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Destello de una estrella de neutrones al tragarse un pedazo de su astro compañero

Unos astrónomos captan el fenómeno con el telescopio espacial de rayos X XMM-Newton

La suerte jugó a favor de unos astrónomos que estaban observando una estrella de neutrones, durante las 12 horas y media que tenían asignadas en el telescopio espacial europeo XMM-Newton, y captaron en toda su duración un fenómeno muy poco habitual: un potente destello en rayos X en esa estrella superdensa. El destello duró unas cuatro horas y los científicos, por las pistas que han obtenido, deducen qué lo ha provocado: se trata de una estrella de neutrones que normalmente atrae hacia sí la materia de un astro compañero y, repentinamente, se ha intensificado el proceso, como si se hubiera comido de repente un gran bocado.

La estrella de neutrones y su compañera, una supergigante azul cuyo radio es unos dos millones de veces mayor que el de la otra, forman un sistema binario en órbita alrededor de su centro de masas común. Es una combinación que intriga especialmente a los científicos, sobre todo cuando emiten fogonazos en rayos X, como en el caso de IGR J18410-0535 que han podido presenciar Enrico Bozzo (Universidad de Ginebra) y sus colegas. La estrella de neutrones se va tragando la materia de su compañera en forma de viento estelar canalizado por sus campos magnéticas hacia los polos, y el proceso emite rayos X pero no muy intensos, porque la transferencia de masa es pausada. Pero de vez en cuando se intensifica el proceso. "Creemos que hemos presenciado la ingestión de un pedazo de materia por parte de la estrella de neutrones, una parte mucho más densa del viento estelar del que se alimenta normalmente", dice Bozzo.

Los investigadores han calculado que si se ese pedazo tiene forma esférica, su masa sería equivalente a una milésima de la de la Luna y su radio, de unos 8 millones de kilómetros, sería unas 4.000 veces más grande que el satélite natural terrestre.

Bozzo y sus colegas querían estudiar estos sistemas binarios concretos y se centraron en IGR J18410-0535, que había producido destellos anteriormente. Pero como no son frecuentes (pocas veces al año) ni predecibles, su objetivo era observarlo en su estado normal, tranquilo. Solicitaron tiempo para usar el telescopio de rayos X XMM-Newton, de la Agencia Europea del Espacio (ESA), y les asignaron doce horas y media. "Imagínense nuestra sorpresa cuando nos dimos cuenta de que habíamos captado la fuente durante un destello", explica el astrónomo en un comunicado de la ESA. "Nuestro descubrimiento fue de auténtica buena suerte y no solo porque el XMM-Newton estaba apuntado precisamente a este objeto durante el destello", sino también porque era justo el tiempo necesario, de manera que se pudo ver el destello entero, antes y después, cuando había ya cesado y la estrella de neutrones volvió a su estado durmiente. Ellos tuvieron asignados 45.000 segundos de observación con el XMM-Newton -el tiempo con los telescopios espaciales esta muy solicitado y se reparte con precisión- en marzo del año pasado.

Los análisis de la luz de IGR J18410-0535 y los parámetros medidos del fenómeno sustentan la hipótesis del bocado de masa de la supergigante azul que se tragó la estrella de neutrones. "Los datos adquiridos por Bozzo y sus colegas suponen, por primera vez, una prueba sólida" de ese modelo, afirman los expertos de la ESA.

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