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“Me ‘pone’ el escaño: en la tribuna me vengo muy arriba”

La portavoz parlamentaria confiesa su devoción por Pablo Iglesias y admite que en su partido no se cuecen habas, sino habones en salsa

Esta noche, Noelia Vera (Cádiz, 33 años) será una de las almas que acudan a la procesión del Santo Entierro de El Puerto de Santa María, su pueblo. En parte, para darle gusto a su madre; en parte, para dárselo ella. Las de su casa serán las primeras torrijas que pruebe esta antigua alumna de las Carmelitas que, como tantos bautizados y comulgados en España, dejó de creer si creyó algún día. Hasta hoy, esta periodista de formación ha ido de foro en foro haciendo campaña por Unidas Podemos como la candidata estrella que es desde que fue nombrada portavoz parlamentaria. Su imagen junto a Pablo Echenique en las ruedas de prensa del partido, además de titulares, sigue generando memes de todo pelaje que no sabemos cómo le sientan. Se lo preguntaré de colega a colega.

 Hola, soy periodista y trabajo en un gran medio. ¿Confía en mí?

Claro. Tengo una relación muy amorosa y estrecha con los medios. Hay profesionales excelentes en todas las casas. Pero la gestión de los medios no la hacen ellos, sino empresarios que trabajan en el Ibex 35 y tienen determinados intereses. Lo que tenemos entre manos es el derecho constitucional a la información, no vender periódicos ni hacer mercado.

¿Cree que la gente no sabe que una cosa no quita la otra?

Claro que la gente no es tonta, pero los medios se aprovechan del poder que tienen porque la gente se cree lo que dicen. En los medios hay mucho poder y se decide quién gana o pierde unas elecciones, hay presiones políticas y económicas. Y si eso tiene una incidencia en la calidad democrática, hay que decirlo.

¿Qué hubiera sido y sería de Podemos sin los medios?

Los medios son importantísimos para Podemos y para los ciudadanos, partimos de esa base. Pero cuando uno trabaja con la información, tiene que tener en cuenta que trabaja con un derecho, y lo que digas, y cómo lo digas, tiene una repercusión en la ciudadanía y la opinión pública, a la que tienes que darle ese derecho.

Cambio de tercio. Me dicen que es usted más pablista que Pablo.

Jaja, Bueno, yo soy de Podemos, defiendo el proyecto y voy a ser leal, sea quien sea el que esté al frente. Pablo Iglesias me causó admiración ya de profesor, antes del 15-M. Es un tipo muy valiente, al que no le da miedo prácticamente decir nada ni a nadie si hay que hacerlo. Eso siempre me produjo mucha lealtad y eso se tradujo en la construcción de Podemos.

Si en todas las casas cuecen habas, en la suya son habones.

Sí, habones con una salsa espesa y fenomenal. Un pollo al chilindrón. Hay que hacer un ejercicio de honestidad. Si estamos haciendo una campaña basada en decir la verdad, tendremos que decir que, a veces, nos hemos convertido en un partido más y nos hemos mirado demasiado al ombligo.

¿Le 'pone' el escaño?

Mucho. Sobre todo la posibilidad de decirle las cosas a la cara a la gente que me hizo acampar en las calles, que para mí son responsables de muchas injusticias. Poder hacerles nuestras propuestas a la cara, decirles todo lo que han hecho mal, me pone todo. Yo es que soy muy pasional: subo a la tribuna y me vengo yo sola arriba.

¿Y a veces patina?

Sí, a veces la espontaneidad te juega malas pasadas. Pero por otro lado te da la naturalidad de ser quien eres y no equivocarte de bando. Nos podemos equivocar con un cartel, con nuestras cosas internas, nos hemos equivocado mil veces, pero nunca de bando.

¿Cuánto le queda para convertirse en "casta", señoría Vera?

Nunca seré casta porque nunca voy a estar 30 años viviendo de la política, ni voy a intentar gobernar para guardar mis privilegios y no los de la gente. Me queda esta legislatura de diputada, si salgo elegida, que puede que no salga. Después, por estatutos, me iré a mi casa.

Antes de eso, ¿se haría un selfi con Abascal?

He coincidido con Abascal en La Tuerka y le he entrevistado como periodista, por ahí anda el vídeo. Quizá por el oficio, me gusta hablar con gente que piensa diferente. Otra cosa es que piense que sus ideas son peligrosas para la democracia de este país. Un selfi, quizá no, pero debatir con él, claro, ¿por qué no?

Hablando de fotos, la suya con Echenique es fuente inagotable de memes. ¿Le molesta?

Al revés. Pablo y yo nos partimos con los del tipo Mari Carmen y sus muñecos. Echenique es un tipo excepcional. Tiene un 90% de dependencia y nunca se cansa. No hay manera de agotarle, es un todoterreno y siempre da la talla. Lo que para cualquiera es un tropezón, para él debería ser un mundo, pero se ríe de sí mismo y jamás se queja.

Los que nos quejamos de vicio somos los otros.

Totalmente. Yo a Echenique le quiero, le admiro y le envidio.

 

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