El 'Atlantis' despega hacia la ISS con una esclusa para facilitar los paseos espaciales
La amenaza de mal tiempo, que incluía un 40% de posibilidades de tormentas en el área de Cabo Cañaveral, no ha impedido la salida del transbordador, que va a permanecer once días en el espacio.
La NASA considera de gran importancia esta nueva misión porque permitirá continuar la construcción de la Estación Alfa, que orbita la Tierra a 370 kilómetros de altitud.
La esclusa, que viaja en la bodega de carga del transbordador, ha sido denominada por los especialistas de la agencia espacial como la verdadera "puerta" del complejo, ya que aislará totalmente a la Estación Alfa cuando sus ocupantes precisen salir al exterior.
Hasta ahora, los paseos espaciales o Actividades Extravehiculares (EVA), según denomina la NASA los trabajos fuera de las naves, requerían el concurso de un transbordador por las especiales condiciones de presión en la salida al exterior de los astronautas.
"La gran ventaja que aporta esta cámara es que no habrá que estar dependiendo del transbordador", ha señalado Robert Cabana, responsable de operaciones de la NASA en la estación espacial.
Los dos módulos que forman la cámara, que pesa varias toneladas y han costado cerca de 165 millones de dólares (33.000 millones de pesetas, unos 198 millones de euros), deberán acoplarse al complejo con la ayuda del brazo robot articulado Canadarm2, instalado ya en la Estación Espacial Internacional.




























































