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El cierre de dos periódicos evidencia la crisis de la prensa en Alemania

Internet y la caída de ingresos por publicidad se llevan por delante al diario económico ‘Financial Times Deutschland’ y al ‘Frankfurter Rundschau’

Periodistas del 'Financial Times Deutschland' leen el diario.
Periodistas del 'Financial Times Deutschland' leen el diario. REUTERS

Los periodistas y los demás trabajadores del diario económico Financial Times Deutschland (FTD) serán informados este viernes sobre su posible cierre por la empresa editora Gruner+Jahr. Según diversas informaciones, el rotativo de Hamburgo saldrá por última vez el 7 de diciembre. El Consejo de Vigilancia de G+J dio el miércoles luz verde a la dirección para cerrar o reestructurar el FTD, cuya redacción está integrada con otras tres publicaciones económicas de la casa. Fuentes de la empresa aún sostenían que ayer por la tarde quedaba una posibilidad de que el diario se salve gracias a su venta. No consta quién podría estar interesado. Por lo que se lee en medios tan solventes como el Frankfurter Allgemeine Zeitung, el salvamento del FTD es una posibilidad harto remota: 320 de los 350 empleados de prensa económica de G+J serán despedidos antes de finales de enero. El despido costará a la empresa 40 millones de euros.

Financial Times Deutschland se fundó en 2000 como proyecto común entre la editora británica Pearson, que publica el Financial Times de Londres, y la alemana G+J. En 2008, Pearson vendió su 50% a los alemanes. El Financial Times inglés y el FTD no tienen nada que ver desde entonces. Günther Rager, experto en prensa de la Universidad de Dortmund, explica que “el mercado de prensa especializada en Alemania es limitado y tiene demasiada competencia”. Calcula que en Alemania los ingresos por publicidad en papel caerán más del 10% entre 2012 y 2013. El impacto de este retroceso es mayor en publicaciones con énfasis en un sector, como es el caso del diario económico FTD, que perdió “unos 250 millones de euros” en una década. Nunca dio beneficios y todos los intentos de hacerlo rentable “fracasaron hasta lo insostenible”.

Wolfgang Münchau, que fue uno de los fundadores del FTD en 2000 y también uno de sus primeros directores, escribe en su columna más reciente de Spiegel Online que “el problema del FTD es que no está lo suficientemente especializado” para que sus contenidos en Internet pudieran ser de pago, “pero tampoco valía como producto de masas” financiado mediante anuncios. Su diagnóstico se centra en Internet, porque considera que la “tragedia del sector” de la prensa “ha sido su incapacidad de colonizar la Red”. En Internet, dice, triunfan los agregadores y los servicios que combinan diferentes formatos: en Alemania, por ejemplo, Spiegel Online, que tiene una redacción independiente del famoso semanario. Estima Münchau que estamos “ante el principio del fin del papel impreso”. Un crepúsculo que, según entiende el célebre columnista, “se acelera con cada medida de ahorro” en los diarios, “que reducen su calidad y así fuerzan la pérdida de todavía más lectores”.

Al teléfono desde su asiento en un tren a Berlín, el profesor Rager predice “al menos 10 años más” de prensa impresa. Está “en declive”, “como se puede ver en el descenso de las suscripciones en Alemania”. Los periódicos alemanes se distribuyen en primer término a través de suscripciones, cuyo número retrocede en “un 2% al año”. El leve aumento de las ventas en quioscos y la publicidad en Internet no cierran la sangría de ingresos.

Además del probable cierre de FTD, la semana pasada se conoció la insolvencia del rotativo Frankfurter Rundschau, que hace medio siglo fue el gran periódico de la izquierda joven y alternativa. Han sido años de decadencia, con un leve repunte logrado con la reducción de su formato y un enfoque más regional. No sirvió de mucho.

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