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Genes de la longevidad

Identificación de 150 marcadores que distinguen a los centenarios

La gran mayoría de las personas centenarias tiene un grupo de características genéticas comunes y distintas de las demás personas, han encontrado científicos italianos y estadounidenses. Este descubrimiento indica la posibilidad de que cada individuo pueda en el futuro saber si posee la capacidad genética potencial para vivir muchos años, aunque el estilo de vida y el ambiente sean factores muy importantes también.

Paola Sebastiani, del Departamento de Bioestadística en la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Boston , y sus colegas estudiaron los genomas de 1.055 personas con edades de 100 o más años, y 1.267 personas en un grupo de control, e identificaron 150 marcadores genéticos que son diferentes entre el 90% de los centenarios y los otros individuos elegidos al azar.

"Se cree que una vejez saludable refleja la influencia combinada de factores ambientales, incluidas las elecciones sobre el estilo de vida, y factores genéticos", señala el artículo publicado en Science. Entre los componentes del estilo de vida identificados por estos autores se incluyen la dieta, el ejercicio y el consumo de productos de tabaco. "La importancia de los factores ambientales en la supervivencia hasta una edad avanzada la ilustra el hecho de que la expectativa de vida promedio es de 88 años entre los miembros de la Iglesia Adventista del Séptimo Día", explicó Sebastiani. "Estas personas por exigencias de su religión tienen una conducta beneficiosa para su salud, que lleva a un envejecimiento saludable".

De todos modos otros datos, incluida la observación común de que la longevidad extraordinaria se presenta en familias, apuntan a factores genéticos en un envejecimiento saludable y, especialmente, en la prolongación de la vida entre 10 y 30 años más allá de los 80. Son muchos los genes que están involucrados en una vida larga, por lo cual los autores han desarrollado un modelo que computa la probabilidad de que una persona alcance una longevidad extraordinaria sobre la base de 150 marcadores genéticos. Mediante este modelo los investigadores pudieron pronosticar, con un 77% de acierto, si una persona podría vivir hasta los 100 años de edad, pero reconocen que todavía queda mucho por saber sobre la influencia de los genes en la longevidad individual.