El laboratorio inspira al arte

Faith Wilding invita a reflexionar sobre la biotecnología y el cuerpo de la mujer - La artista forma parte del colectivo feminista SubRosa

La sala Rekalde de Bilbao se ha convertido esta semana en una suerte de laboratorio de biología. Entre microscopios, tubos de ensayo, cultivos de levadura del pan y microorganismos capaces de transformar la leche en yogur una decena de artistas han seguido las reflexiones del taller impartido por la autora estadounidense Faith Wilding. ¿Biología y arte? ¿ADN y performances? Wilding considera que cruzar la ciencia y el arte es el camino adecuado para iniciar una reflexión sobre el influjo de la biotecnología sobre nuestras vidas, sobre nuestro cuerpo.

El taller, una actividad del programa Bilbak de la UPV, culminó ayer con una sesión abierta al público en la que los participantes mostraron las conclusiones de su trabajo. Sobre la pared de la sala, las siluetas de la decena de participantes en el taller revelaba el interés por el propio cuerpo. Después de cuatro décadas de feminismo, Wilding todavía cree que es necesario decir que el cuerpo de la mujer se ha convertido en un objeto de consumo. "Abrimos una reflexión critica sobre la forma en la que se representa el cuerpo y cómo nos afectan las tecnologías que inciden sobre las mujeres, como la reproducción asistida, las madres de alquiler o la experimentación con embriones y células madre", apunta. "Y no olvidamos el papel de las mujeres en el mercado global en temas como el tráfico de órganos o la explotación sexual".

El trabajo en el taller culmina con una sesión abierta al público en la sala Rekalde
"El feminismo transforma la disciplina misma del arte", opina la autora

Wilding nació en 1943 en Paraguay, pero a los 18 años se traslado con su familia a los Estados Unidos. En su nueva residencia estudio Bellas Artes, entró en contacto con el naciente movimiento de arte feminista e inició una trayectoria en la que ha desarrollado en paralelo su trabajo de creación, la vida académica y su militancia feminista. Es profesora en la escuela del Art Institute of Chicago y fundadora del colectivo feminista SubRosa. El nombre de este grupo quiere rendir homenaje a mujeres que abrieron caminos en el arte, la política o la lucha por la igualdad, como la dirigente comunista alemana Rosa Luxemburgo, la pintora Rosa Bonheur, o Rosa Parks, la mujer negra que se convirtió en un símbolo del movimiento por los derechos civiles en EE UU por negarse a ceder su asiento en el autobús a un hombre blanco.

Desde 1998, las integrantes de Sub Rosa desarrollan experiencias en el campo de la performance, las instalaciones y otros procesos artísticos, imparten conferencias y organizan talleres sobre los avances de la biología y su relación con el cuerpo de la mujer. "El feminismo transforma la disciplina misma del arte", explica. "Cambia el punto de vista de la forma en la que se hace, se comunica y se exhibe el arte. Es la experiencia de ser artista desde el punto de vista de la mujer. Las prioridades y los centros de atención son diferentes a los dominantes".

"El arte ha estado conectado con la ciencia a lo largo de la Historia. Ambos tratan de entender el mundo físico y la forma de representarlo", añade. "Los dibujos de Leonardo son estudios de anatomía".

Faith Wilding, en las instalaciones de la sala Rekalde.
Faith Wilding, en las instalaciones de la sala Rekalde.LUIS ALBERTO GARCÍA
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