Susanna Griso: "La tecnología te hace más libre y esclava al mismo tiempo"
La presentadora siente fascinación hacia las nuevas tecnologías aunque dispara críticas sobre la pérdida de privacidad
Asegura sentirse algo "torpe" frente a un ordenador, una afirmación discutible si se observa su conducta al comenzar la entrevista digital con los internautas. La presentadora catalana de 38 años responde a vuelapluma a las preguntas que le envían los lectores. Se muestra pensativa durante unos instantes y luego, confidente, escribe largos párrafos con rapidez.
En casa, Susanna Griso tiene un ordenador de mesa Apple, además de un portátil, pero cuando vuelve del trabajo, lo último que quiere es seguir pegada a la pantalla. "Al llegar a casa intento desconectar", explica la presentadora, con una sonrisa resplandeciente que le llena la cara. Con el móvil, igual. "A veces, sales a correr durante una hora y parece que tienes que estar localizable 24 horas al día".
La Tecnología sirve para facilitarnos la vida, según Griso. "Como periodista, mi trabajo es más cómodo, además permite a los espectadores enviar fotos y vídeos que enriquecen nuestra labor informativa", declara convencida. Hasta aquí las luces. Las sombras son alargadas: "La generalización de móviles multimedia puede acabar con tu vida privada, puedes ser grabada en cualquier momento sin tu permiso".
La popular periodista encuentra a Internet un medio "imprescindible" para buscar viajes interesantes, para documentarse y se declara fiel e incondicional seguidora de páginas como Google, Wikipedia o Youtube. Y en cuanto a móviles, aunque tiene un modelo antiguo, "una auténtica carraca", hace unas semanas le han regalado un iPod y está exultante con el nuevo aparato. Sin embargo, antes de aventurar alguna conclusión precipitada sobre sus palabras, ella sentencia: "No soy ninguna adicta".
Griso concibe la tecnología como algo necesario para cohabitar en el mundo actual pero siempre desde un punto de vista crítico: "La fascinación que existe hoy en día exige moderación". "Si te enganchas puedes acabar siendo una esclava", reflexiona.



























































