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La Rey Juan Carlos indaga sobre la licenciatura del líder del PP de Aragón

En caso de hallar indicios de irregularidades abrirá un expediente y una investigación formal sobre cómo obtuvo Luis María Beamonte la carrera de Derecho en 2017

Luis Maria Beamonte URJC
El presidente del PP, Pablo Casado, hoy en Zaragoza junto a Luis María Beamonte, a la izquierda, candidato del partido a la Presidencia del Gobierno de Aragón, y el candidato a la alcaldía de Zaragoza, Jorge Azcón,

La Universidad Rey Juan Carlos (URJC) de Madrid está examinando el caso de la licenciatura de Luis María Beamonte, líder del PP de Aragón, para comprobar con un primer análisis si hay indicios de posibles irregularidades. Es una fase previa a la apertura de un expediente y una investigación propiamente dicha, explican portavoces de la institución académica, en caso de que surjan sospechas. El centro hay una gran preocupación por este nuevo caso, desvelado este sábado por EL PAÍS, pues es el primero que va más allá del polémico Instituto de Derecho Público (IDP), donde surgieron en 2018 los escándalos en los máster de Pablo Casado, Cristina Cifuentes y Carmen Montón. En este caso ya se trata de una licenciatura. Beamonte terminó Derecho en 2017 en la URJC, 35 años después de empezar la carrera, con 45 convalidaciones, algunas de ellas dudosas, y dos exámenes en los que obtuvo sendos sobresalientes, los únicos de su expediente.

El episodio que levanta más sospechas, al margen del expediente, es que Beamonte llegó a mentir y ocultar su titulación en la Rey Juan Carlos en septiembre de 2018, cuando tuvo que dar explicaciones sobre su currículum ante algunas informaciones de la prensa aragonesa. Contactado por este periódico la semana pasada, Beamonte reconoció que fue “un error”. Asegura que lo hizo para no verse mezclado en los escándalos que en ese momento rodeaban la URJC, pero que no había más razones y no tenía nada que ocultar. El sábado, tras la publicación de la información en este periódico, repitió estos argumentos en rueda de prensa. El líder del PP aragonés, candidato a la presidencia de la comunidad en las elecciones del próximo 26 de mayo, descartó la dimisión porque dijo que mentir “fue mi único error”. Respecto a su paso por la universidad madrileña, negó cualquier trato de favor con el mismo argumento que en su día utilizó Pablo Casado sobre su máster: “He hecho lo que se me ha pedido”. El líder del PP aún no se ha manifestado sobre el caso desde el sábado.

Beamonte sacó casi toda la carrera de Derecho entre 1982 y 1989 en Zaragoza, pero no llegó a terminarla. Luego se matriculó en la UNED en 2007 y 2015, pero solo hizo convalidaciones y no aprobó más asignaturas. Cuando obtuvo la licenciatura en la URJC ya era un título antiguo extinguido desde hacía años: ya no se ofertaba ni había clases. Solo se realizaban las últimas convocatorias de exámenes para alumnos que arrastraran alguna asignatura pendiente, antes de la eliminación del título. Pero el dirigente popular nunca había estado matriculado en esa universidad. De hecho fue inscrito bajo la denominación "Grupo Especial”, un grupo en el que solo estaba él, para examinarse de las únicas dos asignaturas que no le convalidaron, Derecho Tributario y Financiero I y II, según consta en las actas de la convocatoria de enero de 2017, a las que ha tenido acceso este periódico. Había otros alumnos de la antigua licenciatura con asignaturas pendientes, como Beamonte, pero todos los demás grupos eran los de estudiantes matriculados anteriormente: grupo de mañana, de tarde o único. Según su expediente, superó los dos exámenes con un nueve. Beamonte se mostró dispuesto el sábado a que la universidad exhiba sus dos exámenes si es necesario, pero portavoces de la URJC apuntan que solo él tiene la facultad de hacerlo. Explican que puede solicitarlos y luego mostrarlos públicamente.

El elevado número de convalidaciones,45, sorprende porque se suele exigir el certificado académico, el plan de estudios sellado y el programa de cada asignatura que se desea convalidar, con el temario y el contenido, para que se pueda comprobar si son equivalentes. Además es un trámite burocrático complejo que puede llevar meses y debe aprobarlo una comisión. Beamonte ha confirmado a este periódico que solo mandó su certificado y no presentó más documentación. Trasladó el expediente a Madrid el 27 de octubre de 2016 y se examinó en enero de 2017.

En la UNED, la universidad desde la que trasladó el expediente a Madrid, le quedaban pendientes cuatro materias: Derecho Financiero y Tributario I y II, que en la URJC aprobó con sendos exámenes, pero también Derecho Eclesiástico del Estado y el Practicum. En el centro madrileño la primera aparece como “convalidada” y el Practicum, un periodo de experiencia en un despacho de abogados, como “reconocido”. Beamonte explica que como prácticas acreditó unos cursos de urbanismo, otros en el IES y en la Escuela de Práctica Jurídica de Zaragoza, y el trabajo en una asesoría de empresa. Pero la URJC no admite cualquier práctica, sino las realizadas en bufetes que tienen convenios con la universidad.

Por otro lado, hay al menos siete asignaturas convalidadas sin una correspondencia clara y aparente con ninguna de las que Beamonte cursó anteriormente, por su especifidad: Introducción a la Contabilidad para Juristas, Derecho Documental, Informática y Derecho, Humanidades, y sobre todo tres materias relacionadas con el derecho comunitario europeo. Porque es imposible que Beamonte las estudiara en los ochenta: aún no se ofertaban y España entró en la UE en 1986. Son Historia Jurídica de la Integración Europea, específica de la URJC; Instituciones de Derecho Comunitario; y Derecho Penal Internacional y Comunitario.

Beamonte conocía a muchos profesores de la URJC porque esta universidad organiza desde hace 15 años un curso de verano en Tarazona, donde él es alcalde. Por allí han pasado muchos docentes de la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, donde luego acabó Derecho. Entre ellos, el que era rector en 2017, Fernando Suárez, que participó al menos tres veces en la cita. El director del curso Ciudad de Tarazona, Ignacio Ruiz Rodríguez, también profesor de la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales, dirige la cátedra España-Israel de la URJC. Fue creada en 2012 por el entonces rector Pedro González Trevijano, al frente de la universidad de 2002 a 2013 y ahora miembro del Tribunal Constitucional. Beamonte también formaba parte de este organismo como presidente de la Diputación de Zaragoza. Otro de los pesos pesados de la cátedra era el controvertido Enrique Álvarez Conde, exdirector del IDP, que de hecho presidió el acto inaugural junto al rector.

El otro curso de verano de renombre en Tarazona es el organizado por FAES y el PP aragonés. Por él también pasaron varios profesores de la URJC, empezando en 2009 por González Trevijano. Él y su sucesor, Fernando Suárez, son los dos pilares del control de la universidad en las últimas décadas como estructura de poder clientelar.

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