Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los genes del oso panda muestran que es carnívoro aunque se alimente de bambú

Un equipo de investigadores secuencia el genoma de este animal amenazado

El oso panda, una especie en alto riesgo de extinción de la que sólo quedan entre 2.500 y 3.000 ejemplares en el mundo localizados en una pequeña región montañosa del Este de China, tiene 21.000 genes, poco más que el perro, según afirman los científicos de un equipo internacional que han secuenciado su genoma, el primero que se logra de una especie del linaje de los úrsidos. Los investigadores han obtenido la serie casi completa de las letras químicas que forman sus genes y han analizado algunos grupos de ellos implicados en características del panda, como su alimentación restringida al bambú o su baja tasa de fecundidad, rasgos que son determinantes en el riesgo de extinción.

Al estudiar los genes que juegan un papel en la selección de alimento y en la digestión, Li Ruiqiang y sus colegas han descubierto que el panda tienen todos los componentes genéticos necesarios para ser carnívoro, carece de los genes la digestión de la celulosa y, por tanto, si es herbívoro se debe más bien a sus microorganismos intestinales. El trabajo se da a conocer en la revista Nature

Para hacer el genoma del panda, los investigadores han elegido una hembra de tres años de panda gigante (Ailuropoda melanoleura) de la zona de Ghengdu (China). Esta especie tiene 21 pares de cromosomas, incluido un par sexual, y el equipo de Li Ruiqiang ha obtenido el genoma casi completo (un 94%, pero el resto parecen ser repeticiones) con la técnica avanzada de secuenciación en paralelo, mucho más rápida y barata que la habitual hasta ahora. Esto, afirman los expertos, abre la puerta hacia la secuenciación de genomas de muchos organismos, lo que facilitará los estudios comparativos.

"Para profundizar en el conocimiento de algunos de los rasgos propios del panda, hemos investigador genes que pueden influir en características como la dieta y fecundidad", explican los científicos en su artículo de Nature. Además de los genes de la digestión, Li Ruiqiang y sus colegas (de China, EEUU, Europa y Canadá) han seguido el rastro de los genes implicados en el sabor. "Los cinco componentes básicos del sabor son: dulce, salado, ácido, amargo y unami [el quinto sabor, algo parecido a sabroso y asociado, por ejemplo, a la carne]", explican los científicos. Pues bien, ellos han identificado una posible pérdida de funcionalidad de un gen asociado al receptor del sabor unami en la lengua, "lo que puede explicar, parcialmente, por qué el panda es herbívoro pese a su clasificación taxonómica como carnívoro".

También se han centrado estos investigadores en otro rasgo característico del panda y determinante para su existencia amenazada: la baja fertilidad. En este caso, los genes implicados en la reproducción no han dado, de momento, respuestas. De todas formas, Li Ruiqiang y sus colegas empiezan su artículo recordando que el alto riesgo de extinción del panda gigante se debe "a la expansión de la población humana y la destrucción de su hábitat".

Este tipo de investigación de las bases genéticas de la biología del panda debe ser útil para mejorar el control de las enfermedades de la especie y las estrategias de su conservación. La secuenciación del genoma del Ailuropoda melanoleura ha permitido a los investigador empezar a hacer comparaciones con otras especies, en concreto con el genoma humano y el genoma del perro, y concluyen que el panda tiene menos divergencia genética.

Más información

  • Un equipo de investigadores secuencia el genoma de este animal amenazado