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La modelo que le ha ganado a Instagram la batalla contra la gordofobia

Tras meses de protestas, Nyome Nicholas Williams logra que la red social revise y modifique su algoritmo, que hasta ahora censuraba imágenes de modelos e influencers de tallaje diverso.

Nyome Nicholas Williams en una de las imágenes que Instagram le censuró
Nyome Nicholas Williams en una de las imágenes que Instagram le censuróInstagram / Alex Cameron

Todo el mundo sabe que Instagram prohibe mostrar pezones y genitales (también de cuadros y esculturas), lo que no sabíamos es que, al parecer, a la red social tampoco le gustan los cuerpos diversos. En este último año, son varias las influencers que se han quejado de que la plataforma les ha amenzado con cerrar sus perfiles por mostrarse sin ropa, pero cumpliendo las restricciones de visibilidad. En teoría, la censura se explica por ‘fallos’ en el propio algoritmo.  «Está programado para detectar un porcentaje excesivo de piel desnuda», cuentan los expertos en Inteligencia Artificial. El problema, por supuesto, es si el criterio es efectivo, «porque un algoritmo responde a las órdenes que le programa un humano», explicaba recientemente a Buzzfeed Mathieu Lemay, analista experto en IA.

Pero este argumento no es suficiente. Esta semana, Instagram censuraba un post de la influencer y cómica Celeste Barber, famosa por parodiar las imágenes de cuerpos perfectos y poses imposibles que proliferan en las producciones de moda. Barber eligió imitar una imagen de Victoria’s Secret, en la que la modelo Candice Swanepoel posa tapándose el pecho con las manos; es decir, cumpliendo las supuestas leyes de la plataforma. «Hola Instagram, revisad vuestros estándares a la hora de criticar cuerpos. Estamos en 2020”, escribía Barber posteriormente en la red. Las críticas y los comentarios negativos consiguieron que se levantara el veto.

Instagram cuenta con más de un billón de usuarios y son más de 10.000 personas (al margen de los algoritmos), las que trabajan revisando tanto sus publicaciones como las de su propietaria, Facebook. Se les acusa de implantar criterios de publicación discriminatorios, en los que la piel blanca y los cuerpos delgados pasan más fácilmente el listón de la censura. Sin embargo, la política de la red social puede cambiar gracias al movimiento que inició una modelo de talla grande, Nyome Nicholas-Williams, y que el diario The Guardian ayudó a difundir:

El pasado agosto Nicholas- Williams subió a su perfil las fotos que le acababa de hacer la fotógrafa Alexandra Cameron. Aparecía semidesnuda pero en ningún momento se mostraban sus pechos. Instagram las retiró horas más tarde. Fue entonces cuando varios seguidores viralizaron el hashtag #iwantsoseeNyome (quiero ver a Nyome) clamando por una política de publicación menos discriminatoria. «El perfil de Playboy, por ejemplo, está lleno de mujeres blancas delgadas y semidesnudas y no pasa nada. Se supone que esta sesión de fotos debería ser empoderadora, no humillante», se quejaba Cameron, la autora de los retratos.

Hoy el diario británico anunciaba que el aluvión de críticas había surtido efecto: «“Al inspeccionar este asunto más detenidamente, nos emos dado cuenta de que nuestra política no estaba siendo correctamente aplicada. Escuchar el ‘feedback’ de Nyome nos ha ayudado a entender cómo podemos cambiarla», ha declarado un portavoz de Instagram. Por ahora, se desconocen las nuevas cláusulas de publicación. Solo que entrarán en vigor la próxima semana.

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