Un estudio indica que el uso regular de ibuprofeno reduce el riesgo de Alzheimer en un 40%

Los expertos advierten que el porcentaje entre riesgo y beneficio aún no está claro y se necesita más investigación

Un estudio de la Universidad de medicina de Boston señala que el consumo regular de ibuprofeno, durante un periodo de cinco o más años, reduciría las posibilidades de sufrir Alzheimer en un 40 por ciento. La investigación, que ha sido publicada en la revista Neurology, muestra además una relación entre los antiinflamatorios no esteroideos y la reducción del riesgo de padecer demencia, aunque la proporción se reduce a un 25 por ciento.

"Algunos de estos medicamentos tomados durante periodos largos disminuyen el riesgo de padecer Alzheimer, pero depende, en gran medida, de la sustancia que se tome. No todos los antiinflamatorios de este tipo disminuyen el riesgo en la misma medida", ha afirmado el doctor Steven Vlad, director del estudio.

Los hallazgos confirman los resultados de otros estudios previos, aunque los expertos alertan de los problemas gastrointestinales relacionados con el consumo a largo plazo de esos analgésicos. "El debate lleva algún tiempo abierto", ha afirmado William Thies, vicepresidente de relaciones científicas y médicas de la Asociación de Alzheimer de EEUU en declaraciones que aparecen en la edición digital del diario The Washington Post.

"Este ensayo es lo suficientemente amplio y los resultados lo suficientemente buenos como para que se reabra el debate", ha añadido Thies, quien dijo que sería recomendable hacer un estudio de prevención con ese tipo de medicamentos. Sin embargo, ha insistido en que por el momento las conclusiones no son lo suficientemente firmes como para que la gente empiece a tomar ibuprofeno u otro tipo de analgésicos para disminuir el riesgo de demencia. "La gente no debería de tomar estos medicamentos sólo para prevenir el Alzheimer", ha indicado el experto al periódico de la capital estadounidense, y ha añadido que las consecuencias no están del todo claras y los efectos secundarios son bien conocidos.

Efectos secundarios

Vlad, experto en reumatología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston, ha coincidido con Thies en resaltar la importancia de los efectos secundarios y no recomienda que la gente comience a tomar ibuprofeno con la esperanza de apartar el riesgo de sufrir Alzheimer y ha afirmado que en ningún caso se trata de una cura para la enfermedad. "Parece que el ibuprofeno previene el Alzheimer pero todos estos fármacos tienen efectos secundarios como úlceras, disfunciones renales, subida de la presión arterial... El porcentaje riesgo-beneficio no está claro en este momento", dijo al periódico citado Vlad, y ha remarcado en que no se debe comenzar a consumir el medicamento de forma compulsiva para prevenir el mal.

El nuevo estudio contó con la participación de 50.000 veteranos de guerra estadounidenses de 55 años, o mayores, que han sido diagnosticados con Alzheimer, así como con otros 200.000 que no padecen ningún tipo de demencia. Los científicos analizaron datos sobre prescripción de fármacos del sistema de salud del Departamento de Asuntos de Veteranos durante un periodo de cinco años. "Este tipo de efectos ya se apuntaba antes pero sólo en estudios con animales y ensayos de laboratorio. Al trabajar con una muestra tan amplia, ahora podemos estudiar los efectos de distintas sustancias en humanos".

Entre la población estudiada había muy pocas mujeres, por tanto el doctor no descarta que pueda haber diferencias en la efectividad del ibuprofeno si se trata de una paciente. La población del estudio fue escogida porque existen controles sobre su medicación y eso los hacía un grupo conveniente, ya que tenían fácil acceso a unos datos que en otros sectores de la población estadounidense no existen.

Vlad ha subrayado no saber exactamente cuál es el mecanismo ni la dosis que lleva a la reducción del riesgo de Alzheimer en aquellos que consumieron de forma prolongada ibuprofeno. "Puede tener que ver con la reducción de la inflamación en el cerebro, reduciendo un componente de las placas que caracterizan el Alzheimer, o algún proceso no identificado", ha destacado el científico.

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS