_
_
_
_
COLUMNA
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las columnas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

Pedrochismo

La fórmula de Antena 3 se agota. Pongamos a un hombre desnudo en su lugar

Cristina Pedroche, con algunos de los vestidos que ha lucido en las campanadas.
Cristina Pedroche, con algunos de los vestidos que ha lucido en las campanadas.
Jimina Sabadú

Las campanadas de la Puerta del Sol empezaron, de forma masiva, en 1899. La tradición de las uvas comenzó en 1909. Y el vestido de Pedroche en 2014. A un vestido bastante recatado —a mi entender— le siguió una maravilla de pedrería y tul. En 2016, Cristina apareció vestida de Pinito del Oro. En 2017, dio las campanadas como Seetah en La tumba india, y de ahí en adelante empezaron las fantasías más o menos afortunadas. El año en el que dijo “me siento muy empoderada” no se podía mover (ni mear) en una versión Freixenet de María, el robot de Metrópolis. En 2020, se vistió como iría una gogó del Fabrik en La fuga de Logan. En 2021, no sé si de mariposa o de ángel de Evangelion, y este año el despropósito ha culminado con una cosa de ir en pelotas por la paz.

Es muy frívolo comentar los vestidos de Pedroche. También es la tradición que ha desplazado a TVE del altar de las campanadas. El artífice es el estilista y superstar Josie, al que conocimos por el programa de culto Supermodelo, el mismo donde Cristina Rodríguez le espetó a su tocaya que “a ser gótica, a tu casa”.

No soy la única que echa de menos que también haya un hombre en pelotas, aunque sea por disimular. “Pobrecilla, le han tomado el pelo”, dice mi madre mientras escribo esto. Mi apuesta es que Josie, por alguna afrenta que ignoramos, se está vengando de Pedroche. La fórmula está tan agotada como la presunta paloma que tapaba su pecho. Hemos de agradacerele que nos haya unido a todos los españoles en la primera critica despiadada del año durante tantas nocheviejas, pero es hora de pasar página. Por ejemplo, podrían vestir a Pedroche y desnudar a Chicote. Eso sí que sería una sorpresa.

Puedes seguir EL PAÍS TELEVISIÓN en Twitter o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Sobre la firma

Jimina Sabadú
Columnista en la sección de Televisión. Ha colaborado en 'El Mundo', 'Letras Libres', 'El Confidencial', en programas radiofónicos y ha sido guionista de ficción y entretenimiento. Licenciada en Comunicación Audiovisual, ha ganado los premios Lengua de Trapo y Ateneo de Novela Joven de Sevilla. Su último libro es 'La conquista de Tinder'.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_