Gobierno socialista, cuando el ministro de Asuntos Exteriores y vicecanciller de la RFA, Hans-Dietrich Genscher, aseguró a España que no habrá acuerdos por separado en la solución de los problemas de la Comunidad Económica Europea y que la ampliación de la CEE estará incluida en el paquete de soluciones que salga de la próxima cumbre de Atenas.

Felipe González ofreció, inesperadamente, un balance de este primer año de Gobierno socialista en una conferencia de prensa, después de despedir en la Moncloa al ministro Genscher, quien se desplazó unas horas a Madrid para informar de la posición de su país ante la importante reunión comunitaria que empieza mañana domingo en Atenas.El presidente dijo que quizá su mayor frustración, cuando España está a las puertas de su integración en el mercado más potente del mundo, es encontrar que para muchos españoles "hay que descubrir el océano cada día y buscar fórmulas distintas de las que han llevado a países más experimentados económica y democráticamente que nosotros a modernizar sus estructuras". Por esa razón, añadió, su mayor y más dura experiencia durante este primer año de gestión socialista en el poder ha sido, como él lo calificó, "dentro de la maquinaria" interna de la Administración.

El presidente, que días antes había pospuesto una anunciada conferencia de prensa masiva, fijada para el jueves, víspera del aniversario socialista, permitió ayer a los informadores "abrir el abanico" de preguntas, después de la entrevista que mantuvo a primera hora con el ministro. de Asuntos Exteriores alemán occidental. Visiblemente afectado por la incomprensión que algunos sectores sindicales (CC OO) y empresariales estaban teniendo respecto al programa de reconversión industrial, Felipe González dijo que el billón de pesetas que va a costar al Estado el programa beneficiará en un 65% a la empresa pública, por lo que es falsa la acusación que hacen los comunistas de que sólo va a beneficiar a la empresa privada.

"Llevamos cinco años de retraso en este tema, y ello ha supuesto un coste enorme en modernización y en empleo. Ahora hay un proyecto global que añade más recursos y provee de fondos para creación de empleos. Por supuesto que los ajustes de esta política van a ser duros a corto plazo, pero, ¿qué país europeo no los han sufrido antes?", se preguntó el presidente del Gobierno.

Otro tema económico que acarrea para Felipe González un problema de desconocimiento e incomprensión por parte del público es el de la subida de los precios de los carburantes. "Todas las naciones europeas pagamos el mismo precio por el crudo de petróleo; pero ninguna, salvo España, lo coloca en el mercado a un precio tan bajo como en nuestro país", afirmó.

Para el presidente del Gobierno, no hay más remedio que ir adaptando los costes energéticos a la realidad, "vía aumentos de precios para el consumidor". La economía nacional no puede seguir soportando el déficit que le produce el mantener esos precios por debajo de lo que le cuestan los crudos- una vez refinados.

Además, añadió, ésa es la única medida que permitirá que, como está sucediendo con el resto de nuestros vecinos, se reduzca el consumo de energía.

Que España deje de ser un país débil

El examen de estos temas concretos llevó al presidente a generalizar sobre la necesidad de que España deje de ser de una vez "un país débil" en el contexto internacional, y ello no sólo en los temas económicos, sino también en los de seguridad y poderío militar, y sobre todo en la unión y participación total con aquellas naciones a cuyo entorno cultural y geográfico pertenece. "En la medida en que una nación es débil, deja de contar para todo", manifestó. A renglón seguido respondió, a la pregunta de cuándo iba a convocar el referéndum sobre la OTAN, que su Gobierno "no tiene un compromiso previo sobre la fecha" y que lo convocará dentro de la presente legislatura.

Otro ejemplo dentro de esa afición española "de ir más allá de la media europea", en la que insistió Felipe González durante su improvisada conferencia de prensa, fue el tema de las recientes presiones de la policía. "Las medidas de presión Ilevadas a cabo por el Cuerpo Superior de Policía no han producido alteraciones graves. Creo que el derecho de sindicación, ejercido con serenidad y responsabilidad, origina resultados más positivos. Me gustaría que España no se situara más allá de la media europea en lo que se refiere al derecho de huelga de la policía, ya que sólo hay un país (Holanda) que lo permite. La seguridad del Estado es un asunto muy serio, y creo que el Cuerpo Superior de Policía es el centro nuclear de esa seguridad", dijo.

El presidente está convencido de que para el pueblo español el tema de la paz y la seguridad seguirá siendo lo que más le preocupe durante muchos años. "Por esto", añadió, "me preocupa el terrorismo, en cuya lucha creo que estamos haciendo progresos, y me preocupa que haya españoles que jueguen a debilitar las instituciones".

Felipe González, que afirmó que en ningún momento durante este primer año había utilizado el argumento de que el PSOE ganó con 10 millones de votos, aceptó, sin embargo, que algunos socialistas hayan tenido la tentación de hacer uso de esa "arrogancia". "Yo sé que ha habido algunos fallos en el Gobierno, también aciertos; pero me gustaría que los equipos de gobierno duraran mientras mantienen la homogeneidad. También creo que no es bueno que se convoquen elecciones anticipadas, y soy partidario de agotar los períodos legislativos", declaró.

* Este articulo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de diciembre de 1983

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