Columna
i

Orgía

¿Se puede desear el ridículo de gente poderosa que parece detestable y que casi siempre sale impune de sus tropelías?

El diputado húngaro József Szájer.
El diputado húngaro József Szájer.BERNADETT SZABO / Reuters

¿Existe sadismo al desear el ridículo en público de gente poderosa que te parece detestable y que casi siempre sale impune de sus atropellos? Si es así, bendito sea. O tal vez solo anheles que a falta de justicia real, esta pueda tornarse poética. Por ejemplo, encuentro gozoso que en la alocución ante las cámaras de Rudolph Giuliani, abogado de Trump, soltando trolas para hacer la loa de su impresentable cliente, a este se le embadurne asquerosamente el rostro porque el traidor tinte de su cabello se va deshaciendo. Los miserables nos consolamos con estas pequeñas venganzas. ...

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